Juzgando libros por su portada

Todos somos superficiales, quien diga lo contrario miente, y los libros no son una excepción. La portada y la sinopsis son lo primero que vemos de ellos, así que deberían estar pensadas para atraer a los lectores. Sin embargo, hay muchas que no cumplen o directamente incitan a huir o a tener un ataque de risa, depende de cómo de desarrollado tengas tu sentido de la vergüenza ajena. Antes de empezar con los ejemplos aclaro que no he leído los siguientes libros, bien podrían ser obras maestras de la literatura universal, pero es que con esas portadas y sinopsis no me acercaría a ellos sin un periódico para forrarlos y/o una declaración firmada ante notario de que merecen la pena.

Hush hush

Nora Grey, una alumna aplicada en busca de una beca para la universidad, vive con su madre viuda en una granja a las afueras de Pórtland, Maine. (Chica buena y estudiosa, padre muerto, nunca he visto nada parecido, no, no. Por cierto, ¿por qué siempre ocurre todo en Maine?) Cuando Patch se convierte en su nuevo compañero de instituto, Nora siente a la vez atracción y repulsión (Porque Patch y Nora son imanes.) hacia este extraño personaje que parece tener acceso a sus pensamientos. (¡Un chico atractivo y misterioso salvaje apareció! Y ¡a la protagonista no le gusta, pero en realidad siente algo por él! Esto tampoco lo he visto nunca, no señora.) Luego se entera de que Patch es un ángel caído que quiere convertirse en humano. (Hala, ya se ha descubierto el pastel, no hace falta que me lea el libro, ¡gracias sinopsis!) Nora está bajo su control, (El chico va a llevar las riendas y hacer con la chica lo que le de la gana, mmm, machista innovador, que duda cabe.) pero hay también otras fuerzas en juego y de repente se encuentra viviendo hechos inexplicables y en medio de una situación muy peligrosa. (Nótese que la situación empieza a ser muy peligrosa cuando aparecen esas otras fuerzas y hechos inexplicables, a la sumisión de la chica no parece que se le de importancia.)

Sin título

Erase una vez un ángel que sí tenía sexo, y pelos en el sobaco (¡ascazo, depílate, cacho de guarro que es por higiene!), y pantalones, zapatos no, porque al volar no los necesita, y camisa tampoco, que era necesario que fardara de músculos. ¿O es que estaba haciendo propaganda al gimnasio celestial?, ¿o a los pantalones? Total, que el ángel este iba por ahí volando tan tranquilo cuando de pronto se dio una hostia sagrada contra un avión. Yo es la explicación más razonable que encuentro. Después de la hostia el ángel se estampó contra el suelo y por eso se transformo en un ángel caído y tal. Aparentemente, el traumatismo craneal lo hizo acabar en un instituto y transformarse en un acosador que se dedica a aprovecharse de que puede leer la mente de una chica adolescente para ponerla bajo su control.

Vamos, que esto es otro Crepúsculo un romance entre una chica normal y un bicharraco ser sobrenatural de turno y, por supuesto, ambos tendrán que superar muuuchos peligros porque lo suyo es un amor prohibido por lo tóxico que es y blablablá.

Recuerda que me quieres

«Quiere muchísimo a Wendy», pensó, indignándose con ella al ver que no comprendía por qué no podía volver a tener a Wendy. (No soy ninguna experta en gramática, pero juraría que esto debería ser un punto y seguido.)

El motivo era de lo más simple: «Yo también la quiero. Y no podemos tenerla los dos, señora». (¡Menudo posesivo egoísta! ¿No has oído hablar del poliamor?)

Peter Pan y Wendy, de J. M. Barrie.

Cien años después la historia se repite. O quizá no. (¿En qué quedamos? Aclárate.)

Todavía no se conocen. Ni siquiera se intuyen. Peter y Wendy tienen un destino común del que no podrán escapar. La aventura de la vida y la magia del amor empiezan contigo, en cuanto te atrevas a descubrir su historia. (O sea, que esto es una especie de continuación/historia alternativa de Peter Pan, sólo que ahora Peter y Wendy se lían, ¿no? O al menos eso es lo que creo entender, ya que esta sinopsis es ambigua y vaga cual promesa electoral.) Podríamos hablarte sobre caracoles, estrellas, princesas que no sienten dolor, palabras inventadas, catarros mal curados o mundos rellenos (Mundos que son como las croquetas: rellenos.) de sueños donde todo es posible. (¿¡!? Lo que podríais hacer es hablarme sobre de qué va el libro en lugar de soltar al azar cosas que no tienen ningún sentido para mí. Eso parece la descripción de un chute de LSD.)

Por explicarte podríamos deleitarnos y ser un poco malas y adelantarte que el amor no siempre es dulce. (¿Os da placer explicaros?, pues nadie lo diría porque hasta ahora no habéis explicado nada.) Pero claro, eso sería adelantar acontecimientos y no entenderías nada. (Naaa, tranquilas, hasta ahora no he entendido nada de todas formas, pero justamente lo anterior sí que parece dar a entender algo sobre la historia, sólo espero que no sea un spoiler de cómo termina el amor de Wendy y Peter.) Así que olvida las últimas líneas y sumérgete en una historia donde todo es posible, incluso que el sol y la luna se besen. Pronto, todo tendrá sentido. (Me alegro de que al menos os hayáis dado cuenta de que esta sinopsis no tiene ningún sentido. Ahora, por favor, buscad el significado de la palabra «sinopsis» para que os quede claro que estas sirven para decirle al lector de qué va el libro, no para soltar cosas que sólo se pueden entender ya conociendo la historia.) Bienvenido a nuestro particular Nunca Jamás. (Algunos van a los campos de fresas y otros a Nunca Jamás, todo depende del camello.)

Sin título

Sólo hay una forma de definir esto: estoy tan confusa que me hiero a sí misma. Según lo que he podido deducir de la sinopsis el libro va sobre Peter Pan así que, por favor o por dinero, que alguien me explique qué tiene que ver el argumento con una chica montada en una minibicicleta, con tendencias exhibicionistas (va sin bragas y con un vestido que le deja el culo al aire, ¿intentan darnos a entender que el libro es para mayores de dieciocho?) y a la que le ha venido la monstruación. De no haber sabido que esto es la portada de un libro hubiera pensado que se trataba de un anuncio muy grotesco de compresas. Además, ¿por qué han puesto la imagen inclinada de esa manera? No sólo dificulta la lectura del título, es que encima hace que todo parezca aun más raro ¿acaso la chica está cayendo mientras tiene la monstruación y por eso va dejando un rastro de sangre? Sinceramente, ni lo sé ni quiero saberlo. Cuando más miro esta portada menos sentido le encuentro y más yuyu me da. Igual al final este sí que va a ser un libro sobre psicotrópicos porque entre la chica esta, los caracoles, las princesas inhumanas que no tienen sistema nervioso (¡a lo mejor es que en realidad la chica de la portada es un monstruo y por eso tiene semejante monstruación!) y el Sol y la Luna morreándose…

De analizar el título e intentar descubrir su relación con la portada y la sinopsis directamente paso, ya he asumido que aquí nada tiene sentido.

Harry Potter

Estos libros sí que los he leído, de hecho están reseñados aquí.

En su momento pensé que las portadas españolas eran normales y se iban afeando conforme avanzaba la serie, pero eso fue sólo hasta que encontré las siguientes. Ahora todas las portadas españoles me parecen dignas de un museo en comparación. Juzgad vosotros mismos:

Sin título

Harry Potter y el misterio de por qué es capaz de duplicarse para hacer selfies en todas las portadas.

Sin título

Este Harry no se ha dado cuenta ni de que el cielo ha adoptado un perturbador y antinatural color rojo, ni de que está a punto de ser arrollado por un tren rodeado de purpurina. No obstante, entre esas gafas de culo de vaso y la cara de drogata que tiene tampoco me extraña que no vea ni se entere de nada, le han debido pasar algo los de Recuerda que me quieres.

Sin título

Bueno, tengo claro que el claval que vuela en una escoba-cepillo como la que tengo en mi casa es Harry. Ahora sólo me queda averiguar que pintan las inquietantes esculturas, el buitre con mala leche, el rayo en un día claramente soleado, el hombre raro corriendo en llamas (¿un pariente lejano de Katniss, quizá?), el búho gigante, la mansión de la familia Addams y la muerte que va por ahí con la guadaña al hombro como quien lleva un bolso.

Sin título

¡Co… liflores! ¡Es the walking Potter! No me diréis que no da cosa la cara de zombi que tiene el niño. Hasta el pajarraco con uñas de Lobezno y la estatua parecen más vivos y expresivos que él.

Sin título

Al portadista le pilló un ataque de vagancia, así que abrió el photoshop y, en un minuto, pegó un dragón de corchopán más tieso que la escayola sobre un fondo de agua en el que una sombra indefinida está usando el ataque salpicadura (Magikarp, ¿eres tú?).

Y atención a las portadas finlandesas. Canela en rama.

Sin título

Dejando de lado las narizotas que se traen todos. Por favor, prestad especial atención a la segunda, la cuarta y la quinta. En la número dos no sólo tenemos a un Gilderoy Lockhart con unos dientes que ya quisiera Drácula, antenas y tirabuzones, es que además ¡están los men in black ahí acoplados en la esquina! La número cuatro bien podrá llamarse Harry Potter, el fantasma raro sujetapapeles y el rubio inexpresivo de mirada perdida. Y en la número cinco nos encontramos con que Harry ha sido clonado, al fondo hay una persona gritando mientras es secuestrada por un misterioso ente volador invisible y se ha colado un bicharraco salido de Los mitos de Cthulhu.

¡Ah! Y que alguien me explique que son esa especie de mezcla entre bufanda y disfraz de bufón que llevan todos.

Reseña Heptalogía Harry Potter (J. K. Rowling)

O el poder de la popularidad para engrandecer

En efecto, me voy a meter con estos libros que medio mundo adora por formar parte de su infancia. Antes de empezar a lanzarme cruciatus y avadas quedavras mentales os pido que dejéis de lado la nostalgia y penséis en la serie como si acabarais de conocerla; creedme, la fama y el cariño infantil influyen demasiado en las opiniones.

El argumento es que a un desgraciado huerfanito le pasa algo que cambia su vida (descubre que es un mago súper famoso); desde ese momento vive mil aventuras y lucha contra el mal, a la vez que crece y encuentra el amor. Todo aderezado con un mundo fantástico lleno de magia y criaturas asombrosas. Aplaudo a Rowling por dicho mundo fantástico porque, pese a que se le notan varias fuentes, ha conseguido mezclar muy bien ideas ya existentes sobre la magia y crear un universo que tiene personalidad propia en lugar de ser un refrito de otros. Sin embargo, sobre la trama, no sé vosotros, pero si a mí me hubieran dado un euro cada vez que he visto ese planteamiento Bill Gates sería un indigente a mi lado. OK. No es lo que se cuenta sino cómo que cuenta, pasemos a ese cómo.

Para empezar, los personajes no son tópicos, son lo siguiente. En un lado del ring el bando bueno tenemos a Harry Potter, el típico protagonista temerario, algo ingenuo y a veces torpe, pero también valiente, noble, con algunas habilidades únicas y la suerte de su parte; a Ron Weasley, el amigo gracioso que no es tan listo ni hábil como Harry, pero sí leal y seguiría a este hasta el fin del mundo; a Hermione Granger, la chica lista y responsable que es la voz de la razón y cuyos conocimientos salvan a sus amigos muchas veces; a Albus Dumbledore, el viejo sabio y poderoso que hace de mentor al protagonista; a los demás amigos de Harry y a la Orden del Fénix. En el otro lado del ring el bando malo tenemos a Voldemort, el clásico enemigo cruel, despiadado, capaz de los actos más abyectos con tal de lograr sus objetivos y culpable de todas las desgracias del mundo; a los mortífagos, seguidores de Voldemort y casi tan perversos como él; y, ¿sabéis esa típica rubia promiscua, rica, con amigas tontas y cuya única razón de existir es molestar? pues si hacemos un cambio de sexo y quitamos la promiscuidad (que esto es para niños) nos sale: Draco Malfoy, con sus amigos Crabbe y Goyle. Ready? Fight!

Todos son más planos que el cartón y ninguno tiene facetas más allá de lo mencionado. ¿Evolución? ¡Eso es cosa de Darwin! Pese a los conflictos, pérdidas y obstáculos por los que tienen que pasar al final siguen siendo los mismos que eran al principio.

Y lo peor es que muchas veces se gastan una doble moral que tira para atrás. No tengo nada en contra de personajes muy buenos o muy malos (en libros infantiles, ojo) mientras estén hecho así para dar ejemplo, pero ¡tienen que ser buenos o malos de verdad en lugar de que sólo se les considere como tal por su casaen Hogwarts! Porque esa es básicamente la manera simplona de formar los bandos. Si eres hufflepuff estás de relleno y serás ignorado, ravenclaw casi igual que de hufflepuff o, especialmente, gryffindor serás considero bueno por defecto y te exculparán (o directamente ni siquiera tomarán en cuenta) todo lo malo que hagas. Mientras que si eres slytherin serás considerado malo, futuro mortífago, te juzgarán con dureza hasta por romperte una uña y también tienes muchas papeletas para ser feo. Y no me miréis mal que, aunque os duela reconocerlo, sabéis que es así menos alguna excepción puntual.

Para seguir, las seis primeras novelas tienen la misma estructura. Empiezan con Harry en el número cuatro de Privet Drive, donde es maltratado por sus horribles tíos y primo, que sólo actúan para dejar claro que son odiosos (y también que en Inglaterra no hay leyes de protección de menores). Después, Harry llega a Hogwarts donde normalmente, y siempre por razones injustas y/o malentendidos, los otros alumnos lo marginan; además, su rival Malfoy y los demás slytherin se meten con él porque, como buenos malos, viven para fastidiar y demostrar lo desagradables, tramposos y cobardes que son. Aunque nuestro protagonista aguanta lo que le echen y, acompañado de Ron y Hermione, vive varias aventuras y logra cosas que magos más poderosos y capacitados no habían podido hacer hasta la fecha, pero resulta que él con el poder del protagonismo sí puede. DESTRIPE Por ejemplo, hay obstáculos de máxima seguridad protegiendo la piedra filosofal… que Harry y sus amigos superan con once años, supongo que la mínima seguridad será una alfombra roja y letreros que te indiquen el camino. Los mejores magos del mundo no han podido localizar la Cámara Secreta en un milenio, llega Harry y deduce dónde está y cómo abrirla. FIN DESTRIPE Al final Harry y sus amigos terminan siendo héroes hasta que se acaba el año, momento en que Harry vuelve a casa de sus tíos a esperar el siguiente curso. Y el séptimo libro demuestra no sólo que la autora no sabe que hacer fuera del esquema habitual y el microcosmos de Hogwarts, sino que, claramente, es seguidora de la filosofía del capitán Sparrow. DESTRIPE Porque tenía un mundo muy interesante y una guerra que se mencionan de pasada para centrarse en contar como el trío maravilla hace acampada. FIN DESTRIPE

Sin títuloMe encantan las grandes oportunidades, las saludo con la mano mientras pasan.

Por cierto, que los libros se llamen «Harry Potter y…» es un aviso, porque tooodo gira alrededor de él: el mundo se divide en los amigos y los enemigos de Harry Potter, pase lo que pase Harry Potter tiene que estar involucrado, si alguien dice algo importante Harry Potter estaba casualmente al lado para escucharlo, si hay un deporte Harry Potter es el jugador clave, etcétera. De hecho, el quidditch es un ejemplo perfecto del funcionamiento de este universo. Puedes tener un equipazo que ni Pelé y Messi, meter quince goles y que sólo te metan uno, pero si Harry coge la snitch antes que tú… se acaba el partido y has perdido por diez puntos. ¡Se siente! ¿Acaso creías que los demás jugadores y sus habilidades eran importantes más allá de entretener a los lectores al público y ayudar (o estorbar) al fantabuloso protagonista mientras él lo resolvía todo?

Por último, mencionar dos cosas. La primera que el lema oficial de la serie es, sin lugar a dudas, que el camino fácil y la lógica son para los débiles. Típica conversación entre Harry y sus amigos:

Harry: Va a pasar algo en un lugar peligrosísimo, lleno de trampas mortales y/o enemigos muy poderosos. ¡Tenemos que actuar!

Hermione: ¿Se lo decimos a Dumbledore, los profesores o alguien mayor de edad y capacitado?

Harry: ¡Nooo, por Merlín, no! ¡Que tonterías dices! Iremos nosotros, y si nadie se entera de lo que vamos a hacer mejor.

Ron: ¿Estás sugiriendo que nos enfrentemos sin ayuda a peligros que magos adultos no son capaces de superar y/o enemigos poderosísimos que dominan magia con la que nosotros sólo podemos soñar?

Harry: Exacto. Y cuanto antes mejor; las estrategias y los preparativos están sobrevalorados.

Ron: ¡Es la mejor idea que has tenido, colega! ¡Cuenta conmigo!

Hermione: ¡Y conmigo! Porque aunque parezca una locura suicida seguro que los tres juntos lo conseguimos.

El resto de personajes también se comportan así, no os creáis. Al ver a Voldemort haciendo planes se entiende que perdiera contra un bebé. DESTRIPE Para conseguir la profecía, ¿va él camuflado (ya que a nadie se le ha ocurrido poner medidas de seguridad en el Ministerio y es fácil colarse)? No, engaña a Harry para que vaya a cojerla y manda a los mortífagos a quitársela y matar al que se interponga. Mucho más sencillo y discreto, donde va a parar. Y ni hablar de su plan para resucitar con la sangre de Harry:

Voldemort: Oye Colagusano, tengo un mega plan para secuestrar a Potter. Un mortífago se va a infiltrar en Hogwarts con poción multijugos, meter a Potter en el Torneo de los Tres Magos, amañar la competición para que gane y convertir la copa del premio en un traslador que traiga al chico hasta aquí. ¡Soy un genio!

Colagusano: Emmm… ¿Y no sería más fácil y seguro que ese mortífago se quedara solo con Potter y le hiciera tocar un traslador, o que se encontraran en Hogsmeade, lo aturdiera y se desapareciera con él?

Voldemort: ¡Nooo, idiota! El camino fácil es para lo débiles.

Colagusano: Pero…

Voldemort: ¡Para lo débiles, he dicho!

FIN DESTRIPE En vez de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado deberían llamarle El-Que-No-Da-Una. Pero Dumbledore tampoco se queda atrás. ¿Para qué compartir sus planes con la Orden del Fénix pudiendo dejarlo todo en manos de adolescentes sin recursos ni pistas? Están en juego miles de vidas y el futuro del país, pero con un poco de suerte lo conseguirán. Ajá. Claro. ¿Veis lo que os decía del camino fácil y la lógica? Estamos en un mundo en el que al final triunfan la bondad, la amistad, el amor y demás ñoñerías, pero si de las habilidades y planes de los personajes dependiera no sé quién lo llevaría más crudo.

I never make the same mistake twice. I make it like five or six times you know just to be sureLa segunda que se nota que Rowling iba inventado la historia sobre la marcha a medida que escribía los libros y cambiando cosas a conveniencia para que le cuadrara el argumento, porque la saga está llena de fallos de continuidad e incongruencias. Por ejemplo, de pronto resulta que no se puede hacer aparecer comida de la nada con magia, ya, pero llevan desde el primer libro convirtiendo objetos inanimados en animales y el cambio es permanente. ¿Cómo es que a ningún mago se le ha ocurrido nunca convertir una piedra en un cerdo y hacer una matanza cuando está pasando hambre? Igual es que los pobres no saben que la carne sale de los animales, desventajas de abandonar el colegio normal a los once años para irse a estudiar magia, supongo. DESTRIPE O, se supone que el parsel es una habilidad súper exclusiva y sin ella nadie había podido acceder a la Cámara Secreta, pero luego resulta que Ron sisea un poco y la abre. FIN DESTRIPE

Sí, sí, ya se que de haberse quedado Harry sentado mientras otros más capacitados lo resolvían todo los libros habrían sido aburridos, y que un error lo tiene cualquiera. Pero la diferencia entre un buen escritor y uno chapucero es que el primero crea un mundo, con su propia lógica y reglas, en el que transcurre una historia coherente; mientras que el segundo inventa una historia y, con tal de que esta le encaje, fuerza la coherencia y cambia las normas del mundo que ha creado, esperando que los lectores no se percaten de ello.

Sin títuloMmm, sí, nadie se dará cuenta.

Sobre el estilo de escritura tengo poco que decir. Se usa un lenguaje básico y se recurre mucho a las comparaciones para hacerse entender, no obstante, eso no es malo porque son libros para niños. De hecho, lo antes mencionado se puede perdonar, en los primeros títulos, justamente porque son historias cortas y entretenidas dirigidas a los más pequeños; y como tal funcionan estupendamente ¿qué chiquillo no quiere ser especial, hacer magia y vivir aventuras en un mundo fantástico? ¿Por qué me he referido sólo a los primeros títulos? Pues porque cuando le llegó la fama la autora creyó que todo lo que narraba era interesantísimo, así que se emocionó escribiendo y los libros duplicaron y triplicaron su tamaño.

—Hezo eHz PorKUe lA TrrAmA Zhe AzeH Maz Hadulta Y pRofunDHà.
—Ajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja *se seca las lágrimas* muy bueno, cuéntame otro.

Si alguien cree que la trama se hace más madura porque empiezan a haber muertes, algo más de violencia y besuqueos le recomiendo que deje de ver Disney. Antes de que este apareciera las historias para niños contenían eso y mucho más. Si Harry Potter es una lectura madura por los elementos que acabo de nombrar, Hansel y Gretel debería ser para mayores de edad por contener maltrato, abandono y explotación infantil, además de canibalismo, robo y asesinato; y la Bella Durmiente, con sus violaciones y necrofilia, tendría que estar prohibida en varios países.

Los libros habrían sido más adultos y profundos si hubieran aprovechado esas páginas extra bien para tratar adecuadamente temas serios y no limitarse a mencionarlos, bien para darles complejidad y profundidad a los personajes. Eso no pasa y si los libros aumentan es porque dedican cientos de páginas a contar si Ron y Hermione están juntos o no, que chica le gusta a Harry, como este va a clases, como juega al quidditch, como se hurga la nariz, etcétera. Teniendo en cuenta que lo único que ofrecen las novelas es entretenimiento, ya que no tienen segunda lectura y como material de reflexión son prácticamente nulas, meterles relleno es lo peor que se les podía hacer. Para lo que cuentan, a todas les hubiera bastado con menos de cuatrocientas páginas, ponerles más lo único que consigue es diluir el interés. Lo que era una lectura ágil donde siempre estaba pasando algo se transforma en una monótona en la que, de vez en cuando, hay algo importante entre la paja. Y encima la información está descompensada, se describen pormenorizadamente hechos intrascendentes para luego despachar muertes en una linea y dejar cabos sueltos. El colmo es el duelo final con Voldemort, del que limito a decir que lo he leído más emocionante y mejor desarrollado en fanfic. DESTRIPE ¿Tanto para sacarse de la manga que las varitas cambian de dueño al desarmar al propietario (tendría más sentido si fuera al matarlo, sino todos habrían perdido sus varitas en las clases o luchas) y que, como por casualidad Harry es dueño de la de Voldemort, a este el hechizo le rebota y en su cara explota? ¿En serio? FIN DESTRIPE

Al final ni consiguen ser libros maduros ni son ya amenos y cortos, así que acabas recordando la lectura de los primeros títulos con una mezcla de nostalgia y cansancio.

Sentencia

Libros imaginativos para pasar un rato entretenido e ideales para los niños, pero nada del otro mundo. Hay miles de historias iguales y mejores menos conocidas.

PS: Curiosamente la cosa empezó a hundirse justo cuando empezaron a fallar los títulos:

La piedra filosofal, la Cámara Secreta y el prisionero de Azkaban, bien. Son títulos apropiados que se corresponden con el argumento.

El Cáliz de Fuego, meeec. El título tendría que haber sido, claramente, el Torneo de los Tres Magos. El libro va de dicho torneo, mientras el cáliz sólo es un elemento puntual. Es como si el primer libro se hubiera llamado el Sombrero Seleccionador.

La Orden del Fénix, ja, ya quisiera. No, en serio, ya quisiera yo, porque la Orden era una organización muy interesante y sólo te la mencionan de pasada. El título tendría que haber sido algo relacionado con la profecía, porque todo el argumento se basa en ella.

El misterio del príncipe, mentira cochina, el libro no va de eso. El título adecuado habría sido el secreto de Voldemort o algo así. El príncipe mestizo tiene cierta importancia y tratan de saber más sobre él, pero eso no es, ni mucho menos, lo que vertebra la trama.

Las Reliquias de la Muerte, bueeeno, supongo que podemos aceptarlo como animal de compañía título, aunque cogido con pinzas. Las reliquias son importantes para la trama, sí, pero esta tampoco se centra demasiado en ellas.

Como podéis ver, cuando los títulos empezaron a bailar la cosa comenzó a hundirse, porque a partir de ese momento las novelas se inflaron de relleno y trataron, en balde, de ser más maduras y profundas.

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