Reseña y Crítica Feminista a Seducción (Jodi Ellen Malpas)

La justificación de la misoginia más rancia

Este libro entra en la categoría de vomitivo y pernicioso. No es simplemente que sea malo por estar mal escrito, que lo está; o porque la historia sea aburrida y ridícula, que también. Transmite unos valores horribles que hacen daño en la vida real.

Es la típica pseudo historia (porque es muy discutible que exista argumento) en que una mujer conoce a un hombre, empiezan una relación que se basa sólo en el sexo aunque te intenten vender que es algo más, se suceden un montón de escenas absurdas para rellenar y al final rompen para dejar abierta una continuación. O sea, una copia de Cincuenta sombras de Grey para intentar subirse a la ola del éxito. Y si creíais que la novela de James ya era tóxica esperad a conocer esta. Es que no falla, abras por donde abras el libro te vas a encontrar indefectiblemente con algo de lo siguiente:

1. Justificación de la masculinidad tóxica en su máximo exponente.

Este el tema principal sobre el que gira el libro. Se presenta a un hombre que es el epítome de la masculinidad tóxica: violento, homófobo, maltratador, violador, obsesivo, controlador, putero, con problemas de alcoholismo, una grave psicopatía que le impide preocuparse por nada ni nadie que no sea él y una tremenda megalomanía que hace que jamás asuma responsabilidad por nada. No obstante, las escenas se dedican a justificar absolutamente todos sus comportamientos con mensajes tan chulos como:

– Los hombres son violentos, controladores y muy sexuales por naturaleza y las mujeres deben plegarse a sus deseos. Toda la relación entre Ava y el engendro este se basa en que él se encapricha y decide unilateralmente que ella será suya. A partir de ahí la espía, la acosa sexualmente y la persigue cada vez que intenta alejarse; sudando ampliamente de la voluntad de ella. Lo único que importa es él y sus ganas de follar sentimientos. Y así con todo y especialmente con el sexo: cuando él quiere sexo asume que ella también y no para hasta lograr su objetivo, como los de la Manada, encima jactándose de que ella lo deseaba porque él es muy guapo. Todo este espeluznante proceso de acoso, maltrato y violaciones es ampliamente defendido y romantizado por todo el mundo, que se dedica a presionar a Ava diciendo que tiene suerte de que un tío así le haga caso y que no se haga la difícil.

– Los hombres JAMÁS tienen la culpa de nada. NUNCA. ¿Que se emborrachan y/o se ponen violentos? Culpa de la mujer por dejarlos/no hacerles caso. ¿Que acosan y violan? No se pueden controlar, se ve que no tienen cerebro y no pueden razonar, los pobres; son las mujeres, que provocan con su existencia. ¿Que mienten y manipulan? Es que las pobres mujeres son demasiado idiotas para entender nada, mejor no contarles las cosas. ¿Que un tío se encierra sin permiso con una mujer en una habitación mientras ella está trabajando, se empieza a quitar la ropa y a manosearla a ella y, finalmente, la viola (acto que, por cierto, sucede con la supuesta novia del hombre bajo el mismo techo)? Culpa de la mujer por ser tan guarra de provocarlo respirando el mismo aire que él. ¡Mira lo que has hecho, arpía, has provocado que un pobre e inocente hombre ponga cuernos! ¡¡Mala pécora!! ¡¡¡Tentadora!!! Sí, así es como se trata el tema y no diciendo que ha sido una puñetera violación. Ese es el nivel.

217888_447219978654953_2081413610_n

2. Mentiras que quieren que nos creamos.

Son milongas machistas que el machismo necesita que te tragues para autojustificarse, porque si dudas de ellas querrás desmontarlo y empezarás a exigir el mejor trato que mereces:

– Este libro se supone que es erótico, pero sólo te calentará si lo usas para encender la chimenea, porque las escenas sensuales son aburridas, repetitivas y sosas. Intentan convencer de que el hombre es un dios del sexo para justificar a los hombres que son unos egoístas e inútiles en la cama, porque en realidad folla de pena el tío este. Lo que pasa es que aquí mágicamente con meter los dedos en la vagina (sí, sólo meter los dedos, ¿clítoris? ¿qué es eso, un pokémon?) o apretar un pezón las mujeres ya tienen 3 orgasmos. Con eso y con chupar penes, ya que son caramelos y el semen sabe a gloria divina; vamos, que en el fondo los hombres te hacen un favor al dejar que se la chupes. El sexo se limita a eso y a la penetración, algo que también produce supuestamente múltiples orgasmos porque sí.

Novelas eróticas del mundo: me creeré que un tío es bueno en la cama cuando sepa hacer cunnilingus en condiciones. Si no nada.

– Justo cuando piensas que el hombre ya no puede dar más asco se descubre su trabajo: es proxeneta. Sí, habéis leído bien, es rico a base de vender y explotar mujeres. Pero claro, pintan que la prostitución es fantabulosa y maravillupenda. Ahora resulta que las prostitutas están encantadas y se lo pasan súper bien, es más, casi que los puteros les hacen un favor por tener sexo con ellas, que hacen que disfruten y encima les dan dinero. ¡Viva la prostitución y larga vida a los puteros, que son tipos encantadores y solidarios que ayudan a mujeres!

Os dejo un minuto para que vomitéis o rompáis algo.

¿Habéis vuelto? Bien, sigamos. Pero yo no me alejaría de la bolsa para vomitar.

– Un hombre de 40 años es sensual y maduro sin dejar de ser joven, una mujer de más de 30 es una vieja y si a esa edad no ha encontrado pareja acabará como la loca de los gatos, por lo que debemos agradecer toda la atención masculina siempre no vaya a ser que nos pase eso. ¿Doble moral y posible justificación de la pedofília? ¿Dónde?

3. Situaciones supuestamente (notad la cursiva, es intencional) graciosísimas.

Son escenas de alivio cómico que se supone que están para que te mondes, algo que se recalca por les personajes intervinientes, que se parten cada vez que sucede algo de esto e insisten en lo divertido que ha sido, como cuando en las series te ponen risas enlatadas. Bueno, pues esas escenas son básicamente:

– Agredir y humillar mujeres, a ser posible de forma pública. Ejemplo: una mujer acaba de compararse un teléfono y aún no sabe manejarlo bien, por lo que se equivoca al hacer una llamada. Su marido se lo quita de las manos, le mete un empujón y grita que es una imbécil; luego se disculpa ante les testigues con aire de resignación, en actitud de «perdonad a mi esposa por ser tan retrasada, pobre yo, que la tengo que aguantar y me hace pasar vergüenza públicamente». La audiencia le da la razón y se ríe, compadeciéndolo. Todo correcto.

not-funny¡Le ha gritado a su mujer y le ha metido un empujón que casi la tira al suelo! Jajaja, ¡qué chispa!

– Insultar y ridiculizar a gays. Sí, a gays y no a homosexuales en general porque las lesbianas no existen en este libro. ¿Cómo iba a haber gente cuya vida no girara alrededor de los hombres? ¡Inconcebible Ejemplo: hay un hombre gay, compañero de trabajo de la protagonista, que es presentado del modo más tópico posible y cada vez que aparece se burlan de que es amanerado y femenino. En plan: maricón de mierda tenías que ser, qué asco, no como los machotes.

EXTRA: Por favor, no caigáis en el machismo del libro.

Quiero defender a Ava porque en muchas reseñas negativas la culpan a ella por ser idiota y aguantar el maltrato. STOP. Nunca hay que culpar a una víctima, la culpa es siempre del maltratador. Hacer esto es caer en el mensaje machista de que una mujer merece ser maltratada si soporta la situación por lo que sea. Ava no tiene la culpa de ser una marioneta sin personalidad al servicio de la ¿trama? Si queréis odiar a Ava existen 2 buenas razones para ello, una con mucho más peso que la otra:

– La de peso es ser una pedazo de racista que haría llorar de emoción a Hitler. Cada vez que aparece el único hombre negro de la trama la protagonista no deja de denominarlo mentalmente por apelativos deshumanizantes como «mastodonte», «mole» o «montaña». Además de que lo flipa porque hable y actúe con tranquilidad y sepa hacer cosas como llamar a una puñetera puerta A PESAR de ser negro. Claro, Ava, es que la gente negra es salvaje y debería estar en la selva o en el zoo gruñendo con un taparrabos, ¿verdad? Es alucinante que un negro sepa comportarse como una persona, porque no es que lo sea o algo.

– La personal es que no me gusta la gente que se cree superior por tener estudios, pero tampoco el caso contrario de despreciar el conocimiento, la preparación y el esfuerzo. La protagonista se la pasa diciendo que ella es muy buena decoradora, mejor que gente con doctorados, sin haber estudiado nada porque el estilo y buen gusto son cuestión de talento natural e intuición. Mira, vete a pastar. Hay mucha gente que estudia y se prepara muy duro para hacer tu trabajo para que ahora tú vengas de guay a quitarles el mérito diciendo que es un talento natural. Ah, por cierto, se siente gente que estudie decoración: os están tomando el pelo porque, aparentemente, eso no se puede aprender.

Os dejo un ejemplo del gran talento de Ava, porque en realidad es una desgracia en su trabajo, pese a que la autora intenta convencer de lo contrario a base de decirlo en lugar de mostrar. Y también es un ejemplo del nivel de conocimiento del que hace gala el libro en general. Situación: Un danés le dice a Ava que le gustaría que le decorara la casa con un estilo escandinavo tradicional. Bien, Escandinavia en sentido estricto son 3 países (Noruega, Suecia y Dinamarca), en sentido amplio 6 (a los anteriores se añadirían Islandia, Las Islas Feroe y Finlandia) y 7 si hacemos caso a las reivindicaciones de Estonia. Dichos 7 países se parecen interna y externamente como un huevo a un tornillo. ¿Qué hace Ava? ¿Se informa más? Nooo, ella va a usar su intuición, con la que llega a la famtabulosa conclusión de que le va a decorar toda la casa con muebles del Ikea. Tócate un pie.

tumblr_lkir03R6rO1qi62qb.gifEspero impaciente que alguien le diga que quiere que le decore la casa con un estilo estadounidense, ¿qué os apostáis a que se la decora como el McDonald?

EXTRA 2: Carcajadas varias a costa del libro y no con el libro.

Para que no digáis que critico el libro por mal escrito sin razón os dejo también unos pocos ejemplos para que veáis la calidad literaria, para al menos sacar algo de humor de esta… cosa. Son del principio, cuando aún no había caído en la garras del odio y la desesperación:

«Tendrían que anestesiarme para que yo me atreviese con esos pasatiempos que bombean sangre en las venas.»

¡Sangre bombeando para mantenerte con vida! ¡¿Dónde se ha visto semejante cosa?! Y, se ve que la gente que no tiene pasatiempos tampoco sangre, ¿no? A ver si les personajes son zombis y no me he enterado.

«Esboza una gran sonrisa recta […].»

Una sonrisa RECTA. ¡Claro que sí! ¿Alguien puede sonreír manteniendo la boca recta y que eso no quede como una mueca rara y espeluznante? Que mande una foto, que no me lo creo.

«El pelo rojo y largo de Kate tiene tanta personalidad como ella.»

Eso no dice mucho de su personalidad. Me encantan los insultos disfrazados de cumplidos.

«Las cejas de Patrick asienten junto con su cabeza.»

Lo tiene que especificar porque, ya sabéis, hay veces que la gente asiente y sus cejas se quedan tal cual en el aire en lugar de permanecer en su cabeza.

Sentencia

Quemadlo.

Sin título

PS: Os dejo este fantabuloso destripe cortesía de El Club Escarlata para ilustrar bien el nivel de horror al que llega este libro, entiendo que sea difícil de creer.

Anuncios