Reseña Trilogía El Ejército Negro (Santiago García-Clairac)

El mejor ejemplo de cómo NO escribir libros que he visto jamás

Esta reseña va dedicada a las Malas Hierbas, que parecen ser las únicas que están de acuerdo conmigo.

Estos libros no es que tengan defectos, es que directamente son un compendio de defectos. No exagero si digo que son lo más hecatómbico que he leído en mucho tiempo. Parecen ese relato que escribimos de adolescentes para plasmar nuestras fantasías y que guardamos con cariño en un cajón… del que no debe salir. Jamás. Porque da vergüenza ajena de lo ridículo y cliché que es y de la cantidad de sinsentidos que tiene. Y, para colmo, la trilogía hace gala de una doble moral y ensalza unos comportamientos de juzgado de guardia. Tan mal hecha está que, en lugar de una reseña al uso, esto va a ser una especie de lista de los fallos que contiene.

Epic feil namber guan:

¿Coherencia y sentido argumentales? ¿Qué es eso, se come?

La trilogía cuenta dos historias paralelas (como si una no fuera suficiente), la primera es sobre un adolescente con poderes en la actualidad y la segunda una aventura en un mundo medieval-fantástico. Ambas comparten protagonista, tienen más o menos los mismos personajes con nombres y ocupaciones diferentes (esto no lo he visto nunca en fanfic o anime, no, no) y, sobre todo, están saturadísimas de contradicciones y momentos tan absurdos que rayan el surrealismo.

Sin títuloUna historia más trabajada y congruente que la de El Ejercito Negro.

Al principio no sabemos dónde ocurren las historias y la actual das por hecho que en España porque usan euros y la mayoría de los nombres son españoles [si bien hay varios extranjeros (Charlie, Batiste), raros (Metáfora, Mercurio) o directamente inventados (Tatuni, Férenix)], pero avanzada la trama se sacan de la manga que la ciudad ficticia en la que viven en realidad es un país ficticio en algún lugar del centro de Europa. Y así con todo, primero cuentan o dan a entender algo y después donde dijeron «digo» dicen «Diego»: en la Edad Media el reino que creó el protagonista era famosísimo, sin embargo, en la actualidad nadie lo conoce ni hay pruebas de su existencia… ¡Ah, no!, que luego resulta que sí hay restos arqueológicos y documentos, pero curiosamente sólo son conocidos por unos pocos pese a no estar ocultos en absoluto (yendo a una biblioteca o cavando encuentras todos los libros o ruinas que quieras). DESTRIPE La novia del prota (medieval), que al principio lo odia, muere por accidente y en el Abismo de la Muerte se la pasa llorando porque cree que no se puede volver a vivir, no obstante, posteriormente dice que se enamoró del chico a primera vista y era su forma de comprobar si la amaba lo suficiente como para resucitarla. FIN DESTRIPE

También hay sin sentidos por doquier: la familia del protagonista está en la ruina, pero se la pasan haciendo cenas y fiestas de lujo; además, teniendo un tesoro en objetos medievales no se les ocurre vender ninguno para salir de su situación. O, pese a que la Edad Media era un mundo fantástico, la actualidad es como el mundo real y nadie cree en magia ni seres fantásticos. ¿Cómo es posible que todo haya desaparecido sin dejar rastro? DESTRIPE Y en la Edad Media los padres del protagonista ¡no lo conocen hasta que sale de la nada siendo ya adolescente! FIN DESTRIPE

Y hay partes que las lees con los ojos como las órbitas de Júpiter, por ejemplo: el prota está paseando con una amiga y son raptados por unos locos esquizoides que quieren cortarle la cabeza para venderla. Sin embargo, a esos mismos locos les da cosa cargarse a la amiga porque una cosa es matar por dinero, pero matar por nada está mal jopé, ni fuéramos monstruos. Al final, cuando el prota y la amiga se escapan los locos les piden que porfa plis no los denuncien porque no tienen papeles y les hacen caso. DESTRIPE O aparece un colgado que intenta matar al chico en una pelea a muerte con espadas y nadie le da a eso la más mínima importancia. Peeero, si ese mismo colgado acusa al protagonista, sin pruebas, de haber puesto una bomba que ha destruido su propia casa y lo ha herido a él y su familia la policía se lleva al chaval (que, por cierto, es menor) a comisaría y lo amenaza con meterlo en la cárcel. FIN DESTRIPE

Epic feil namber chu:

¿Construir a los personajes y darles un mínimo de originalidad? ¡Qué me estas contando! La construcción es pa’a edificios y no vamos a innovar pudiendo usar clichés.

El protagonista está inspirado en Arturo Pendragón y se llama Arturo Pito Duro Adragón (originalidad al poner). En su vida actual es un chico normal que resulta tener poderes y al que supuestamente todos lo odian por tener un dragón tatuado en la frente, que sea insoportable no tiene nada que ver. Porque cuando tiene amigos bien que se dedica a decirles borderías, además, no deja de mentirles y cuando le echan en cara que no confía en ellos tiene la jeta de decir que están intentando culpabilizarlo. En la Edad Media es un humilde ayudante de alquimista que, por la cara, pasa a ser un súper guerrero capaz de ganar treinta contra uno aunque no haya cogido una espada en su vida. Y en ambas historias es el típico Gary Stu con poderes chachi pistachis que nadie más tiene y lo resuelven todo: se cargan a los malos, te curan las heridas, te permiten volar, te hacen masajes en los pies, etcétera. A menos que argumentalmente convenga que no funcionen, claro. DESTRIPE Porque actúan por orden de Arturo o solos cuando este está en peligro, no obstante, si los enemigos lo dejan adormilado y no puede invocarlos no intervienen. Y son capaces de curarle todo el cuerpo quemado o una herida de espada, sin embargo, mira tú que mala suerte que si son los ojos lo quemado no pueden hacer nada, y tampoco pueden sanar un flechazo. FIN DESTRIPE

mary_sue_wish_fulfillment_guy_by_kevinbolk-d3c9eadLuego, en la actualidad tenemos a:

Arturo padre, el padre de Arturo (valga la redundancia), clásico progenitor desdibujado que se dedica a engañar a su hijo y ocultarle cosas supuestamente para protegerlo, pero sólo consigue que este acabe en peligro y sin saber que hacer porque él se ha negado a soltar prenda.

Sombra, típico personaje misterioso del que Arturo no sabe ni el nombre, aunque vivan en la misma casa desde hace años. Está al tanto de todo lo que pasa, pero en vez de decirlo prefiere hacerse el enigmático y soltar frases ambiguas porque es así de toca narices.

Metáfora (que claramente fue una hija no deseada, menudo nombrajo le plantaron), única amiga y potencial ligue de Arturo, con el que tiene escenitas de celos estúpidos e injustificados por culpa de una chica inexistente sale en un sueño de Arturo (¡¿?!). Va de chica fuerte y con carácter, pero en realidad es una inútil a la que tienen que salvar repetidamente (¡hola machismo!).

Cristobal, un crío que admira a Arturo (Dios sabrá por qué, ya que Arturo pasa de él ocho pueblos y lo trata a patadas) y de mayor quiere ser como él (reconsidéralo, por favor, piensa en los niños).

Patacoja, un mendigo amigo de Arturo al que le falta una pierna, algo sobre lo que el supuestamente cultísimo Arturo dice: «tranquilo, que igual te vuelve a crecer». Y después de situaciones así pretenden que nos creamos que el claval es el más listo de la clase. Ajá. Claro.

Horacio tócate el topacio, compañero de clase y enemigo de Arturo que se dedica a molestarlo porque es muuu malo, tiene mucho tiempo libre y nada mejor que hacer.

Stromber, anticuario que se dedica a intentar robarle la casa a los Adragón y amenazar a Arturo porque también es muuu malo y se aburre.

Arquimaes, alquimista maestro de Arturo. El típico viejo sabio que es amante de la paz y ha jurado no usar sus poderes… a menos que sea para salvar la vida, o para matar enemigos, o para cumplir sus objetivos, o que sea festivo, o un día de la semana que contenga la «e», etcétera.

Crispín, el escudero de Arturo, porque todo protagonista que se precie necesita un adlátere que le lleve el equipaje lo acompañe en sus aventuras.

Émedi, una reina pánfila que está enamorada de Arquimaes y hace lo que él quiere.

Morfidio, una morcilla un conde muuu malo que quiere robarle sus secretos a Arquimaes.

Demónicus, el malo maloso (lo aclaro por si con el nombre no lo habíais adivinado). Un hechicero que rezuma maldad no justificada y se dedica a hacer horribles experimentos y a matar a su propia gente (no sé cómo le quedan súbditos, la verdad) para dejar claro lo perverso que es.

Aléxia, la hija de Demónicus, una bruja que al principio es tan mala como su padre, pero se acaba enamorando de Arturo (¡la hija del malo maloso se lía con el protagonista! ¡¡Lo nunca visto!!). También va de guerrera, pero a la hora de la verdad no hace nada, la tienen que estar rescatando a cada rato y sólo sirve para tener hijos (¡hola otra vez machismo!).

Como no están construidos, todos se comportan de forma errática y sus conversaciones suelen ser sumamente absurdas. Por ejemplo, en la edad actual Metáfora y Arturo se la pasan discutiendo sobre los sueños del segundo, primero uno dice que son reales y otro lo niega para, una página después, intercambiar papeles. Metáfora no deja de pedirle a Arturo que le cuente la verdad sobre sus poderes, pero cuando finalmente este se lo cuenta todo ella coge un cabreo del quince, se pone a gritar como una energúmena y le dice a Arturo que ya no lo ajunta (¿?). El padre de Arturo le confiesa a su prometida que sigue enamorado de su mujer muerta y que quiere resucitarla ¡y a la prometida le parece una idea súper romántica y está de acuerdo! (¡¿?!). DESTRIPE Al final, Horacio desvela que es la reencarnación de Demónicus, el cerebro detrás de todo lo que ha pasado y que chinchar a Arturo en el instituto era sólo un paso previo a intentar dominar el mundo. FIN DESTRIPE Arturo ha jurado matar a Demónicus, pero cada vez que tiene la oportunidad lo deja vivir. O, Arquimaes se encuentra con que en su campamento se ha infiltrado una enemiga que ha intentado matar a Arturo repetidas veces y ¿la delata? no, tienen una civilizada conversación y la deja que siga tranquilamente por allí.

Pfff. Que alguien los mate medique a todos. Con urgencia.

Epic feil namber zri:

dOcuMHentaRse Ez Pa dèviLez, ¡biBa lha HijnoRRanzia!

Los libros están llenos de perlas tales como hablar de pergaminos de papel, que una profesora de lengua afirme que la escritura es una «tecnología moderna» y que se diga que los venenos no es que te maten, es que hacen que las heridas se te infecten y por eso mueres. Amén de situaciones tan inverosímiles como que un historiador tenga objetos históricos de un valor incalculable tirados en un sótano lleno de humedad y ratas, o que al llegar alguien muy grave a un hospital los médicos digan que si nadie mayor de edad firma un consentimiento para operarlo ellos dejan al herido palmarla porque no es su problema. Ajá, claro. Cuéntame más.

Sin títuloNo, es serio, García-Clairac, antes de ponerte a escribir intenta fingir que tienes una mínima idea de lo que estás hablando. Aunque sea haz una consulta de diez minutos en Internet, que yo creo que hoy en día está al alcance de todos.

Epic feil namber for:

Cómo transmitir pésimos valores morales en tres mamotretos sencillos libros.

Arturo y compañía son buenos y Demónicus y demás malos por palabra divina. Pese a que se repite obsesivamente lo valientes, nobles, justos y bondadosos que son los primeros, ambos se dedican a hacer más o menos lo mismo. ¡Ah, no!, que unos emplean hechicería (crear bolas de fuego) y otros alquimia (invocar dragones de tinta). ¿Cómo no habré notado esa gran diferencia? En fin, a lo que vamos. Al principio, Arturo es presentado en la actualidad como un pobre niño que sufre acoso y en la Edad Media como una víctima de tiranos, no obstante, en seguida te das cuenta de que el chaval es bueno porque no tenía la posibilidad de ser malo. En cuanto descubre sus poderes desarrolla un Complejo de Superhéroe de la hostia y se cree moralmente muy superior y el representante de la justicia, así que se dedica, en la actualidad, a maltratar y humillar a los que lo acosaban y, en la Edad Media, a cargarse a los que se meten en su camino o hacen cosas que juzga malas. ¡Y encima va de héroe diciendo que son gente perversa y hay que darle una lección o eliminarla, mientras que él es un defensor del bien y los derechos de los demás!

Sin título¡Ah! El encanto de la doble moral.

Sin contar que el niñato es un puñetero egoísta al que sólo le interesan unos pocos allegados. Por ejemplo, sus hombres le piden que los acompañe y guíe en una batalla muy importante y ¿qué dice? que se las apañen sin él porque tiene que ir a buscar a su novieta y pasa. ¡Viva Arturo, líder responsable y ejemplo a seguir! O, llega un momento en el que Arturo y compañía quieren resucitar a seres queridos, pero esto implica sacrificar a alguien para que el alma del fallecido consiga un nuevo cuerpo y, claro, esto les produce un gran conflicto moral… ¡Inocentes! En realidad ni se lo plantean, si ellos consiguen lo que quieren está bien. Punto. Es más, en la Edad Media se llevan al sitio de resurrección a una chica sin decirle lo que van a hacer con ella y, como no está en el pleno uso de sus facultades mentales, se marcan la justificación de que eso era mejor que la vida desgraciada que le aguardaba. ¡Claro que sí! ¡Heil Hitler Arturo y compañía!

Y ese es el maravillupendo héroe. ¡Puaj! No sé vosotros, pero yo rezo a Madokami para no encontrarme NUNCA con alguien tan «bueno».

DesmotivacionesPor cierto, el objetivo de los malos es extender su reino y luchar contra los que se opongan, y el de los protagonistas fundar un Tercer Reich reino y luchar contra los que no sigan sus justos y nobles ideales. Yo animaba a los malos, al menos tenían claro lo que eran y, aunque se dedicaban a torturar y asesinar a sus enemigos, no tenían el cinismo y la desfachatez de soltarles antes discursos sobre la justicia, el honor y la bondad.

Epic feil namber faif:

¿Te gustan las páginas?, pues te vas a jartar.

Esto es una trilogía porque el autor se ha empecinado en que lo sea, el nivel de relleno es tal que si quitáramos todo lo que sobra se podría haber escrito perfectamente un único libro. Te cuentan las cosas varias veces, hay conversaciones y momentos calcados y situaciones alargadas hasta la náusea (¿cuántas veces interroga la policía a Arturo?, ¿cuántas luchan con los malos, pero sin derrotarlos definitivamente?, ¿cuánto tardan en resolver el misterio del nacimiento de Arturo?). ¿Te parece poco con lo anterior? Chúpate doscientas páginas sobre cómo Arturo derrota a un monstruo aleatorio que no tiene nada que ver con la trama. ¿Sigues sin tener suficiente? Toma un párrafo para explicar que la gente se para y los coches pasan cuando un semáforo cambia. Toma ¡Toma!

Sentencia

Si alguien quiere dedicarse a escribir esta trilogía puede ayudarle mucho, sólo tiene que NO hacer nada ni remotamente parecido.

PS: Oh, ¿me habéis notado un poco agresiva? Es que veréis, estos libros han sido subvencionados por el Ministerio de Cultura. Aparentemente, alguien pensó que eran ideales y había que ayudar a que se hicieran más ediciones y publicidad usando el dinero de nuestros impuestos. Por lo que sí, estoy muy cabreada y me parece que con razón.

DSC01808¿Creíais que bromeaba? Ojalá.

Mis primeros días en Japón

¡Saludos desde Tokio! Llevo casi dos semanas aquí y ya me ha pasado de todo, desde perderme en el metro hasta vivir mi primer terremoto.

Sigo con el papeleo: tarjeta de residente, registro en la oficina de la ciudad, registro en la seguridad social, abrir una cuenta en un banco, otras cuestiones relativas a la universidad, por poner algunos ejemplos… ¡Un tostón! Pero hoy no os voy a aburrir con todo eso y me voy a centrar en unas cuantas cosas curiosas que me han llamado la atención en estos primeros días.

1Shinjuku hace unos días, la zona de Tokio donde vivo

Una de las primeras cosas que constaté es que la amabilidad japonesa es real. Por lo general, si preguntas por alguna dirección te lo explican con todo lujo de detalles. Cuando te responden algo y ven que no los entiendes, intentan hablarte en inglés como buenamente pueden o se toman la molestia incluso de escribírtelo y hacerte dibujitos.

Por poneros algunos ejemplos, el primer día llovía torrencialmente y gente que no conocía de nada me prestó un paraguas. Para colmo, me llevaron en coche hasta mi residencia porque no la encontraba, envolviendo mis maletas en bolsas de plástico para que no se mojaran. Otro día una chica por la calle se me acercó porque supongo que me vio perdida (y sí, por enésima vez lo estaba), le pregunté dónde estaba un sitio al que tenía que ir y la chica incluso se subió en el metro conmigo para indicarme donde estaba (sí, hasta pagó su billete de metro sólo para acompañarme y luego se volvió).

En el metro y demás transportes no hay ni voces, ni carreras, ni móviles sonando. Todo el mundo va callado, leyendo o incluso durmiendo. Los nombres de las paradas están escritos tanto en kanji, como en hiragana y alfabeto “occidental”, así que no os preocupéis si no sabéis leer en japonés. A veces va llenísimo de gente, y se meten a presión, así que no se hace apto para claustrofóbicos, aunque tienen un sistema de ventilación por el que entra aire y algo se agradece. Otras veces, por el contrario, se va estupendamente. Como curiosidad, cada vez que va a salir de alguna parada, suena una musiquita monísima que te llena de amor para avisar que van a cerrar las puertas (aunque me imagino que la musiquita se convertiría en algo muy vacilón si vas corriendo para cogerlo y se te cierra la puerta en los morros). Y juraría que es una diferente en cada estación.

2Metro de Tokio… ¡para una vez que lo pillo vacío!

Andando por las calles, una de las cosas que más me llama la atención, es la cantidad de máquinas expendedoras que hay, con bebidas extrañísimas (que, por supuesto, las pienso probar todas :P). También, la gente va caminando por la izquierda, al igual que los coches. Si vas por la derecha no pasa nada, y menos si te ven esa cara de guiri, pero parece que lo más correcto es hacerlo por la izquierda.

3Máquinas expendedoras everywhere! (esta imagen es la única que no es mía, pero prometo que es así)

Otra de las primeras cosas que he hecho es, obviamente, entrar en las tiendas. Los dependientes, cuando vas a pagar o te los cruzas, empiezan a decir todo tipo de fórmulas protocolarias y te hacen mil reverencias. La primera vez me quedé pensando: ¿todo eso me lo están diciendo a mí? Parecen incluso robots y supongo que hasta que te acostumbras te hace gracia. No sé cómo corresponder ante tanto protocolo y al final acabo tan abrumada que siento la imperiosa necesidad de corresponderles de alguna manera. Por eso termino inclinando la cabeza y sonriendo porque… ¡no sé qué decir!

Una de las cosas que no sabía es que cerca de los mostradores, en el suelo, hay una serie de flechas que te indican donde tiene que ir la cola para pagar y que mostrador te corresponde. Hay tiendas en las que incluso suena, de nuevo, una musiquita muy mona cuando vas a pagar para que el dependiente sepa que estás ahí.

La dificultad mayor a la que me he enfrentado en las tiendas es que a veces no sabes ni qué estás comprando, sobre todo si tu conocimiento de kanji (carácteres chinos que usa el japonés) es limitado, como es mi caso. De manera que algo tan cotidiano como comprar se convierte en una aventura (por ejemplo, el otro día estuve a punto de comprar jabón para los platos creyendo que era champú).

Hay tiendas de 24 horas por todos lados, los llamados konbini. Son realmente prácticos y tienen de todo, desde comida preparada hasta productos de papelería. He notado que el precio, eso sí, es ligeramente mayor que en otros sitios.

4Estas cositas tan ricas me las compré el otro día en el konbini

Otro aspecto que me tiene toda loca es el tema de la basura. Lo reciclan prácticamente todo, excepto los desperdicios orgánicos, claro está. Tienen la basura perfectamente clasificada e incluso cosas como los envases son desmontados, lavados y clasificados por partes antes de tirarlos. Todo queda muy ordenadito en el sitio de recogida y cada día recogen un tipo de basura diferente. Al parecer, si no lo haces tal y como lo dicen las normas, no te recogen la basura. No hay papeleras por las calles tal y como las conocemos en España, sino una serie de cubos para que tires tu basura en el lugar que corresponda. Como curiosidad y a modo de ejemplo, es habitual verlos a la salida de las tiendas de 24 horas y también al lado de las máquinas expendedoras tienen recipientes para que tires la botella una vez la hayas consumido.

Hasta aquí por hoy. Espero que os haya resultado interesante, aunque sea un poquito. Próximamente más.

 

Reseña Ao Haru Ride (Io Sakisaka)

Cuando ser femenina significa ser gilipollas

Hoy os traigo la reseña de Ao Haru Ride, anime shoujo emitido en verano de 2014, basado en el manga de Io Sakisaka y del que todo el mundo habla maravillas.

Ao haru ride

La protagonista de esta historia, Futaba Yoshioka, tuvo una pequeña historia de amor unos años antes con un niño raro de la hostia introvertido, Kou Tanaka, y aunque parecía ser correspondido no se animaron a confesarse. En aquella época, Futaba era muy “femenina” y al parecer ese era el motivo de su éxito con los chicos. Ahora, en el presente, Futaba ha renunciado a su “feminidad” para no cabrear al resto de chicas, que la ven como una rival en esta primordial tarea de gustarle a los chicos. Tras pasar un tiempo sin verse, se reencuentra con su amorcito, el cual ha cambiado un poco. ¿Qué romántica historia tan emocionante e impredecible nos esperará? ¡Me muero por saberlo!

1Pues bien. Debo reconocer que el anime no está mal en cuanto a trama aunque no se despegue ni un milímetro del argumento de cualquier shoujo estándar, el dibujo es muy bonito y todos los personajes son muy guapos. El problema es el mensaje machista que subyace casi siempre de los shoujo y que (casi) nadie critica en las reseñas que me encuentro en otros blogs donde todo les parece precioso y súper chupi. Pero no os preocupéis, aquí está la feminazi de tita Kodama para poner todo en orden JOJOJOJO. Allá voy.

Vamos con los personajes:

Futaba Yoshioka. En el presente tiene una personalidad guay, libre, relajada… Pero ¡oh, oh! Qué antinatural es eso en una chica: que coma lo que le dé la gana, que se siente en la silla como le dé la gana, que sea desordenada… Aquí falla algo: ah… claro, ¡la chica está fingiendo! ¡No es posible que a una chica le guste hacer esas cosas! ¡Así no les vas a gustar a los chicos, chavala, y eso es terrible!

Y así te lo hacen ver en el anime. La chica actúa en contra de la “naturaleza femenina” y eso la hace infeliz porque los chicos, que al parecer son imbéciles, nunca se fijarían en ella si se sigue comportando así. Un drama.

Kou Tanaka. De peque ya era soso pero en el presente lo es aún más y con una clara necesidad de tomar All Brann en cantidades industriales. La alegría de la huerta el chaval, vaya. Un verdadero imbécil con la chica, engreído, antipático y siempre dando una de cal y otra de arena. Me comentaba una recién licenciada en Medicina, con la que tuve ocasión de ver este anime, que el chico sufría un trastorno bipolar con episodios maniacodepresivos, pero eso se lo dejo a los expertos y yo, persona lega en asuntos psiquiátricos, lo califico simplemente como un capullo integral.

2¿Qué? Ya he dicho que los tratamientos se los dejo a los expertos, yo soy de “remedios” más tradicionales. Y que conste que esto va por los dos protagonistas.

Otros personajes. Yuri Makita, la niña “femenina” por excelencia. Intentan hacer un personaje tierno pero es estúpidamente mojigata. Shuko Murao, la gótica, que está enamorada del profe, hermano de Kou, que es clavadito a él pero se le ve más normal. Por último tenemos a Aya Kominato (clavadito a Bisbal, por cierto), que está enamorado de la gótica. Los tres son un muermo.

El anime es un recopilación de tópicos, yo diría que de dos tipos: los de siempre y el que recalca con especial énfasis este anime.

En cuanto a los primeros, se suceden todas las escenas típicas que encuentras en cualquier shoujo: que si se me tuerce el tobillo y me lleva en brazos el churri, encuentros nocturnos casuales con el churri, que el churri te dé la chaquetita para que no pases frío, que una tercera persona se meta en la relación, que si relación profe-alumna, que si la típica tragedia familiar del galán para que entendamos su gilipollez, etc etc etc. Nada nuevo bajo el sol.

3Y después del aplauso vete, anda. Y no vuelvas

¿Y cuál es el tópico estrella en esta ocasión? Después de lo que he dicho arriba es fácilmente deducible: el concepto de feminidad. La visión de este anime (y no sólo de éste, por desgracia) sobre lo que significa ser femenina incapacita a la mujer como ser humano libre y racional: para ser femenina tienes que ser sumisa, domable, con 0 de personalidad, tu objetivo en la vida tiene que ser gustar a los chicos, y en definitiva, tienes que ser gilipollas.

Pero es más, la protagonista renuncia a su “natural feminidad” para no enfadar al resto de chicas. Es decir, el otro mensaje es lo envidiosas que somos las mujeres, hasta el punto de discriminar a alguien porque nos quitan a los novios.

Partiendo de que somos unas gilipollas envidiosas cuyo único objetivo es pillar novio, es lógico que necesitemos el sabio consejo de alguien perteneciente al género masculino para no perdernos en la vida, en plan protección paternalista, por otra parte visto en numerosos animes shoujo. Por ello, Kou le da toda clase de consejos a la niña tonta: que si no te juntes con ésas, que si no salgas de noche vaya a ser que te violen (porque al parecer si te violan la culpa la tienes tú), que si ahora te hago un simulacro de violación para que veas lo que acojona… Pues eso, una joya de chaval.

4El opening era ya toda una declaración de intenciones. Todo muy “femenino”, con esas cosas que supuestamente nos encanta a las chicas: estrellas, globos, flores, pintauñas (al parecer de estos sparkling), barras de labios, ganchillos, además de explosiones color fantasía (incluidos un gato y un break de leche por ahí al final, muy WTF).

Conclusión: he visto sólo los 12 capítulos del anime pero no tengo ningún interés en seguir esta historia insípida, machista y sin emoción. A otra cosa.