Reseña Marked (P.C. y Kristin Cast)

Una de las mejores parodias involuntarias de la literatura juvenil que he visto

Esta novela tiene ya sus años, pero no me animaba a leerla porque es del momento en que sufríamos una saturación de copias de Crepúsculo y no me apetecían nada más historias de temática vampírica que incluyeran adolescentes con las hormonas desbocadas. ¿Me había precipitado en mi veredicto dejándome llevar por prejuicios? Sí y no. Este libro me ha generado sentimientos contrapuestos. La mejor forma que se me ocurre de describirlo es que es un libro-droga: es malo pero engancha. Me explico: es una novela llena de tópicos y desde la primera páginas sabes qué va a pasar. Tenemos a una adolescente normal, Zoey, que es marcada como futura vampiresa y tiene que ir a vivir a the House of Night, la versión vampírica de esos institutos estadounidenses que aparecen en las películas. En ese sitio la gente se vampiriza o literalmente muere en el intento. Pero no hay que preocuparse porque Zoey, obviamente, resulta ser especial y una elegida de la diosa vampírica Nyx, por lo que tiene poderes chulos que nadie más posee. Durante el libro se hace enemiga de la líder rubia de las animadoras The Dark Daughters and Sons, que son el grupo de gente guay del sitio, consigue un grupo de lamebotas amistades que la apoyarán incondicionalmente aunque la conozcan de 2 días, atraerá al chico guapo de turno y, en su tiempo libre, salvará el día al final del libro con sus increíbles poderes.

Impresionante, lo sé, para que luego digan que la originalidad ha muerto.

No obstante, lo interesante del libro es que tiene un tono diferente que hace que sea prácticamente una parodia del género juvenil vampírico. Sólo mirad las siguientes muestras:

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Ese estilo paródico y desenfadado logra que la historia de siempre tenga gracia y merezca la pena seguir leyendo. Lo malo es que tiene toda la pinta de que a las autoras les ha salido de chiripa, porque el libro no parece que pretenda ser una parodia.

No obstante, quiero destacar los siguientes puntos buenos:

– Lo relativo al vampirismo es original y merecía más atención. Resulta que todo el mundo sabe que son reales, siendo algo así como una comunidad minoritaria con su propia religión y costumbres; y la gente les tiene miedo por ser diferentes, pero a la vez les producen fascinación. Además, la transformación es aleatoria: cuando se llega a la pubertad hay gente que es marcada (les aparece un tatuaje en la frente que se les va extendiendo por el cuerpo según su poder, idea que me gusta, la verdad) y comienza a vampirizarse, proceso que dura unos años durante los cuales se educa e integra a esa gente en la comunidad. Y aunque se sugieren explicaciones mágicas y biológicas no se llega a saber por qué, simplemente se asume que es algo que sucede y ya.

Daba para reflexionas sobre la integración, el racismo y el miedo a lo diferente. Por desgracia no se tocan esos temas. Adiós buena idea desaprovechada, fue un placer saludarte desde lejos.

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– El tono lúdico y tolerante que se muestra con la sexualidad y el deseo sexual. Aquí la gente reconoce abiertamente que tiene deseo sexual como algo normal. Es muy de agradecer, normalmente en las novelas juveniles (a menos que sean Young Adult pornoso que no tengan argumento más allá del porno barato) suele haber un mensaje conservador, especialmente hacia las mujeres, a las que se dice que no deben tener deseo y si tienen ha de ser sólo hacia un único hombre. Un ejemplo es cómo Zoey conoce al vampiro buenorro de turno: se encuentra por casualidad con que le están haciendo una felación y, más allá de escandalizarse, lo que hace es quedarse mirando como una pervertida porque se pone burraca. Esta escena sería impensable en una novela juvenil promedio. Y supongo que también es la única explicación de por qué el chico cae a los pies de Zoey la segunda vez que se ven, la primera es que estaba muy ocupado subiéndose los pantalones.

Oh, y Zoey es bi.

Vaaale. Ojalá. En realidad esto es producto de mala escritura en la que se dice algo sin querer al no tener en cuenta que se está en su cabeza y, por tanto, lo que están diciendo es lo que piensa Zoey. Pero teniendo en cuenta que mujer que ve Zoey, mujer en la que se fija en lo preciosa que es y en lo buenorra que está e insiste varias veces en cómo le gustan sus tetas… pues Zoey bi es mi canon mental y no me convencerán de lo contrario.

Hablemos del elenco. La mejor manera que se me ocurre de describir a Zoey es que es como la Tessa de After… si Tessa tuviera amor propio y una personalidad más allá de Hardin. Sí, es bastante irritante porque es una egoísta frívola e hipócrita que se dedica a criticar mentalmente a todo el mundo: por beber, por cómo viste, por tener deseo, por existir; cuando luego ella es igual. Pero increíblemente (lo triste es que, de nuevo, no creo que sea intencional) no resulta excesivamente odiosa y de alguna manera todo lo anterior le da una personalidad consistente. Una personalidad insoportable, pero que representa muy bien y de forma graciosa a una adolescente imbécil, que es lo que es. Ya os decía que tengo sentimientos contrapuestos con este libro. No me gusta Zoey como persona, pero reconozco que leer de ella es divertido. Sobre todo cuando el propio libro te recalca sin querer lo hipócrita y lerda que es, criticando su modo de ser aunque no fuera la intención.

Oh, y mini punto porque no es blanca, sino que tiene ascendencia cheroqui y se destaca que tiene la piel morena, el pelo liso y negro y rasgos indígenas. Lo malo es que lo pierde cuando se ve que en realidad el elemento indígena se usa como excusa para meter, a través de la abuela, el tópico racista de que las tribus indias están más en contacto con la naturaleza y dicen cosas misteriosas y pseudoprofundas como «el mundo tiene un equilibro y las personas lo arruinan». Idealizar a los pueblos indígenas como la encarnación del cliché de «buen/a salvaje» es una forma de racismo, porque realmente no te molestas en conocer y respetar sus costumbres, sino creas una imagen ficticia que luego se usa a conveniencia para vender entre gente blanca.

Y también se le intenta dar un pasado triste como trasfondo, pero se falla miserablemente porque se enfoca muy mal. Me explico: su problema es que tiene un padrastro ultraconservador y maltratador que ha anulado a su madre, pero esto se critica metiéndose con la gente creyente. MAL. No hay que ridiculizar ni insultar a nadie por sus creencias personales. Lo que hay que criticar de su padrastro es que es un fundamentalista de esos que si fuera musulmán ya le habrían disparado gritando terrorista y lo usarían para esparcir islamofobia poniéndolo como ejemplo de que la gente de esa religión es atrasada y machista, pero como es cristiano pues es un buen ciudadano, de esos que creen que hay que destruir el progreso científico porque es Satanás, que es aceptable atacar a quien no siga sus creencias y que las mujeres deben ser sumisas y sólo valen para servir a su marido. Creer en lo que te de la gana = OK. Imponer tus creencias y usarlas para justificar burradas = NOPE.

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Del resto de personajes la verdad es que hay poco que decir. Erik es el típico tío bueno genérico que va de profundo porque le gustan la poesía y la literatura. Y el resto (Stevie, Damien, Shaunne y Erin) son lo que yo llamo «El cuarteto lamebotas». Sé que debería agradecer que la protagonista tenga amistades, pero no se hasta qué punto es esto cierto cuando en realidad la función de esta gente es revolotear alrededor de Zoey recordando lo maravillosa que es. Sus interacción son tal que:

—Cuenta con mi ábaco, Zoey. Eres tan guapa y poderosa. ¡Te admiro un montón!

—¿Te he dicho ya hoy lo genial que eres y lo bien que te queda esa ropa Zoey?

—¡Zoey, hay un charco en tu camino! ¿Quieres que me tire al suelo para que pases sobre mi y no tengas que molestarte en desviarte ni se te ensucien los zapatos?

¿Pero qué hacía esta gente antes de que Zoey apareciera, miraba fijamente una pared?

Mi favorita es Aphodite (la rubia malvada) porque al menos es honesta. Es una borde creída y egoísta, pero al menos es sincera y se demuestra que lo es. No como es resto, que son iguales y van de buena gente y la narración pretende que te caigan bien.

Y necesito rajar de Damien porque es el tópico del mejor amigo gay. Está ahí porque las autoras creen que por poner a un personaje no hétero ya cumplen la cuota y no les pueden decir que son homófobas. El problema es que es el típico chico afeminado y por eso está más cómodo con las chicas. Y ojo cuidao que no hay nada malo en que un chico sea así, todo el mundo puede ser como le de la gana independientemente de su género y orientación sexual; lo malo es decir que es así PORQUE es gay, en contraposición con los hombres hétero que sí son machotes. Eso es homofobia y fomentar la mentira de que los gais es que son afeminados porque son medio tías o algo. La orientación sexual NO determina la personalidad. Además, también es un tópico machista que implica que un hombre hétero no puede tener amigAs y uno homo no puede tener amigOs porque, aparentemente, son bestias en celo y quieren triscarse a todo el mundo del sexo que les atrae. Hombres del mundo, empezad a criticar en serio este tópico que os pinta como acosadores y/o violadores en potencia.

Por lo que respecta al argumento no hay nada que decir. Es un típico libro introductorio en el que pasa bien poco. Sólo hay algo de lo que quiero quejarme. ¿Las autoras son mormonas? Lo pregunto en serio. Es que se gastan una moralina tremenda con el alcohol. Personalmente no me gusta beber y creo que emborracharse es un peligro y no una forma aceptable de divertirse, pero es que aquí se trata a cualquiera que se tome 1 caña como hez humana y se dice que está destrozando su vida y que debería apuntarse a Alcohólicos Anónimos. Exagerado y molesto.

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Sentencia

Una típica novela adolescente con todos los tópicos posibles, pero con un tono diferente e ideas de fondo que la hacen interesante. Si tienes un buen sentido del humor puede ser una lectura de evasión para pasar el rato.