Crónica de mi cena navideña

Tal como me propuse, esta cena de Navidad en familia no me he callado y he saltado cuando han dicho una machistada/LGTBfobada/racistada. Por si a alguien le preocupa aclaro que no he recibido ninguna agresión física, pero psíquicas sí. Se han ensañado conmigo a base de bien. A continuación el relato de los hechos.

La cena empezó como siempre son estas cenas de Navidad en mi caso: toda la familia sentada a la mesa mientras las mujeres cis sirven y los hombres cis se quedan en la mesa esperando y, si acaso, se dignan a poner alguna servilleta. Claro que no es nada que no esperara, para quien no lo sepa aclaro que la mayoría de mi familia es tirando a bastante facha.

Cuando se terminó de servir se comenzó a hablar de todo un poco. Aunque ya dije algo ante comentarios islamófobos sobre que no deberían permitir que los moros construyeran mezquitas, el «espectáculo» de verdad empezó cuando salté ante un «chiste» que contó un primo que va de graciosete. Atención al «graciosísimo chistecito», para que os hagáis una idea de lo que tengo que aguantar: «las mejores mujeres son como el mejor vino: de 12 años y encerradas en un sótano». Podéis tomaros un minuto para recuperaros antes de seguir leyendo, que se que ahora os debéis de estar mondando. Jojojo, ¿qué hay más gracioso que las violaciones y la pedofília? Jajaja.

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Obviamente ante esto salté diciendo que era de muy mal gusto y si le hacía gracia era un pedófilo y un violador. Ahí empezó el ataque. Al principio era lo típico de llamarme exagerada y amargada porque «sólo era humor». Pero cuando dije que era feminista y traté de explicar lo horrible que era semejante «chiste» empezó a ser algo casi organizado y sistemático, con lo que me refiero a siete personas (seis hombres cis y una mujer cis) atacándome verbalmente hasta el punto de no dejarme hablar. Ninguneo y falta de respeto total hacia mi persona. Los comentarios iban desde los típicos que me desacreditaban y pretendían explicarme el feminismo porque sabían tanto que decían que el hembrismo existía y los hombres deberían dirigir el feminismo para que no los margináramos; pasando por quienes se cachondeaban de que muy feminista, pero luego seguro que le dejaba a los hombres el trabajo pesado; hasta llegar a quienes decían que lo que necesitaba era un novio que me echara un polvo y se me quitaban las tonterías.

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Lo peor es que dos de los hombres que se unieron con entusiasmo al machaque y burla eran mis propios hermanos. Porque una cosa es la familia lejana a la que veo de higos a brevas y por la que, en la mayoría de los casos, tengo escaso si no nulo cariño, y otra muy distinta que tu propia familia cercana se te ponga en contra. Eso me dolió como una traición.

Cuando explotó todo de forma definitiva fue al salir del armario. Ante los comentarios de que necesitaba un hombre respondía que eso nunca iba a pasar porque era asexual arromántica y no me gustaban los hombres ni las mujeres. El ninguneo y cachondeo a mi costa fue total. Me convertí en la estrella de la cena; la estrella de mar, que es lo que, entre otras cosas, me preguntaron con chanza si era. Casi hubiera preferido que me miraran mal porque eso al menos hubiera significado que reconocían mi existencia. Me negaron por completo, tanto mi sexualidad como mis sentimientos y experiencias. Y entre los «comentarios jocosos» hubo un primo lejano (el mismo del primer chiste) que hasta me AMENAZÓ con una violación. Sí, como suena, me soltó: «Si no fueras familia te llevaba a un callejón a quitarte las tonterías». Entre carcajadas, porque todo era muy gracioso. Jajaja.

Obviamente yo lo estaba pasando fatal y no dejaba de lanzar miradas desesperadas a mi madre, que supuestamente aceptaba mi sexualidad. Eso fue lo peor. Mi madre, que siempre me ha apoyado en casi todo y es una persona con la que tengo confianza y esperaba poder contar, se quedó callada mirando al plato. Estaba claramente incómoda e intentó cambiar de tema un par de veces, pero NO me apoyó. En un momento en el que necesitaba desesperadamente apoyo y validación me dejó sola y prefirió no entrar al trapo. Entre eso y lo de mis hermanos, que aquí uno no se cachondeó pero tampoco dijo nada y el otro siguió, sentí que a la hora de la verdad no tenía a nadie. Pocas veces me he sentido más sola.

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Al final siento decir que no me ha compensado. Igual es porque no soy una persona capaz de imponer (no tengo gran presencia ni me sale levantar la voz), pero sólo he logrado pasar un mal rato, si bien de forma diferente a otros años. No obstante, aclaro que lo voy a volver a hacer en Año Nuevo y siempre que pueda, hasta que me vuelta molesta aunque sea por puro cansancio. Estoy harta de tener que aguantar machismo, LGTBfobia y racismo. NO es algo inocuo, crea mucho odio y dolor, así que ya anuncio que mi propósito para el próximo año es volverme «la amargada» de las fiestas porque pienso seguir señalando estas cosas y tratando de cortar el rollo. Espero que con la práctica me vuelva más eficaz, pero si no, en cualquier caso, a tenaz no me gana nadie.

Reseña Primera Trilogía Cazadores de Sombras (Cassandra Clare)

The mortal boredom

Estos libros son conocidos, pero nunca me habían entrado ganas de leerlos. Eran muuuchos (menudo negocio se ha montado Clare), gordos (superan las 500 páginas) y yo soy una vaga que piensa que, a menos que te llames Terry Pratchett o Agatha Christie (y a veces ni por esas), cuando alguien escribe más de diez libros ambientados en el mismo universo o con los mismos personajes suele ser sobre-explotación pura y dura. Pero como me tocaba leer los tres primeros y eran fantasía urbana, género que me gusta, me animé y me dije que seguiría si me convencían. No lo han hecho y no voy a leer más libros de este universo. Mis motivos quedarán expuestos a lo largo de la reseña.

¿De qué va la historia? De una adolescente que se cree normal hasta que se descubre especial, lo que pasa es que se lo habían ocultado porque patatas; y hay un mundo fantástico lleno de demonios, vampiros y demás cuya existencia desconoce la gente de a pie, que aquí se llaman mundanos porque muggle estaba pillado y hace falta un nombre despectivo para discriminar a la gente normal; y existe un grupo llamado los cazadores de sombras que se encargan de mantener el orden cazando demonios; y se está cociendo una conspiración mazo de chunga que pondrá en peligro el mundo y en la que nuestra típica prota hormonada se verá implicada sin comerlo ni beberlo; y, a la vez, tendrá que sacar tiempo para liarse con el macizorro de turno al que conoce de una semana y, aún así, dicen que es un amor verdadero que ríete tú de Disney. Ala, ahí tenéis el resumen de los tres libros en veinte segundos y sin respirar. Es decir, la historia típica, tópica, túpica que ya nos han contado lo menos treinta veces.

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No tengo nada en contra de que me cuenten la historia de siempre, pero una buena escritora debe tener la habilidad de lograr que lo conocido se me haga nuevo y me interese. No ha sido el caso. Es la historia de siempre contada como siempre y con los tópicos de siempre. Que si los cazadores se sombras viven en un sitio llamado el Instituto que definitivamente no parece inspirado en Hogwarts, no, no. Que si hay un grupo llamado la Clave que maneja el cotarro y otro de malosos con tintes nazis llamado el Círculo (no te curres tanto los nombres Clare, te va a dar una hernia de pensar). Que si adolescentes pueden deducir en MINUTOS lo que a adultos preparados y experimentados ni se les ha pasado por la cabeza en MIL AÑOS pese a que era súper evidente. Que si existen licántropos débiles ante la plata y vampiros a los que afecta lo sagrado y, además, son razas enfrentadas. Pfff. Ya que creas un mundo con sus seres fantásticos se agradece un poco de originalidad. Hay otros modelos de vampiros y de licántropos fuera de los popularizados por Hollywood. Lo único mínimamente novedoso son las runas que usan los cazadores de sombras para pelear y su cultura, y es algo tratado muy por encima. No hay inmersión en un mundo nuevo y currado, es un mundo estándar al servicio una historia estándar.

694b8b56b62ec278979d286946645ce1Crea tu propio mundo fantástico con estos sencillos recortables estereotipados, la originalidad está sobrevalorada.

Lo anterior me supone que no hay interés ni implicación en lo que me están contando. Los libros se me han hecho áridos como un paseo por Murcia el desierto a pleno día, sin sombrero, refrescos ni compañía a quien asesinar para beberme su sangre y sobrevivir.

Y aún no he hablado de los personajes. Podría decir que son originales y profundos y merece la pena leer los libros sólo por ellos… pero sería como decir que Hogar Social Madrid no son nazis. Son exactamente como el mundo: tópicazos más quemados que un meme en Twitter.

Clary, típica quinceañera que tiene detrás a dos chicos, pero piensa que es más fea que Pizio porque es delgada, baja, pelirroja y pecosa (¿?). Odio profundamente el tópico de que la chica sea guapa, pero no se lo crea hasta que se lo diga el chico de turno. ¡Basta ya de hacer depender la autoestima de las mujeres de los hombres! ¿Para cuando una chica que sea un bombón, lo sepa y, si le da la gana, sea una conquistadora? Y que no por ello tenga que ser una femme fatalle y la villana, gracias.

También se cree normal, pero resulta ser especial: pertenece a una estirpe de cazadores de sombras y tiene poderes chachi pistachis que nadie más posee. Lo que pasa es que su madre se lo ha ocultado toda su vida por su bien. Ajá. Obvio que sin saber nada del peligro que la acechaba ni qué hacer en caso de emergencia estaría mucho más protegida que si le contaba todo y la entrenaba para defenderse. Encima, lo anterior provoca que Clary sea una inútil a la que deben salvar todo el tiempo porque se empeña en ir a misiones peligrosas para las que no esta preparada y luego es un fardo. Me parece bien que sea inútil al principio porque lo contrario no tendría lógica. Eso OK. Pero ¿por qué SIEMPRE tiene que ser la mujer la inútil desentrenada y el hombre el guerrero experto? ¿No podía ser Clary la cazadora de sombras de la sonrisilla socarrona y Jace el que necesita protección? Siempre se repite el mismo patrón machista y ya estoy muy cansada.

Lo único que reconozco que le da puntos es que haga tantas comparaciones con el mundo de la pintura y el dibujo porque eso le da verosimilitud al personaje, ya que se supone que a ella le gusta mucho la pintura y tiene sentido que piense así.

Jace, cazador de sombras y el clásico tío malote y graciosete que se supone que está hecho para bajar bragas, pero que en realidad te da ganas de bajarle los dientes. Como no podía ser de otra manera, tiene un pasado traumático para justificar que sea un borde sarcástico e intentar pintarlo como una pobre víctima que sólo protege su corazoncito en lugar de como un imbécil prepotente. No cuela. Haber sufrido en el pasado no otorga licencia para ser un chulo playa y que el resto tenga que tragar con tu actitud, se queda en imbécil y punto. Nada destacable entre los millones de chicos malos que pueblan la literatura adolescente.

Está ahí para ser el interés amoroso de Clary y así poder meter otro tópico odioso: que quieran vender como amor verdadero el de un par de adolescentes que se conocen de días. A ver, no, eso es atracción sexual. Que está muy bien que los adolescentes quieran pegarse un polvo, no tiene nada de malo. No hace falta la excusa de que es amor, que por tener deseo sexual a secas no van a arder en el infierno por impuros.

Sin contar que es una historia de amor muy precipitada y forzada que sólo sirve para meter hormonas a presión drama y morbo. DESTRIPE ¿No existen las pruebas de ADN en los libros? Me fascina que siempre que se diga que los protas son hermanos nunca se les ocurra comprobar si es verdad o el malo miente. Vale que haya sido convincente, pero teniendo en cuenta el historial de falacias y manipulaciones que se trae detrás parece buena idea dudar. Nos habríamos ahorrado tanto drama absurdo por su amor prohibido. FIN DESTRIPE Que, para colmo, queda fatal. Clary con la madre secuestrada DESTRIPE y luego en coma FIN DESTRIPE y Jace con una crisis familiar DESTRIPE y luego la muerte de su hermanito FIN DESTRIPE y ellos victimizándose por no poder enrollarse con la persona que conocen de una semana, vergüenza me daría.

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Simon, el único y mejor amigo de Clary, o eso cree la chiquilla, porque en realidad va detrás de ella. Claro, no es que pueda existir la amistad entre hombres y mujeres hétero, SIEMPRE uno o ambos estarán enamorados en secreto. Ajá. Para colmo, el tío en lugar de declararse se dedica a coquetear con otras chicas para darle celos a Clary y «practicar como novio» (las mujeres no son una máquina de entrenamiento, capullo). Sólo se declara cuando ve a Clary liarse con Jace, momento en que se pone a victimizarse y echarle en cara a ella que se haya atrevido a tontear con otro chico en lugar de fijarse en él cuando tonteaba con otras chicas. Uy sí, que pena me das.

Isabelle, otra cazadora de sombras que se lleva mal con Clary. Ya se sabe que la amistad es cosa de hombres, las mujeres siempre acaban compitiendo porque la sororidad es otro mito. Así que Isabelle le tiene tirria a Clary porque estaba acostumbrada a ser la única chica del grupo, y Clary se siente amenazada por Isabelle porque la percibe como más mujer que ella (léase más guapa y tetona, que se ve que son las características fundamentales que hacen a una mujer).

Reconozco que al final arreglan algo ambas cuestiones, sin embargo, ¿cuál es el problema con poner amistad real en las novelas? ¿o con hacer protas que no sean marginadas sociales y se lleven bien con las mujeres de su alrededor?

Alec, hermano de Isabelle y compañero cazador de sombras de Jace. Es el equivalente a esa amiga del chico que lleva media vida enamorada de él y está para odiar a la prota, sólo que es hombre porque Clare quería ir de tolerante e inclusiva poniendo a algún secundario no hétero. ¿Hacer a protagonistas no héteros y tratar su sexualidad con naturalidad? ¡Nooo! Eso ya no, que esto lo tienen que leer los jóvenes y qué van a pensar. Al menos no es un villano y le dan un trato decente. Minipunto.

Magnus, un brujo que me gusta por lo extravagante que es, resulta menos plano y más divertido que los protas. Además, es abiertamente bisexual, algo que se trata con bastante naturalidad (los personajes LGBT+ cuya sexualidad sólo es una característica más y se tratan con respeto siempre son bien). Lastima que sea tan secundario. DESTRIPE Y acaba feliz junto con Alec. ¡Wiii! Ya basta de que los personajes no héteros la casquen. Sin embargo, me veo obligada a decir que no me gusta nada eso de liar a inmortales de tropecientos años con adolescentes. ¿Si no se ve bien una pareja de un adolescente y un abuelete por qué sí se acepta sin problema siempre que el viejo se conserve bien? FIN DESTRIPE

Para terminar de rematar, la historia avanza a paso de caracol reumático y está que revienta de tanto relleno. Son de esos libros en los que pasas páginas sin que avance el argumento. Hay demasiadas partes en que Clary y Cía van de un lado para otro y se pegan tortas, pero la acción no camufla que son momentos que aportan rigurosamente NADA. Por ejemplo, el tramo del hotel Dumort en el primer libro o la batalla en el barco del segundo. Si se eliminaran nadie lo notaría. Sí, este es uno de esos casos en que se ha hecho una trilogía por la pela. Perfectamente se podría haber escrito un único libro gordo, como mucho dos. El primero es bastante introductorio y hasta el final no pasa nada, el segundo directamente es como un 90% relleno y el tercero tarda bastante en arrancar. ¿Quiere alguien pensar en el Amazonas antes de poderse a escribir?

fcb_editado1Acá Clare avanzando con el argumento.

Sentencia

Si es tu primera incursión en la fantasía urbana puedes pasar un buen rato, pero si ya tienes un bagaje mejor lee otra cosa.

Reseña A Tres Metros Sobre el Cielo (Federico Moccia) – Parte 2

¿Por qué odias tanto a las mujeres, Moccia?

⚠Contiene muchos spoilers⚠

Continuamos con esta obra cumbre de la literatura universal.

Como decía en la primera parte de la reseña, Moccia está convencido de que sus personajes masculinos son muy graciosos, muy ingeniosos, muy simpáticos y muy guays. Por contraste, tengo el firme convencimiento de que cree que las mujeres somos un conjunto de cabezas huecas que no nos enteramos de nada y que en lo único en lo que pensamos es en noviOs, en ropa y en estar guapas, pues en eso se basaban la grandísima mayoría de las conversaciones que mantienen los personajes femeninos.

Por otro lado, ellas son tratadas en función de su físico. Parece que no se puede resistir a que cada vez que describe a una mujer dice si es guapa o fea, o está gorda o no, acompañado de otros comentarios enormemente sexistas, dando igual que sea una de las chicas de la trama principal u otra que salga esporádicamente.

Este trato también lo reflejan sus simpatiquísimos personajes, que tratan a las chicas de la misma manera que el autor. Ninguno de ellos trata a las mujeres como iguales. Por lo general, las tratan con prepotencia, con un aire de superioridad asqueroso. Y, cómo no, hay una normalización brutal de todo esto. Insisto, no hay ni ápice de crítica a estos comportamientos sino todo lo contrario: lo describe como si fuera todo divertidísimo.

En esta entrada voy a poner algunos ejemplos concretos para que os hagáis una idea general del nivelazo y, para terminar, haré una breve referencia al final.

La fiesta donde surge el amor entre las dos parejas principales

Ambas parejas se conocen en una fiesta donde Step y sus amiguitos se colaron y estuvieron haciendo cosas muy divertidas: robarles a los invitados, acosar a las chicas, tirar comida a mala hostia a los invitados para hacerles daño, romper jarrones, cargarse el mobiliario, etc.

En este idílico contexto es donde Pallina y Pollo, la mejor amiga de Babi y el mejor amigo de Step, se conocen y de una manera extremadamente romántica: mientras él le robaba el dinero del bolso y se burlaba de ella. Pallina, cuando por fin consigue que se lo devuelva  ya desvalijado, en lo primero en lo que se preocupa es en esconder un tampón que aún estaba dentro del bolso porque… ¡vaya a ser que lo vea el chico! SOCORRO, UN TAMPÓN, ESCÁNDALO. Si te lo ve, no le vas a poder gustar al chico que te acaba de robar, Pallina, ¿cómo se te ocurre? ¡Qué humillación que un chico vea que tienes un tampón en el bolso! El chico se ríe y le dice que si tiene la regla no la invitará a cenar ni nada porque si no luego… k asen? ajjjaja k s ase kn una tia si no es foyar?¿?¿ xdddddd. Qué divertido. Me parto. El caso es que a pesar de la gracieta y de lo prepotente que se muestra él con ella, empiezan a salir juntos. El chico la invita a cenar con el dinero que previamente le robó a ella WAJAJA. Me parto, tío, Moccia, qué dominio de la comedia.

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Pasemos a la pareja principal del libro, Babi y Step, y ojo porque lo que viene a continuación podría ser perfectamente la situación más asquerosa del libro.

Se conocen cuando la chica va al instituto en el coche con su madre. Él se fija en ella y empieza a perseguirla con la moto y a molestarla. Pero es la segunda vez que se ven la definitiva. En la misma fiesta, Step empieza a acosar de nuevo a Babi quien está con su novio. La chica, cansadísima, acaba lanzándole coca-cola a la cara (normal, y para mí se queda corta), cosa que al parecer justifica que Step termine cogiéndola de las piernas (y nadie de su alrededor se digna a intervenir, por cierto) y la meta en la ducha, poniéndole el agua caliente para que se queme. Aquí os dejo con un extracto y veréis lo asustada que está ella y lo gracioso y agudo que es él:

“—¡No! ¡Socorro! ¡Ayudadme!
Step retrocede, le coge las manos, abriéndoselas sin gran dificultad.
Babi decide cambiar de táctica. Trata de hacerse la simpática.
—Venga, va, perdona. Ahora bájame, por favor.
—¿Qué quiere decir por favor? ¿Me tiras la Coca—Cola a la cara y ahora me dices por favor?
—Vale, cometí un error al tirártela.
—Ya sé que cometiste un error.
Step entra en la ducha, se agacha y se coloca bajo la alcachofa.
—Pero el daño ya está hecho. Llegados a este punto no me queda otro remedio que darme una ducha, si no luego dices que estoy pringoso.
—Claro que no, qué tiene que ver. —Un chorro de agua le da de lleno en la cara, ahogándole las palabras en la boca—. ¡Imbécil! —Babi se agita tratando de evitar el agua, pero Step la sujeta dándole la vuelta para que se moje por completo—. Déjame, estúpido, déjame bajar.
—Justo lo que hacía falta, una buena ducha helada para calmarte un poco. ¿Sabes que es muy bueno alternar el agua fría con la caliente? —Coloca el termómetro en el rojo. Del agua empieza a salir humo. Babi chilla aún más fuerte.
—¡Ay, quema! ¡Ciérrala, ciérrala!
—Mira que sienta verdaderamente bien, ensancha los poros, facilita la circulación, llega más sangre al cerebro, así se razona mejor y uno entiende que hay que comportarse bien con la gente… Ser amables y puede que hasta servir una Coca—Cola en lugar de tirarla a la cara.
Schello entra en ese momento.
—Rápido, Step, vámonos. Alguien ha llamado a la policía”.

Sí, efectivamente, alguien tuvo por fin la genial idea de llamar a la policía. Es entonces cuando la amenaza con volver y “lavarle la boca con jabón”, cual niña pequeña que no se ha portado bien, porque a ella se le ha ocurrido mandarlo a tomar por culo. Uf, qué locura, con lo majo que es el chico.

Minutos más tarde la reconoce en la calle. “No se olvida fácilmente a una mujer que insiste tanto para darse una ducha con uno” comenta Moccia. WOOOJAJAJAJAJAJA. Qué tío, qué ocurrencia. No puedo parar de reír.  Pues bien, Step y sus amiguitos empiezan a perseguirlos en sus motos a ella y a su novio, destrozándole el coche y partiéndole la cara de un señor que pasaba por ahí e intentó mediar. La chica, después de que su novio saliera por patas, le ruega a Step que no la deje sola y que la lleve a casa. Él no desaprovecha la ocasión para llamarla gorda, hacerle comentarios de tipo sexual, humillarla un poco más… Pero nada de esto importa. Ella siente miedo, pero se sube a la moto con él y lo abraza, sintiéndose bien. Genial.


Paolo, el hermano de Step. Otro tío la mar de majo

Esta escena tampoco tiene desperdicio. Step va al trabajo de su hermano Paolo a pedirle dinero. En este sitio, trabaja su secretaria quien es objeto de actitudes muy degradantes y ofensivas.

Empieza a relatarnos, por ejemplo, cómo Paolo le mira el sujetador:

“—Sí, dígame. —Paolo deja de revisar las cartas para dedicarse por completo al sostén de la secretaría y, acto seguido, a aquello que le tiene que decir”.

 Ai k piyin xddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddd

Step, al ver a la secretaria, le comenta:

“—Caramba, eliges bien a tus secretarias. —Step da una vuelta completa y se vuelve a colocar frente a su hermano—. Di la verdad, te la has tirado, ¿verdad? O te la has tirado o lo has intentado y ella no ha querido. En este caso, despídela, qué más te da”.

WAJAJAJA si no kiere foyar kntigo pa k la kieres xddddd cmo s a podido atrever a desirt k no tio despidela, k grasioso ajjjajajajaaa

 Step amenaza a Paolo con que, si no le da el dinero, “le arranca las bragas a la secretaria”:

 “Entonces, querido hermanito, si no me das enseguida doscientos euros cuando entre tu secretaria le arranco las bragas”.

WOOOJAJAJA k diablin k ocurrencia m parto xdddddddddd

Al final, cuando le da el dinero, Paolo se arrepiente porque habría estado muy bien ver a la secretaria desnuda y su hermano arrancándole las bragas.

“Paolo mira a la secretaria. Su bonito cuerpo. La falda perfecta e impecable que cubre sus piernas torneadas. Tal vez su hermano tenga razón. Imagina a la secretaria medio desnuda y a Step arrancándole las bragas. Se excita”.

Y añade:

“¡Qué gilipollas! Debería haberle obligado a hacerlo. Si Step no le devolvía el dinero, aquel iba a ser su peor negocio de los últimos años. No, no el peor”.

WOOOOOOJOJOJOJO povre ermano lo k abria molao ber cmo estep biolava a la secretaria xddddddddddddddddddd

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Marco, el exnovio de Babi

Esto también es digno de comentar. Para su aniversario, le hace un juego a Babi súper cursi. Él le dejó notas en distintos puntos de la ciudad y ella debía ir buscándolas y acertando dónde estaba la siguiente. Con cada una de ellas le iba regalando la ropa que a él se le antoja, incluida ropa interior. Esto que parece tan romántico, a mí me recordó más bien a alguien que pide, por ejemplo, una pizza  a domicilio y manda que le pongan los ingredientes que le da la gana a su gusto y que se la traigan a casa calentita. Cuando ya están en su casa, la chica no quiere mantener relaciones con él y se cabrea con ella. ¿Para eso se he gastado el dinero? Vaya timo:

“Marco es dulce y tierno e insiste un buen rato para obtener algo más. En vano. Solo tiene el placer y la suerte de ver cómo está sin la parte de arriba, eso es todo. Más tarde la lleva a casa. La acompaña hasta la puerta y la besa tiernamente disimulando aquella extraña rabia.
Piensa en toda la caza al tesoro, en lo que se ha gastado. El tiempo que ha empleado para componer aquellas frases en rima. Los sitios que ha elegido y todo lo demás”.

Claudio, el padre de Babi

Este hombre también tiene detalles graciosísimos. Vamos con uno de ellos, en el que está viendo la tele:

“Da una bocanada a la pipa mientras hace un recorrido por los canales de televisión. Sabe de antemano dónde detenerse. Unas muchachas descienden por una escalera lateral canturreando una estúpida canción y mostrando sus senos turgentes”.

Su mujer le habla, y enseguida que se vuelve a ir vuelve a poner rápidamente la tele:

“Pero, en lugar de las bellezas de antes, se tiene que conformar con un ama de casa que, enmarcada por un alfabeto, trata de hacerse rica”.

Ajajajajjjja povre ombre una ama d casa k poco secsi xddddddddddddddd

En otra ocasión se va con su yerno Step y liga con una joven brasileña. Sí, lo normal, que un señor mayor ligue con una chica que podría ser su hija. Con este respeto la describía Step:

“—Bonito culo, ¿eh? Es brasileña. Las brasileñas tienen un culo maravilloso. Al menos eso dicen. Yo no lo sé porque todavía no he estado en Brasil, pero si son todas como Francesca… —Step se bebe divertido de un solo trago media cerveza”.

 

La mujeres que no le gustan a Moccia

Observad cómo cambia la descripción si se trata de una mujer que no le gusta. Con este rechazo describía Step a la novia de su hermano:

“Lo de Manuela no se le pasará nunca. Hace seis años que están juntos y no da muestras de ir a ceder. Todo un cardo y, por lo que le ha parecido entender, hasta debe de haber tenido alguna historia por su propia cuenta. Sin contar a su hermano, no alcanza a imaginarse qué otro loco podría tener una historia con Manuela. Fea, antipática y hasta pedante. Una sabelotodo. No hay nada peor. Pobre Paolo. En el fondo, es asunto suyo. Yo me tiraría a la secretaria”.

“No hay nada peor que una sabelotodo”. Ahí me lo ha dicho todo. Si es que para qué hablaran las mujeres. Cn k estén wenas k mas da xdddddd

La Giaci y el estereotipo de la “solterona”

La Giaci es una profesora severa y amargada que les hace la vida imposible a sus alumnas, entre ellas a Babi. Moccia alimenta el más que trillado estereotipo de “la típica solterona amargada que como no tiene ni marido ni hijos tiene que joder al personal y sólo la quiere el perro”. Es que, claro, sin un machote al lado no hay felicidad.

Otra moraleja: las mujeres somos muy malas

La culpa de que Step se comporta así la tiene… ¡una mujer! Normalmente, en libros, animes o pelis, cuando el galán de turno se comporta de manera “extraña” es porque tiene una historia muy trágica detrás para que sintamos pena y entendamos y excusemos su comportamiento. En el caso de Step, también se nos quiere hacer ver que tiene una justificación, pero yo llego a la conclusión de que se comporta así porque simplemente es idiota. Se nos explica que antes era un chico muy responsable y estudioso pero que por culpa de su madre cambió. ¿Qué es eso tan horrible que le ha hecho su madre? Serle infiel a su padre. Imperdonable. No sé cómo es el padre, pero si es igual de encantador que el hijo podemos intuir por dónde van los tiros.  O sea, nos pasamos medio libro viendo como los tíos hacen lo que les da la gana con las tías, infidelidades incluidas, pero eso de que lo haga una mujer es gravísimo.

Pues bien, esto ya es suficiente excusa para que el niño dé la pataleta de su vida y se comporte como un crío de 5 años (cuando esto ocurre está en el último año de instituto, por lo que ya se le presupone un mínimo de madurez). Por eso se echa a perder y pasa a ser de una joya de niño a una mala persona, un gamberro y un imbécil, todo por culpa de su madre, de una mujer, ¿quién si no?

El final

Vamos al final. *Saca violín*. Tenemos a nuestro héroe Step destrozado en la víspera de Navidad… ¡Y es que Babi le ha dejado! Echemos un vistazo a la desolación de nuestro héroe con este fragmento:

🎻Luego se apodera de él un extraño sufrimiento. No lo necesita. Está solo. Aquella idea le hace sentirse aún peor. No tiene hambre, ni sueño, no siente nada. Permanece así boca abajo. Sin saber por cuánto tiempo. Paulatinamente, vuelve a ver aquella habitación en días más felices. Cuántas veces, por la mañana, al despertarse, ha encontrado los pendientes de Babi sobre su mesita; cuántas veces su reloj; cuántas veces han estado juntos en aquella cama, abrazados, enamorados, deseándose. Sonríe.
Recuerda sus pies fríos, aquellos diminutos dedos helados que ella apoyaba sobre sus piernas, más calientes. Después de haber hecho el amor, cuando se quedaban allí, charlando, mirando la luna por la ventana, la lluvia o las estrellas, igualmente felices, ya hiciera frío o calor. Acariciándole el pelo sin importarle lo que sucediese fuera, a pesar de las guerras, los problemas del mundo, las calles nuevas, la gente. 🎻

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Deambulando por las calles navideñas sin rumbo…

🎻Más tarde, mientras camina entre la gente, ve los coches con parejas felices en su interior, sumergidos en el tráfico festivo, con los asientos llenos de regalos. Sonríe. Es difícil conducir cuando ella se abraza a ti, cuando quiere meter por fuerza las marchas y no es capaz, cuando tienes una mano sola para llevar el volante y, a la vez, amar. Sigue caminando entre falsos Papá Noel y olor de castañas cocidas, entre guardias con el silbato y gente cargada de paquetes, buscando su pelo, su perfume, la confunde con otra que camina apresuradamente y se ve obligado a frenar a su corazón decepcionado. 🎻

😭Después de esto te quedas pensando QUE-TE-JODAN, NIÑATO  por qué tanta crueldad en el mundo. Un chaval que siempre fue un cielo y la vida lo golpea con esa brutalidad. Es tan hermoso que esté tan hecho polvo, se podría morir, joder este sentimiento agridulce llamado amor. 😭

Con este aflicción y desasosiego te deja el libro, y pensé “por fin he acabado esta mierda” dejándote un vacío en tu interior imposible de llenar.

Venga, a pastar.

Reseña A Tres Metros Sobre el Cielo (Federico Moccia) – Parte 1

Sigo preguntándome dónde está la gracia

⚠ Contiene spoilers a diestro y siniestro. Si vais a leer esta maravilla de libro no sigáis leyendo, aunque os hago una recomendación: NO PERDÁIS VUESTRO TIEMPO EN ESTA NOVELUCHA ⚠

Ya os he dado la tabarra con varias reseñas de libros cuyo mensaje machista era digno de denunciar, pero os aseguro que ninguno de ellos llega al nivel de éste. En esos otros libros la misoginia podía ser más o menos visible, pero en esta ocasión estaría (casi) convencida de que cualquier persona se daría cuenta sin necesidad de darle mucho al coco. No obstante, estamos hablando de un autor conocidísimo y de una novela de la que se ha hecho hasta una película, así que la gente o no se ha dado cuenta (mal) o se ha dado cuenta pero le ha dado igual (peor).

Debido a lo mucho que quiero comentar, he dividido la reseña en dos. En la primera parte haré un análisis más general y en la segunda me centraré más en la maltrecha imagen de la mujer que se desprende del libro y el maltrato que recibe ésta por parte del autor y sus personajes.

Argumento y personajes

Roma. Un chico macarra muy guay y una chica inteligente y disciplinada se conocen y, como no podría ser de otra forma, surge el amor. Tan simple y estereotipado como eso.

Stefano Mancini, “Step”, es el protagonista masculino. El señor Moccia nos lo quiere vender como un chico gamberro, muy guay y muy gracioso por el que suspiran todas las chicas del barrio. En realidad, es un niñato prepotente, hipermachista y violento al que no logro encontrarle la gracia en ningún momento.  En resumen, es un personaje que reúne todos los requisitos para odiarlo.

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Babi Gervasi es la protagonista femenina. Estudiosa, inteligente y con fuerte sentido del deber. Sin embargo, no se da cuenta de lo tóxica que es su relación con Step y, aunque éste la trate mal y ella se enfade, acaba pasándole por alto todo.

Pallina Lombardi. La mejor amiga de Babi. Mucho más despreocupada tanto en estudios como en la manera de vivir que su amiga. De destacar, por ser de lo poquísimo positivo del libro, es la amistad que ambas mantienen.

En cuanto a los simpáticos amiguitos de Step me pregunto: ¿cuál de ellos es más imbécil? Otra vez Moccia parece querer hacernos ver que son un grupo de chicos enormemente cool que se divierten y nos hacen reír. Al parecer, ser una pandilla de delincuentes que roban, pegan palizas y acosan a las chicas es algo graciosísimo.

Por ejemplo, el mejor amigo de Step, Pollo, se supone que es un chico muy “simpático y alocado”, según palabras textuales de Wikipedia. A mí me pareció más bien, como el resto de sus amiguitos, un estúpido sin dos dedos de frente y un delincuente sin puñetera gracia. A pesar de ello, y de que cuando se conocen Pollo trata fatal a Gallina Pallina, ésta se enamora de él.

Impresión general del libro

Es un libro que entremezcla la misoginia a nivel extremo, violencia gratuita y pasteleo barato.

Es difícil encontrar alguna escena que fuera simplemente neutral, donde los personajes no hicieran ningún tipo de comentario sexista o no actuaran de manera machista, violenta (contada con todo lujo de detalles) o simplemente odiosa. Ante ello, el autor hace ver que no tiene importancia. Los personajes se olvidan rápido de las barbaridades que hacen o dicen y se queda en que esas cosas son lo más natural del mundo. En muchísimas ocasiones se lo toma como algo jocoso con comentarios que, estoy segura, a él se le antojaran ingeniosos y divertidos, pero que son de muy mal gusto.

Y es que todo es extremadamente gracioso. Estos chicos tan guays delinquen, roban, pegan palizas, hacen carreras ilegales, tratan a las chicas como ganado… pero Moccia le imprime a todo esto un carácter pretendidamente cómico. Que entran a una fiesta ajena y se ponen a robarles a los invitados WAAJAJAJA. Que si le pegan una paliza a alguien WWWWWWWWAAAJAJAJAJAJA. Que si dicen todo tipo de comentarios sexistas y acosan a las mujeres WOOOOJAAAAAJAJAJAJA. Es un humor fino, sutil y sobre todo elegante. Curradísimo para que cualquier individuo con cero empatía con el resto de la humanidad pueda troncharse.

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En otras palabras, las situaciones que plantea Moccia como divertidas y graciosas, para mí son odiosas. Sin embargo, las situaciones pretendidamente trágicas que nos presenta para mí son bastante placenteras y hasta cómicas. Curioso.

La historia de amor me parece tan estereotipada, tan “una de tantas”, sin ningún elemento novedoso, que en ningún momento me inspiró nada. Como decía al principio, chico macarra y chica estupenda se enamoran, teniendo sus más y sus menos. Entre sus menos, situaciones que bien podrían considerarse de violencia de género. Entre sus más, situaciones de un nivel de cursilería no aptas para diabéticos.

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Luego tenemos a Pollo y Gallina Pallina. Otra vez lo mismo pero en su versión “segunda división”. Pollo, aunque igual de gamberro que Step, no es tan guay, y Gallina Pallina, aunque igual de chica pija que Babi, no es tan inteligente. De nuevo, a pesar de lo imbécil que es el chico, a ella parece no importarle.

Para concluir esta primera parte, diría que es un libro más de historias románticas para adolescentes, con sus valores de mierda que, en esta ocasión, están a un nivel aún más vomitivo. Desde luego, si os gusta la literatura de calidad y las historias de amor sanas y bien llevadas, NO LEÁIS ESTA COSA.

En la segunda parte os daré más motivos para convenceros de que hay cosas infinitamente mejores en los que invertir vuestro tiempo.

Reseña El Niño con el Pijama de Rayas (John Boyne)

El niño más tonto del mundo

Llego muy tarde, lo sé. En su momento este libro no me llamó la atención, pensé que era «otro libro más sobre el Holocausto» que mostraba los horrores de la Segunda Guerra Mundial desde los ojos de un niño. Estaba muy equivocada. No es otro libro más, es un insulto a la inteligencia; y tampoco es una visión infantil, es una visión con un retraso mental profundo que raya la estupidez. Parece ser que el autor escribió esta novela en una semana ¡y vaya si se nota!

Estamos ante un libro que explota un tema facilón con el expreso propósito de vender. La gente se enternece con la visión inocente de los niños y está prácticamente programada para echarse a llorar en cuento escucha las palabras «campo de concentración», así que el autor pensó que esa era la suya y que si metía ambos en un libro vendería como rosquillas.

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No lo juzgo por eso, ojo. Es muy legítimo querer ganar pasta con el mínimo esfuerzo, todo el mundo sueña con jubilarse antes de tiempo. Lo que sí voy a juzgar es la porquería de libro que ha escrito, porque tela.

Everything is wrong with this book:

1. Otra obra más que se basa en decir que los nazis eran muy malos sin profundizar más en el asunto. ¡Qué original! ¡Como sólo habrá un billón más que han explotado este tema!

2. El prota es Bruno, un niño de 9 años que vive en la Alemania nazi y es hijo de un general nazi… pero NO sabe qué es el nazismo, ni el símbolo nazi, ni entiende el saludo nazi. De hecho, ni siquiera sabe en qué trabaja el padre porque es incapaz de reconocer un uniforme militar. ¿Pero quién es el padre, Josef Fritzl?

3. Por si alguien lo dudaba, tampoco sabe lo que es un campo de concentración ni un judío. Vive al lado de Auschwitz (y pronuncia el nombre mal porque ni hasta ahí llega), del que su padre es el responsable, y se la pasa preguntándose dónde está y quién es esa gente tan rara que «viste pijamas de rayas».

4. ¡Ni siquiera sabe quién es Hitler! ¡No sabe ni pronunciar (ni lo que significa, por descontado) el título führer y llama a Hitler «el Furias»! ¡Por todas las valquirias del Vingólf! Si no fuera porque Boyne es irlandés creería que se ha basado en este chiste (esta novela sí que es un chiste):

Está Franco visitando una fábrica y se para a charlar con un tornero para que lo saquen los del NO-DO.

-¿Está usted contento con su trabajo? -le pregunta.

-Sí, don Claudio -responde el hombre.

-Y con su salario, ¿está usted contento?

-Sí, don Claudio.

-¿Tiene usted vivienda propia?.

-No, don Claudio -responde el tornero.

Se vuelve Franco al Ministro de la Vivienda y le dice:

-Apúntame a este hombre para las próximas casas baratas que se hagan. Que le den una.

-¡Gracias, don Claudio, que Dios lo bendiga!

-Oiga -le pregunta Franco- ¿Y por qué me llama usted don Claudio?

-Hombre, es que, como todavía no tenemos confianza, me da corte llamarlo Claudillo.

5. Tampoco es capaz de darse cuenta de NADA de lo que ocurre a su alrededor. Ve a los nazis maltratar a los judíos (y estoy hablando de cosas como partirles la cara, hacerlos llorar e incluso llegar a dispararles) y piensa que es bromichi y están jugando o ensayando una obra de teatro.

really_snl_aigflv¿De verdad eres tan tonto o es que te estás esforzando?

Ni inocencia infantil ni leches, que los niños se dan perfecta cuenta de lo que pasa a su alrededor aunque no puedan comprender bien su significado. Esta historia lo que está es contada desde el punto de vista de alguien que ha sido lobotomizado en 5 minutos con una cuchara sucia.

6. ¿He mencionado que, para más inri, todos los demás personajes sí saben perfectamente lo que pasa, como obviamente haría cualquier persona en su sano juicio? Confirmado: el crío esta lobotomizado.

7. ¡Ja! ¡Os he mentido! Sí que hay otro lobotomizado en la historia. Resulta que Bruno se hace amigo de un niño judío que, toma geroma pastillas de goma, ¡tampoco sabe qué es el nazimo ni qué de demonios está pasando! Como que ni siquiera se da cuenta de que la gente, su propia familia incluida, está siendo exterminada a su alrededor.

Desde luego, si algo tiene esta novela es que siempre supera tus expectativas. Cada vez que crees que ya es imposible que se ponga más inverosímil te vuelve a sorprender.

8. Bruno tiene el encefalograma TAN plano que NO nota diferencias entre su situación y la de su amigo judío y hasta se queja porque él está peor (¡¿?!). ¡Maldito capullo retrasado e insensible!

9. Obviamente, para alguien del exterior relacionarse con un prisionero durante MESES sin que nadie se entere es facilísimo. Ni que estuvieran controlados y hubiera vigilancia constante.

10. Pero eso no es todo, resulta que ¡colarse en o salir de un campo de concentración también está chupado! Ya sabéis, no es que fueran prisiones con altísimas alambradas muy bien aseguradas, inmensos muros, vallas electrificadas y en las que se hacían guardias constantes. No, si al final va a resultar que si los prisioneros no escapaban es porque no le ponían ganas.

11. ¿Podría no ser tan evidente que el libro trata de venderte sensiblería barata para que así pases por alto lo malo que es? Si es que es una orgía de letreros de neón que señalan escenas traumáticas que demuestren que los nazis son muuu malos.

12. ¿Podría no ser tan evidente que la única documentación de este libro es, si acaso, haber visto La vida es bella?

13. ¿A qué publico se supone que se dirige este libro? Si es infantil mal, porque no tendrán los conocimientos para pillar muchas cosas; si es adulto mal, porque es demasiado simploide y remascado como para no sentir que te están llamando imbécil a la cara.

14. El final es lo más predecible del universo. DESTRIPE Por favor, con el estilo lacrimógeno que se gasta era obvio que iban a palmarla. ¿Qué otra cosa iba a pasarles en un puñetero campo de concentración? Además, si es que en este caso era también cuestión de selección natural pura y dura. La evolución no podía dejar tanta estupidez en la piscina genética. FIN DESTRIPE

Sentencia

Esto es prostitución sentimentaloide con el expreso objetivo de ser comercial. Quien quiera un buen libro sobre el nazismo desde el punto de vista de un niño que se lea Cuando Hitler me robó el conejo rosa y no semejante bodrio.

Reseña Los Pilares de la Tierra (Ken Follett)

Los cimientos para un culebrón

¿Qué novela histórica sobre la construcción de una catedral ni qué niño muerto? Esto es un culebrón de esos que dan en la sobremesa. Lo tiene todo: amores imposibles, embarazos e hijos secretos, conspiraciones, matrimonios concertados, infidelidades, etcétera. La única diferencia es que en vez de ocurrir en Latinoamérica y tener personajes que dicen «ay Lupita» ocurre en la Edad Media y dicen «Pater nostrum». Diría que la novela va de que hay una ciudad llamada Kingsbridge donde se construye una catedral, pero sería mentira cochina. A nadie le importa un comino la catedral, lo que interesa es si los buenos podrán acabar juntos y triunfará la justicia y los unicornios vomita arcoíris dominarán la Tierra.

1¿Podrá Santiago Amador Jack quedarse con Mariola Esperanza Aliena? Descúbrelo en 1300 capítulos páginas.

Toda la trama se puede resumir en que los buenos buenosos están felices y contentos en su mundo de dulces de sésamo medievales (las piruletas no existían). Pero cada vez que las cosas van bien… ¡oh, no, un malo maloso con ganas de tocar las narices/una desgracia salvaje apareció! Así que a los pobres buenos se les complica la vida. Pero ¡que no cunda el pánico!, estos tienen una capacidad de recuperación y una suerte sobrehumanas después de las miserias. Tras sufrir violaciones, robos, engaños, maltratos y humillaciones el escritor karma piensa que ya hay suficiente truculencia para mantener la atención de los lectores y recompensa a los buenos, que encuentran casualmente dinero, gente que les ayuda sin pedir nada a cambio, su trabajo ideal y se enriquecen. Y así se alarga el libro hasta el infinito y más allá. Algunas complicaciones es TAN evidente que son diabolus ex machina que estoy convencida de que a Follet le pagaban el libro al peso. Como por ejemplo el monje que quiere juzgar a Philip para hundirle la vida… porque este le riñó por no atender en misa… hace treinta y cinco años. ¡Una mísera regañina hace treinta y cinco puñeteros años! Y luego la gente se ríe de mi rencor contra aquella compañera de clase que me robó la goma en primaria. ¡Tiembla ratera! ¡¡Bailaré sobre tu tumba!! Muajajaja.

Ejem, me estoy desviando. El caso es que a nadie le importa la catedral. Si acaso alguien se acuerda de vez en cuando de ella y la menciona así como de pasada. Y a menos que tengas un doctorado en arquitectura no puedes ni visualizarla porque se habla de ella con unos términos tan técnicos que dan ganas de decir: «eso lo serás tú, por si acaso». A Follet se le ha ido un poco la mano con la pedantería erudición en ese punto. Aunque creo que ha hecho un aceptable trabajo de investigación. Si estoy equivocada corregidme, pero me parece que el escenario medieval está decentemente construido. Da el pego, que es más de lo que se puede decir de muchas novelas ambientadas en esa época.

Peeero llegamos a los personajes y es entonces cuando esto se hunde más rápido que una fábrica de jamones en el Estado Islámico. Para empezar, todos son maniquís de corchopán. Llegan a tal nivel de maniqueísmo que habría que crear otro nivel sólo para ellos. Los buenos son inefablemente buenos y sus únicos defectos son cosas del estilo de ser demasiado indulgentes; y los malos son inenarrablemente malvados y se dedican a violar, matar, mentir, torturar y traicionar, muchas veces sólo para dejar claro lo malísimos que son, porque no ganan nada con ello.

2He aquí los complejísimos personajes de este libro.

Los buenos son: Tom Builder, que quiere hacer lo correcto, pero es mongolo y no es capaz de ver que su hijo es un abusón; Ellen, que es una mujer muy independiente a la que le gusta Tom, pero este está casado (culebrón, culebrón); Jack Jackson, un genio de la construcción enamorado de Aliena a primera vista; Aliena de Shiring, emprendedora y un hacha para los negocios que corresponde a Jack, pero no pueden estar juntos por exigencias argumentales (¿cómo se iba a montar si no la intriga amorosa?); y Philip, un monje inflexible, pero bondadoso. Los malos son: Waleran de Bigod, un obispo ambicioso que quiere escalar posiciones como sea (aspiración muy original); William Hamleigh, un sádico violador obsesionado con Aliena; y Alfred, un maltratador que quiere a Alina sólo por quitársela a Jack y alargar el argumento (¿he dicho ya que esto es un culebrón?). Sí, esas frases abarcan toda su personalidad porque son así de simples.

Además, todos tienen de medievales lo que yo de maorí. Si se les pusieran unos vaqueros darían el pego en el siglo XX, y no sólo porque todos hablan de forma moderna (e igual, porque Follet pretende colarme que un campesino, un noble y un religioso se expresan de la misma manera. Ajá). Que si las mujeres son emprendedoras, y no a través de sus maridos o de tapadillo sino con actitud chulesca en plan: «a ver quién me dice a mí que no puedo compatibilizar el matrimonio con un trabajo»; que si los campesinos se plantean que todas las personas son iguales y es injusto que los nobles digan lo contrario, además de dudar indirectamente de la existencia de Dios; que si los monjes dan más importancia a la practicidad que a las leyes divinas. ALUCINA VECINA.

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Por supuestísimo, los más atrasados son los malos y los más adelantados lo buenos, para que así a los primeros les cojamos tirria cuando digan o hagan cosas que contravengan nuestros ideales y con los segundos nos identifiquemos. Típica estrategia facilona para enganchar.

Ya para rematar tenemos el relleno. Este libro es largo, muy largo, demasiado laaargo. Hay bastantes escenas de sexo y violencia que no están más que por amor al morbo, y larguísimas explicaciones innecesarias, como por ejemplo todo el rollo sobre el pasado de Philip, que ni pintan nada ni le importan a nadie, pero igual Follet las ha echao ahí que no nos falte. También hay bastante información descompensada, páginas y páginas para describir situaciones que podían resumirse en un párrafo y luego se despachan momentos con potencial en pocas líneas. Es el caso del viaje de Aliena por España y Francia, podía haber sido interesantísimo y se le dedican quince páginas mal contadas (paso de meterme en la veracidad de que una mujer con un bebé de meses pueda recorrer tranquilamente dos países en plena Baja Edad Media).

Sentencia

Best-seller ambientado en la Edad Media, bastante asequible y telenovelesco. Que nadie espere una novela histórica.

Reseña iBoy (Kevin Brooks)

He vuelto, ¿me echabais de menos? ❤

Hoy es el turno de este libro de Kevin Brooks, iBoy. Cuando Selenita me lo “recomendó” para hacerle una reseña, pensé: “madre mía, esto me suena a libro de adolescentes tostonazo” y, efectivamente, era un libro de adolescentes tostonazo. Pero ahí estaba yo, aprovechando mis escasos ratos libres por tierras niponas para enfrentarme a lo que viniera (sí, gasté tiempo de mi estancia en Japón para leer esto, realmente entregada a la causa).

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⚠Como siempre, antes de empezar, os aviso de que puede contener spoilers, así que en caso de que queráis leeros esta sublime obra y maravillaros con sus impredecibles giros argumentales no leáis esta reseña (nótese el sarcasmo).

Igualmente, como es sana costumbre en este blog, comento que es una reseña que trae crítica desde el punto de vista 🌸feminazi🌸 así que, por favor, POR FAVOR, no me vengáis con que “qué pesada eres con el feminismo, soy un machote y me siento oprimido con tu hembrismo buabuabua” ⚠

Vamos al lío.

Tom Harvey es un chaval que vive en un barrio marginal londinense. Su vida cambia en el momento en que un teléfono móvil impacta contra su cabeza, al parecer lanzado desde una de las ventanas de una vivienda. ¿Qué pasa después del castañazo? Pues lo normal: se le quedan incrustados microchips del móvil en el cerebro y ahora, con tan sólo usar su mente, puede conectarse a Internet, hacer llamadas, hackear, electrocutar a gente, reventar móviles ajenos o (atención porque es tremendamente útil) borrar grafitis de las paredes mágicamente.

Estos superpoderes le vienen de perlas para llevar a cabo su venganza. Su amiga Lucy acaba de sufrir una brutal violación en su propia casa, perpetrada por una serie de individuos de una banda callejera.

A partir de ahí se desarrolla una trama en la que se nos va explicando la vida nada fácil de Tom, que vive en un barrio en el que el clima de violencia y conflicto entre bandas callejeras está a la orden del día. En este ambiente, y mientras va descubriendo poco a poco sus nuevas habilidades, irá llevando a cabo su tarea de averiguación de quiénes son los culpables de la violación de Lucy para poder llevar a cabo su venganza.

A lo largo del libro se suceden innumerables escenas a todas luces absurdas. Es Ciencia Ficción, de acuerdo, pero eso no justifica el reguero de situaciones grotescas que se van dando con ausencia de explicaciones. Eso sí, cuando las hay, son tan inverosímiles que rozan la parodia y te da la sensación de que el señor Brooks te está tomando el pelo. (SPOILER TOCHÍSIMO, selecciona el texto para leer) No me puedo resistir a comentar, a modo de ejemplo, esa escena final donde a los malos les peta el móvil porque PATATAS y les estalla dejándolos muertos o desmembrados. CATAPLUM. Una delicia de escena (FIN DEL SPOILER TOCHÍSIMO).

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No falta el romance entre Tom y Lucy. Ella, cuyo papel en la trama se limita a ser la víctima y que se pasa todo el libro sin salir de su casa, ve al chico como el héroe que restablecerá la justicia. Y eso es justamente lo que más me ha sacado de mis casillas: el papel de Lucy.

Quiero remarcar que no es ni mucho menos algo exclusivo de este libro, sino que desgraciadamente se repite hasta la saciedad en otros libros, videojuegos, películas, etc. Argumentos en los que se ve (¿en los que veo?) clarísimamente el estereotipo de género y la dicotomía que se desprende del papel hombre-mujer, es decir, sujeto-objeto respectivamente.

Me explico. Lucy no aporta nada a la trama salvo el de ser la víctima, cumpliendo a la perfección con el estereotipo de “damisela en apuros” o “mujer en el frigorífico”. Ella es violada en su propia casa por varios chicos y por motivos de los que ni ella tiene la culpa, sino su hermano. Es decir, estos chicos tratan de vengarse del hermano violando a la chica. Situación que se traduciría en que el titular del “honor” de ella es su hermano o, lo que es lo mismo, que el sujeto es él y ella “su” objeto.

Cuando se entera Tom, como no podría ser de otro modo, busca vengar a su chica. Ella se convierte en la excusa para que Tom tenga su trama y sus motivaciones. Ella es el objeto, tanto de venganza como de ser vengada en una trama en la que sólo personajes masculinos muestran una actitud activa.

Especialmente asqueroso me pareció la manera en que se regodean en la desgracia de Lucy y los matones la toman con ella, cuando ella no hace nada en todo el libro, insultándola o amenazándola. Sospecho que este recurso del autor no responde a otro motivo que el de propiciar que el protagonista siga ahondando en su ira y pueda llevar su venganza aún más justificada. Es decir, como si el sufrimiento de Lucy fuera una especie de estímulo para que la trama continuara.

Ella se limita a eso, a sufrir. Se encuentra destrozada, débil, desvalida e incapaz de hacer algo. De manera que el papel de Lucy es pasivo, irrelevante, plano, no aporta nada, no tiene personalidad propia: su personalidad se basa en ser una pobre y desgraciada chiquilla que sueña con que su príncipe azul la rescate y haga justicia. Ella es el objeto a rescatar. Es él el encargado de hacer justicia, y ella sólo espera a que se haga dicha justicia. Sin él todo habría quedado igual, en una injusticia.

Y para colmo de los clichés, cómo no, el héroe, una vez que ha finalizado todo con éxito, consigue el amor de la chica. Lo has hecho bien, pues toma, aquí tienes tu trofeo: la chica.

3Esto resume el papel y la importancia de Lucy. Muy triste y asquerosamente machista.

Para concluir, y hablando de nuevo en general sobre el libro, hay que destacar que es de muy fácil lectura, muy simple, enormemente predecible y, como vengo comentando, lleno de clichés. En pocas palabras, lo resumiría del siguiente modo: ameno pero simplón, estereotipado y absurdo.