Reseña La Mujer del Guerrero (Johanna Lindsey)

Fumada machista supuestamente graciosa

Corre el año 2139. Todo comienza cuando la protagonista, Tedra De Arr, una guardia de seguridad de alto rango, se ve obligada a huir de su planeta para buscar ayuda. El motivo es que Kystran, que es como se llama dicho planeta, ha sido invadido por extraterrestres de costumbres muy primitivas, dispuestos a someter a la población y a esclavizar a todas las mujeres. El caso es que Tedra va a parar a un lejano planeta en el que igualmente tienen leyes del mismo estilo que la de los invasores (Sí, la muy lerda recorre no sé cuántos años luz para encontrarse con el mismo problema).

En este nuevo planeta al que llega Tedra tienen un sistema en que las mujeres son esclavas y tienen que ponerse bajo la protección de un guerrero, que son los que cortan allí el bacalao. Esto significa que tienen que obedecer al guerrero y someterse a su voluntad. Tedra se encuentra con Challen Ly San Ter, un guerrero extremadamente UGA UGA pero que, bueno, a nuestra protagonista le atrae por algún extraño motivo que no logro entender. Tienen duelo que ella pierde y es entonces cuando le debe un mes de obediencia. A partir de ese momento la historia se centra en la relación de estos dos imbéciles.

joha5La portada es tan desagradable como el libro

Todos los personajes me caen muy mal, por unos motivos o por otros. No hay ni uno que se salve. Destaco tres (los demás llegan a tal nivel de tostón que no son ni dignos de mención).

Tedra De Arr. Mujer independiente, fuerte y luchadora, y que es una de los peces gordos del departamento de seguridad. Ahora bien, todo esto se va a la mierda en cuanto conoce a Challen. Básicamente, se vuelve gilipollas.

Hay un pequeño apunte sobre la sociedad “futurista” de la que procede Tedra que me pareció una verdadera BARBARIDAD y que no quería dejar pasar por alto: en su planeta tener sexo es una obligación por ley. Si una mujer es virgen y no ha encontrado pareja, cuando llega a cierta edad se la asignan por ordenador (del sexo opuesto, por supuesto, faltaría más), y el hombre que le asignen la puede violar con todas las de la ley. Sí, es lo que parece: además de obviar que pueda existir gente homosexual, bisexual, asexual, etc, es pro-violación. Con un par.

En el libro se destaca que Tedra es virgen porque no ha encontrado al hombre adecuado. A Tedra le gustan los hombres que sean más fuertes que ella y en su planeta no los encuentra. Parece que si ella es más fuerte que su pareja no queda nada sexy y necesita a alguien que la domine. Por eso el bárbaro se presenta como su hombre ideal.

2

Challen Ly San Ter. Bárbaro, primitivo, gigantesco, prepotente y autoritario hasta la náusea. Abreviando, un verdadero capullo. De vez en cuando es un poquitín amable y te lo hacen ver como: buaaaaaaaaaaaah, pero qué monísimo.

Martha. Especie de ordenador parlanchín que tiene Tedra. Me producía cansancio, hartazgo, en plan: cállate de una puta vez, no haces gracia. Sospecho que la autora pretendía justo el efecto contrario, que fuera la leche de la agudeza humorística: no hace caso de la dueña jajajajaja configura un androide para que viole a la protagonista jajajajajajajajaja deja a la protagonista tirada en un planeta desconocido jajajajajaja

Volviendo a Tedra y Challen, podría resultar interesante el contraste que puede existir cuando dos personas de dos mundos tan diferentes se encuentran, uno pretendidamente “futurista” y otro extremadamente primitivo. Pero el mensaje general es nefasto. La que cede es ella, por unas circunstancias o por otras. Al principio es porque ha perdido un duelo y después porque se enamora, y es entonces cuando eso de seguir siendo una mujer independiente y guerrera ya no importa tanto y se adapta a las costumbres de su pichurrín. En lo único que cede él es que muy de cuando en cuando tiene algún DETALLAZO como dejarla hacer cosas un par de veces, y porque no le queda remedio (sí, dejarla, porque es él el que manda). Por lo demás, la trata como a un ser inferior, como una niña pequeña caprichosa que necesita ser enseñada y educada.

La protagonista pasa encerrada en la habitación de su amorcito días enteros como un mueble más o atada si la saca a pasear. Y si se porta mal y hace cosas como salir, pues oye, a dormir sin cenar (tal cual, no lo digo por hacer la gracia).

3Challen y Tedra un día cualquiera

Parece que lo que da a entender la tónica general del libro es que la mujer dice cosas disparatadas y a él le hace gracia eso, y le enseña con paternalismo odioso cómo tienen que ser las cosas (ay, las mujeres, qué locas están que quieren igualdad y todas esas tonterías). Ella parece que se cabrea pero le sigue el juego y se lo toma con sentido del humor, como dándole en el fondo la razón. Está enamorada de él, ¿qué más da que la quiera tener como esclava subyugada a su voluntad? Pf, detallitos…

Las conversaciones entre ella y él van así:
Ella: es que en mi planeta las mujeres somos iguales que los hombres y blablablablablablablablabla (inserte cosas que supuestamente son graciosas) jujujú jajajá
Él: no, tú harás lo que yo diga que si no te castigo o te amenazo con violencia física jujujú jajajá ay, qué cosas tienen las mujeres jujujú jajajajá
Ella: (inserte intento de protesta súper graciosa) jujujú jajajá
Él: de eso nada jujujú jajajá
Ella: ay, qué más da, si es muy mono jujujú jajajá (inserte más cosas supuestamente graciosas) jujujú jajajá.

La autora se toma este hecho con mucho sentido del humor aunque yo, sinceramente, no le encuentro la gracia por más que se la busco. Parece que para ella el feminismo es una estupidez y por eso lo parodia todo el rato. Se desprende el argumento que lo que supuestamente necesitamos las mujeres es una vida acorde con nuestra “naturaleza”: un macho fuerte que nos domine y que nos quedemos en casa haciendo cosas de mujeres. Es esa la evolución de la protagonista: de mujer fuerte e independiente a sumisa y dependiente. Y te hacen ver que su anterior vida estaba vacía y ahora con su macho alfa es feliz.

Mi impresión es que lo que da a entender es que ese rollo nos encanta a las tías por muy modernas y feministas que creamos que somos. Que entramos en “razón”, por el camino “correcto”, cuando nos enamoramos de un macho como dios manda.

4Estoy segura de que Tedra la seguirá al pie de la letra

Conclusión

Lindsey, cariño: no haces gracia con tus burradas. El machismo no es gracioso, ni sexy, ni aceptable y tu intento por hacer del feminismo una parodia es repugnante. Pero creo que entiendo tu éxito. Sospecho que es consecuencia de que la gente se siente identificada con tus ideas y, en especial, tu concepción del romanticismo, algo que me resulta bastante aterrador.

Reseña El Corredor del Laberinto (James Dashner)

O cómo no basta tener una idea interesante para hacer un buen libro

Esta reseña va dedicada a Zeytah, aunque probablemente no estará de acuerdo conmigo.

Esta es una novela de aventuras ágil, entretenida y que parte de un planteamiento interesante. El problema es que dicho planteamiento no se ha sabido llevar y la historia resulta más falsa e inverosímil que los anuncios de la teletienda. Parece como si el autor no tuviera ningún plan a la hora de escribir, simplemente se le ocurrió la idea de unos chicos en un laberinto y tiró pa’a lante como los de Alicante a ver qué salía. O igual sí lo tenía todo planificado y es que el pobre es muy ineficiente a la hora de cuadrar las cosas, pero me da a mí que el libro surgió así:

Dashner: ¡Se me ha ocurrido una idea chulísima! Unos adolescentes están atrapados en un laberinto. No pueden escapar porqueee… mmm… ¡el laberinto cambia! Y ademáaas… estooo… hay monstruos chungos para darle emoción a la cosa. Los chavales no mueren porqueee… eeem… Hay un lugar seguro. Es seguro porque, pueees… ¡Se cierra por la noche, que es cuando salen los monstruos! Además, los chicos pueden sobrevivir ahí porque… mmm… resulta queeee… ¿les llegan las cosas que necesitan?. ¡Sí, eso! Y están allí porque… ¿por quéee?… No lo saben, lo único que recuerdan es su nombre. Así queda todo más misteriooosooo y enganchará más. ¡Suena genial! Sólo tengo que poner a un prota guay y a una chica para que sea su churri, porque aunque… pooor… ¿alguna razón?… todos los que están en el sitio son hombres y encima adolescentes hormonados la homosexualidad no es políticamente correcta y puedo perder lectores. ¡¡Soy un genio!! Ahora sólo tengo que encontrar alguna excusa para justificar todo ese tinglado.

Y que las explicaciones estén cogidísímas con pinzas (cuando el autor se digna a darlas) y el final sea una fumada total no hace sino confirmar mi impresión. Que sí, que los libros requieren una suspensión de la credibilidad, pero un buen escritor debe saber hilvanar una historia coherente y verosímil aún dentro de la fantasía. Si nada tiene sentido y la única manera de creerte lo que te están contando es fumarte tres porros es que algo falla.

Sin títuloY quien dice Iglesia dice El corredor del laberinto.

A lo anterior se añaden unos personajes más planos que el cartón y muy erráticos (parecen bipolares, cambian de idea o estado de ánimo en segundos) que contradicen lo que el escritor quiere que sean (explicación en el destripe). Todo ello prueba de que al autor le falta habilidad para ejecutar correctamente sus ideas.

Thomas es un protagonista rollo Harry Potter. A primera vista parece un chaval normal, pero (¡sorpresa!) resulta ser especial, tiene una suerte sobrehumana y tooodo el universo termina girando a su alrededor. Descubre secretos que nadie había podido descubrir, todo lo que sucede está relacionado con él y solventa en días lo que los otros no han podido solventar en años. Por supuesto, el elenco se divide en los amigos de Thomas y los enemigos de Thomas, siendo los últimos malos e insoportables. Además, el tío se pasa la mitad del tiempo chuleándose y la otra enfadado con el mundo. No deja de hacerse el gracioso o soltar borderías y aún así siguen apreciándolo y confiando en él, aunque lo conozcan de una semana.

Por cierto, el chaval es un toca narices. No deja de repetir que quiere saber qué está pasando, pero en cuanto alguien amenaza con darle explicaciones, en un nada sutil intento del autor por chinchar dejar misterios para escribir más libros, se tapa las orejas y sale corriendo, literalmente.

Sin títuloEste es Thomas cada vez que alguien intenta darle respuestas.

Luego están Chuck, el amigo graciosete que es menos listo y hábil que el prota, pero en seguida le coge cariño a este y haría lo que fuera por él; Alby, el líder gruñón que en el fondo tiene buen corazón; Newt, el serio y responsable que se preocupa por todos y quiere hacer las cosas bien; Minho, el impulsivo que siempre está dispuesto a actuar; y Teresa, que tiene con Thomas una conexión muy especial (e injustificada) y está para ser el ligue potencial.

Hay muchos otros chavales en el sitio, pero si los ya mencionados pintan poco y sólo sirven para ayudar al maravillupuendo Thomas dándole pistas cuando no sabe qué hacer, los demás es que directamente son parte del decorado. Me hacía especial gracia cuando el libro quería ponerse dramático por la muerte de alguno. Venga ya Dashner, no te has molestado ni en ponerles nombre ¿en serio esperas que su muerte tenga algún impacto emocional? Uy, sí, te echaré mucho de menos… emm, chico genérico de relleno número dos.

También está Gally, el chico odioso que le coge tirria a Thomas desde el primer vistazo y sólo existe para molestarlo. Ah, y además es feo hasta ser casi deforme, porque, ya se sabe, en literatura juvenil los malos con los que no se vaya a crear tensión sexual deben ser más feos que el culo de un mono.

Y son todos retrasados. DESTRIPE El autor te intenta vender que son genios, pero no se lo cree ni él. FIN DESTRIPE Por ejemplo, al llegar Teresa al claro todos llegan a la conclusión de que está muerta sin que se les ocurra tomarle el pulso o fijarse en si respira. Además, Thomas piensa que hasta ese momento no se había dado cuenta de que en el claro sólo había chicos (¿?). DESTRIPE O, en las paredes del laberinto pone por todas partes «WORLD IN CATASTROPHE: KILLZONE EXPERIMENT DEPARTMENT», tal que así, en mayúscula y bien grande, que sólo le falta un subrayado y unas luces de neón para ser más cantoso. Pues a nadie se le había pasado por la cabeza que el laberinto fuera un experimento hasta que Thomas lo menciona. FIN DESTRIPE ¡Qué capacidad de observación, qué poder de deducción y qué inteligencia! ¡Ni Poirot y Einstein juntos! DESTRIPE Me habéis convencido sin sombra de duda de que sois todos unos genios, sí, sí. FIN DESTRIPE

Sin títuloThomas necesita esta imagen, se le ve algo confuso.

Una lástima. La idea era interesante, pero no cuaja porque el autor no ha tenido la maestría necesaria. Parece que se esfuerza, sin embargo, la mayoría de sus esfuerzos sólo añaden confusión. Por ejemplo, que los chicos se inventen sus propios términos para lo que desconocen y tengan su propia jerga mola porque da más autenticidad, pero ¿para qué inventarse términos cuando ya tenían palabras para algo? ¿Por qué decir «deadheads» y «blood house» pudiendo decir «graveyard» y «slaughterhouse»? Son ganas de complicarse la vida. Y en el final también parece que el pobre hizo todo lo posible por intentar darle un sentido a la historia y a la vez mantener la tensión para dejar a los lectores con ganas de otro libro, pero sólo logra una fumanda que da al traste con la poca credibilidad que quedaba.

Sentencia

Historia entretenida y fácil de leer para matar el rato, pero más artificial que el monstruo de Frankenstein y más increíble que la teletienda.

Los prejuicios contra el feminismo

Cuando ser machista es lo neutral y ser feminista es lo radical

Soy feminista.

Estas dos últimas palabras sacan de quicio a la mayoría de la gente, tanto hombres como mujeres. La mayoría, en su ignorancia, me tomará como radical, odiahombres, loca o gilipollas.

Siempre he oído que la ignorancia es muy valiente, y es totalmente cierto. Estos iluminados que te insultan, acosan e intentan amedrentarte hasta la saciedad por ser feminista, ¡oh sorpresa!, no tienen ni idea de feminismo. Ni siquiera la definición del término. Nada. Lo peor es que están convencidísimos de que lo saben. Sus opiniones están basadas en prejuicios sin ningún tipo de base real y te llegan a acusar de cosas estúpidas y absurdas, desde odiar a los hombres hasta querer matarlos a todos (Oish, pobrecitos. ¿No son tiernos tan asustaditos?). Parece ser que eso de leer e informarse antes de abrir la bocaza que tienen lo llevan bastante mal. No obstante, su postura es la opinión mayoritaria y, claro, ¿cómo no iba a tener la razón la mayoría?

2

¿Cuál es el problema que suscita estos prejuicios? Supongo que una mezcla de ignorancia, el miedo y estupidez. Es una reacción movida por un pánico no consciente a que cuestionen la base en la que se sustenta la sociedad y, por tanto, su sistema de creencias más básico como individuos. Declararte feminista es, de por sí, una amenaza, un desafío a un sistema imperante en el que la discriminación y el menosprecio hacia las mujeres es la norma general.

Esta gente que con tan sólo oír la palabra feminista es como si hubiera visto al demonio reencarnado, parte de una situación que consideran neutral. Creen, inocente o interesadamente, que la igualdad entre mujeres y hombres está plenamente lograda (o casi), y en el momento en el que te declaras feminista, lo asocian a la idea de que quieres inclinar esa balanza, supuestamente equilibrada, a favor de las mujeres.

Perciben situaciones machistas como no machistas, neutrales, y lo hacen porque no se plantean que puedan ser machistas, sino que lo consideran normal, estándar, lo que se ha hecho toda la vida. En otras palabras, tienen un elenco de creencias socialmente construidas que ellos dan como naturales. Y como decía antes, esas creencias están grabadas a fuego en el subconsciente, por lo que se ponen nerviosos y tienen comportamientos desquiciados e irracionales en cuanto se las cuestionan.

5

Todos somos machistas, en mayor o menor medida, consciente o inconscientemente. Por lo tanto, hay hombres y mujeres machistas. Un hombre machista, evidentemente, no quiere perder los privilegios que como hombre le concede la sociedad y percibe sus privilegios como derechos. Una mujer machista, en cambio, va en contra de sí misma. Pero ella no tiene la culpa. Le han enseñado a ser así. Se convierte sin saberlo en una tonta útil del sistema. Está atrapada en una especie de letargo que no le permite ver sus cadenas y, lo peor y más triste, se cree libre.

Es bastante curiosa la actitud de hombres supuestamente progresistas, de izquierdas, con un fuerte compromiso en la lucha por la igualdad social. Demasiados de ellos consideran la lucha feminista como algo secundario y reaccionan, paradójicamente, de la misma manera en que lo suele hacer la derecha: “buah, estas feminazis, ¡qué exageradas!” Así pues tanto la derecha como la izquierda (no toda, afortunadamente) en este tema tienen un consenso (o lo roza) preocupante, ridiculizando la lucha feminista a la par: todos diciendo las mismas estupideces.

3El matriarcado oprimiendo a los pobres hombres cisheterosexuales indefensos. Un drama silenciado.

Y es que, como digo en el título de la entrada, lo machista siempre ha sido lo neutral, la norma que seguir sin ni siquiera cuestionarla y que conserva el statu quo social. Por su parte, lo feminista es lo extremista porque trata de destruir ese injusto orden social.

Si te dejas llevar por lo que te enseña la sociedad desde la infancia serás machista. No requiere ningún esfuerzo serlo. Sin embargo, para ser feminista necesitas hacer un esfuerzo intelectual: preguntarte, escuchar, indagar, estudiar, criticar y, sobre todo, pensar. Tarea dolorosa y nada fácil. Con ello tratas de echar por tierra los valores, creencias y prejuicios adquiridos y, si eres valiente y expones estas ideas, la mayoría de la gente se te echará a la yugular.