La violencia y el género

El pasado 25 de noviembre tuvo lugar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Un día en el que debería cundir la unanimidad en la condena y rechazo a esta lacra social.

1(Extraído de la página de Naciones Unidas )

Sin embargo, hay demasiados detractores y detractoras que, sin tener ni idea de qué va el tema, te preguntan a la defensiva y exageradamente ofendidos, al considerarse objeto de una injusticia: ¿y la violencia contra los hombres qué? ¿Eh?

Como su nombre indica (y me vais a perdonar la redundancia, pero aunque sea tan básico parece que se olvida), violencia de género es un tipo de violencia cuya motivación es el género. El género es una construcción sociocultural, en ningún caso natural, que otorga un rol a los hombres y otro rol a las mujeres. Es decir, se espera una actitud por parte de los hombres y otra actitud por parte de las mujeres. La estructura social patriarcal en la que nuestras sociedades están insertas favorece, en base a estos roles, a los hombres en detrimento de las mujeres. Su plasmación más directa es la legitimización y normalización de la relación hombre-mujer basada en la desigualdad, en la que ellos son los privilegiados y ellas las oprimidas.

Es éste el germen de la violencia de género. Una situación en la que el hombre se cree con el derecho de hacer X cosa por el hecho de serlo. Por tanto, la violencia de género es la que ejerce el hombre hacia la mujer, en la que aprovecha esa situación de ventaja y respaldo que le otorga la estructura social patriarcal.

Si hay casos de violencia de la mujer hacia el hombre, evidentemente, no quedan impunes. Ahora bien, de lo dicho se deduce que no sería violencia de género porque ni responde a las mismas causas ni existe un sistema social hembrista que privilegie a la mujer y tenga a los hombres oprimidos, facilitando y a veces hasta justificando esa agresión. Es decir, parte de un comportamiento individual pero no forma parte de ningún sistema.

Por hacer una analogía, afirmar que existe el hembrismo es tan ridículo como decir que existe la heterofobia. No hay ni ha habido un sistema social que potencie la discriminación contra los heterosexuales. Por lo que hablar de un problema de heterofobia sería ridículo.

2El sistema hembrista es tan real como este simpático unicornio

“No a la violencia machista, no; mejor no a todas las violencias”. Claro que estamos en contra de todas las violencias. Pero la clave está en que cada violencia tiene una causa.

La violencia contra las mujeres tiene causas muy específicas que hay que combatir de manera específica. Por ejemplo, no responde a las mismas causas que la violencia xenófoba, hacia los niños o hacia los animales. Por lo tanto, no hay soluciones generales para todas las violencias, sino que hay que atajarlas de manera pormenorizada, analizando las causas y buscando soluciones específicas.

No he visto nunca a nadie acusando a alguien que lucha contra el maltrato animal de no querer luchar contra la xenofobia, por ejemplo. Ni tampoco he visto que cuando se hacen manifestaciones específicamente contra el conflicto sirio salga gente intentando boicotearlas o quitarles importancia con el argumento: “¿Y todas las demás guerras del mundo? ¡No puedes centrarte solo en esa o significa que estás minusvalorando las demás!” ¿Por qué en el caso de la violencia machista sí sucede? ¿Por qué se sienten tan ofendidos y tan nerviosos?

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Es como quien va al médico porque está enfermo. Con toda lógica, espera que ese médico le haga un diagnóstico y le recete la medicina adecuada para paliar la enfermedad, no que le dé un tratamiento general, pues las consecuencias serían obvias: probablemente llegaríamos al resultado desastroso de que no se recupere de su enfermedad por ser el médico un inepto incapaz de proporcionarle el tratamiento adecuado.

Pero es que hay más. Si metemos todas las violencias en el mismo saco no solamente no sería posible combatirla de manera adecuada sino que se produce un efecto de invisibilización, la violencia de género se perdería en un mar de violencias y no saldrían a la luz las causas reales del comportamiento. Es decir, pasaríamos por alto el problema gravísimo de machismo existente, no solamente en los casos más extremos de asesinatos y maltrato, sino del día a día.

Negar que exista violencia de género o afirmar que los hombres también la sufren, además de demostrar una ignorancia vergonzosa, significa negar que exista el machismo, negar que existan relaciones de desigualdad, negar que exista discriminación contra la mujer. Con este tipo de pensamiento, jamás se podría analizar la raíz del problema y poner en marcha los medios adecuados para acabar con ello.

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Quien quiera especializarse en estudiar y luchar contra otros tipos de violencia ¡adelante y muchísimo ánimo! Pero para eso no hace falta menospreciar las demás luchas. Volviendo al ejemplo del médico, ningún profesional de la medicina sabe de absolutamente todas las enfermedades, lesiones y dolencias, se especializan en una concreta para combatirla mejor y dejan las otras para otros médicos. Si se les pidiera que supieran de todo probablemente sería imposible, en cambio, si hay varios grupos dedicados a conocer y combatir a fondo cada problema se garantiza que habrá cura para todos. Especializarse en traumatología no significa en ningún caso que no te importe o no quieras que se cure el cáncer. De la misma forma, especializarse en la violencia de género jamás supone que no se dé importancia o no se quiera que se luche contra otros tipos de violencia.

Si sólo buscas desprestigiar la lucha contra la violencia de género con excusas de que hay otras violencias o no es tan importante háztelo mirar, lo tuyo no es preocupación preferente por otros temas sino que tiene un nombre muy específico: misoginia.

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15 thoughts on “La violencia y el género

  1. Que no, que no, que estamos súper equivocadas, que vamos de víctimas por la vida y que somos unas odias hombres porque el chico que nos gustaba en el instituto no nos hizo caso y por eso ahora la tomamos contra todos. Pero que, en verdad, las verdaderas víctimas son los chicos. Y si son blancos y heteros todavía más, que el mundo está en contra de ellos por ser mejores que nadie. Eso es envidia, envidia de pene, ya lo dijo Freud, pero nuestras vaginas no son capaces de entenderlo.

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    • Es que en el fondo somos todas lesbianas que queremos imponer el hembrismo para castrar a los porbrecitos hombres oprimidos. Ya hemos extendido nuestras redes para controlar al estado en la sombra y que siempre nos den la custodia, además, tenemos una mafia secreta hembrista que controla todas las discotecas del país y por eso podemos entrar gratis.

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      • Y no solo eso sino que supuestamente no vamos al ejercito a morir como ellos (esto lo he oído en España, como si aquí el ejercito fuera obligatorio), y vamos por ahí denunciándolos falsamente de acoso. ¡Malditos seres sacados del infierno que somos, queriendo destruir la vida de ese ser tan mártir y puro que es el hombre!
        Por cierto, entrada muy acertada. Un aplauso

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    • En el momento de postear el comentario no me di cuenta, pero ahora me arrepiento de escribirlo porque yo no soy nadie para ir contando la vida de otros. Pero como no hay botón de editar o de borrar, ahí se queda. :$

      Lo que quería decir es que creo que la violencia de género suele comenzar en la adolescencia, y que no siempre tiene por que ser algo tan dramático como una violación (aunque también haya casos). La gente que niega que haya un problema o que antepone sus sentimientos a los de las personas que sufren estas situaciones deberían detenerse un momento a preguntar y escuchar a las mujeres a su alrededor. Seguramente, muchas han sufrido alguna situación parecida.

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      • ¡Hola, Min! Muy de acuerdo contigo en todo.

        Efectivamente, la violencia machista no consiste sólo en las cosas más graves (una violación, maltrato, un asesinato), sino que puede estar en los comportamientos y palabras más sutiles, que se enmascaran en lo que considera algo inocente, bromas, sin aparente intención… Sin embargo, sí que tiene un significado, con sus causas y consecuencias.

        Yo diría que casi todas las mujeres hemos sufrido violencia machista en este sentido, más o menos grave. Por ejemplo: ¿a quién no la han llamado puta? ¿Quién no ha sufrido acoso callejero? ¿Quién no ha sentido miedo cuando ha ido por la calle de madrugada? Eso es también violencia que puede derivar en formas más graves, como bien dice el video del enlace. Y si se le da voz a las mujeres, salen un montón de casos graves. Así que creo que es fundamental dejar constancia de que estas cosas pasan para concienciar a la gente, porque esto es muchísimo más habitual de lo que parece.

        Lo de los comentarios es lo de siempre. Siempre que se denuncian estas cosas salen los típicos machirulos ofendidos diciendo que no todos son iguales. ¿Quién ha dicho que lo sean? Y si son tan buenos y nunca lo harían, ¿por qué se sienten tan atacados y se dan por aludidos?

        Con respecto a tu comentario anterior, he intentado habilitar la edición de comentarios por los usuarios pero no me deja. Si te arrepientes lo puedo borrar. Tú me dices 😉

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  2. 1.000.000 a este post.

    Quien se pica come ajos que dicen en mi pueblo así que los que tanto les molesta que se diga algo y saltan con not all men pollas en ollas por algo será (que además pasa mucho que los mismos de not all men son luego los que dicen cosas como todas las mujeres son… Una vez me encontré un artículo machirulo de estos que decía que la ley consideraba a todos los hombres maltratadores y eso no es así. Luego defendia que las mujeres que van sexys son todas putas que se aprovechande los pobres hombres porque es para provocar y que las inviten en discos y dejarlas con las ganas. Parece que le generalización solo le picaba si era para los hombres). Que muchas veces también es lo que decís, hacen cosas que consideran “naturales” y son acoso. En mi facultad hicieron una votación que colgaron en tablones sobre la follabilidad de cada tía de la clase basándose en cara, cuerpo y estilo. Cuando muchas nos quejamos la mayoria o decia que eso era porque habiamos suspendido y nos picaba o que hicieramos nosotras otra de ellos y punto. Parece que eso de que vernos como trozos de carne que debian sentirse agradacidos por que los valoraran dandoles el veredicto de mereces que te follen o no no entendía que pudiera molestar mas que si te suspendían. Si eres aprobada agradace que es un gran halago.

    Y quien dice hay cosas mas importantes es excusa para no hacer ni mierdas y quedar bien. Estoy harta de que me digan que me quejo por vicio que la smujeres de Arabia Saudí si que lo tienen chungo. Pero no hacen nada ni por las sauditas porque no pueden ni por las de aquí al final. Lo dicho. Excusa para pasar del tema sin decir “es que soy un/a machista de mierda que paso del tema” porque eso no queda políticamente correcto.

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    • Me hace gracia que estos machitos a los que la lucha feminista se la trae al fresco se sientan ofendidísimos y salten enseguida como si fuera un ataque personal. Lógico. En el fondo muchos se reconocen a si mismo como posibles verdugos, se ponen nerviosos y salen a la defensiva. Sin embargo, no conozco a ningún chico feminista que se sienta aludido cuando se habla de la violencia de género.

      Y ya es demencial cuando te saltan con lo de que en otros países las mujeres viven peor como si ellos estuvieran preocupadísimos por el tema. Además, que es en plan: “deja de quejarte que podría ser mucho peor” y tuviéramos que estar agradecidísimas por el hecho de que no nos lapiden públicamente o nos dejen votar en las elecciones. Venga.

      Me quedo flipando con lo que ha pasado en tu facultad. ¿No hay ningún defensor del estudiante o algo a lo que acudir para protestar? Vaya trato denigrante. Como si fueráis ganado. A mí me pasa eso y arde Troya.

      Es que ellos se creen el centro del universo. Es decir, es como si dependiéramos de su aprobación: si te “aprueban”, guay, y si no eres una desgraciada y ya te puedes hundir en la miseria. Pobres infelices y qué ego tan grande y asqueroso. Lo más grave es que a las mujeres nos han educado para que sea así y hay que decir que ya basta.

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      • Por desgracia pasó hace tiempo (mi primer año de facultad, y ya he terminado) y entonces no se nos ocurrió acudir a nadie por miedo a parecer exageradas. Si es que nos educan para aguantar y no ver estas cosas tan graves por desgracia D:

        Un montón de amigas mías (y yo también con los típicos piripos o a veces alguien que grita guarradas o te de la turra aunque lo estes rechazando y no le estes haciendo ni puto caso) han aguantado acosos leves en la calle porque da cosa decir algo o eres tu la que queda mal. Mierda de mundo machista.

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        • Desgraciadamente es lo que suele pasar, que encima las malas y exageradas somos nosotras. Te entiendo porque yo en mi primer año de facultad ni me hubiera planteado nada de esto. Seguro que me habría cabreado, pero al final me hubiera ganado la resignación y hasta lo habría visto como algo normal porque, como dices, nos han enseñado a ser así. Hasta que no empiezas a darle al coco y plantearte cosas te dejas llevar por la corriente.

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