Reseña Los Libros de Plomo (Fernando Martínez Laínez)

Nunca vi un título tan acertado, ¡este libro sí que es un plomo!

Si el objetivo del autor era inducir a quien leyera a un coma profundo me quito el cráneo, ¡vaya si lo consigue! Me ha costado siglos terminar este libro porque la mitad del tiempo lo he pasado poniéndome esparadrapo en los ojos para mantenerlos abiertos y la otra mitad gritando «¡Nooo!, ¿cómo es posible que aún me queden tantas páginas» o «Ay virgencita dame paciencia, o una pistola, lo que pille antes». Yo digo que el título está puesto con recochineo porque los Libros Plúmbeos no aparecen hasta casi la mitad de la novela, salen poco y pintan menos.

¿Que de qué va el libro entonces? Pues hay un par de agentes del CNI que van a Granada a interrogar a un yihadista, pero esa trama se queda en nada porque el tipo desaparece. Así que les agentes se pasan como cien páginas emborrachándose y tomando tapas en bares con la excusa de investigar. Luego, de pronto, ¡un típico asesino colgado de esos que oyen voces apareció! Así que te cuentan cómo un par de policías investigan los asesinatos. Y después surgen de pronto unos terroristas muyahidines muy chungos que le han comprado un explosivo aún más chungo a la mafia rusa y quieren volar Granada. También hay por ahí un líder de secta pirado y una vidente curandera para meter rollo esotérico.

¿Que cuál es la relación entre todas esas tramas? Que están en la misma novela. Diría que al autor le pagaban el libro al peso, pero me parece que más bien tiene que ver con su trauma particular. Claramente, Martínez Laínez es un monologuista frustrado, LE ENCANTA escucharse a sí mismo. Por eso se la pasa metiendo paja a punta pala. Por ejemplo, si tiene contar cómo un policía encubierto sigue a unos sospechosos lo hace así: Fulano (inserte aquí un resumen de toda la vida y obra de Fulano, además de una mención a que su familia bien, gracias) seguía a Mengano (inserte aquí sus los pensamientos de este, sus planes y sus traumas por haber participado en la guerra de Iraq), porque (inserte explicación sobre cómo y por qué han pedido a Fulano que lo siga). Así que Fulano lo seguía en X sitio (inserte un copia-pega de Wikipedia una explicación sobre la arquitectura e historia del lugar) con las siguientes precauciones (inserte un cursillo exprés sobre cómo espiar sin que te detecten).

Y por si lo anterior no fuera suficiente para caer en un sueño profundo, encima tenía que estar agradecida porque estaban contándome algo que hacía avanzar la trama. Que a veces al autor también le da por hacer cosas como describir una manifestación con tal nivel de detalle que te dice hasta de qué color eran las pancartas y te las transcribe… para que luego resulte que esa manifestación no pinta NADA en la historia, es simplemente que alguien pasaba al lado casualmente. Eso es llevar el relleno a otro nivel.

Sin títuloForma de narrar del autor y las violentas interesantes fantasías que provoca en quien lee.

Les personajes, pfff. Aquí ya sí que no es suficiente la pistola, hace falta una Gatling. Cada pocas páginas aparecen más y a cada personaje que tiene a bien asomar la nariz, tanto si es importante como si es alguien que pasaba por allí de casualidad llevando un café, se le dedica mínimo media página. Es algo así: Sotano era un policía muy amigo de Pepito porque se conocieron en su juventud en una embajada de Egipto. Además, Sotano tiene problemas familiares porque su mujer lo ha dejado y su hija es una actriz que no le habla (ninguna de ellas pinta nada en la novela, no te vayas a creer). Y ahora que te he metido este rollo pollo pues resulta que Sotano no vuelve a aparecer en toda la puñatera novela, ya que sea porque no tenía ninguna importancia (¡anda, como lo que nos han contado de él!), ya porque sólo lo he presentado para cargármelo. Y ¡NO dejan de aparecer más y MÁS personajes cual plaga de cucarachas! ¡¡Arggg!!

Les úniques que tienen una mínima importancia son los agentes del CNI, Héctor Medina y Berta Santana, y un par de policías, Ayala y Varela, uno de los cuales tiene una personalidad que se basa en decir todo el rato «joder, joder» (no estoy segura de cuál, ni me importa). Por supuestísimo, esos pares de protagonistas se la pasan disparándote a traición digresiones personales sobre su vida y su visión del mundo (una diría que al cabo de media novela se les habría acabo la munición de ideas, pero no porque les muy $%#& parece que tienen una puñetera metralleta y no dejan de divagar hasta que se termina el libro, o hasta que lo tiras por la ventana, lo que llegue antes). Y encima ¡vuelven a hacer las mismas reflexiones cada vez que salen!

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Igual esa obsesión por andar filosofando les atrofia el cerebro, porque a veces se les va la pinza y hacen unas deducciones tronchantes. Ejemplo: el asesino pirado deja en los cadáveres unas notas en las que emplea términos judíos y nombra a Odín. Sin embargo, Thor y Yahveh sabrán por qué, la policía llega a la conclusión de que el culpable es un fundamentalista cristiano relacionado con el nazismo. ¡Claro que sí!

¡Ah! Y el narrador sufre del Síndrome del Piojo, o sea, va saltando aleatoriamente a la cabeza de toda aquella persona que ose acercarse demasiado. Estás en la cabeza de une personaje y de pronto ¡zasca! te encuentras sin previo aviso dentro de la cabeza de otre, y esto puede ocurrir más de una vez en el mismo capítulo. Resultado: confusión total.

b51bd078968b5856648e86d177a0fde1d0aa5ce1_hqSi no fuera porque estaba demasiado dormida habría estado tan confusa que me habría herido a mí misma.

Es tal la obsesión del autor por no salir de la espiral de aburrimiento infinito que hasta sabotea los pocos momentos de emoción que hay. Si pone a algune personaje en una situación de vida o muerte se asegura de decirte previamente si va a estirar la pata o no, no vaya a ser que creemos una mínima tensión.

Lo único bueno que le reconozco a la novela es que el autor parece que se ha documentado y sabe de lo que habla. Lástima que tenga la imperiosa necesidad de restregarle a les lectores esos conocimientos por la cara en lugar de conformarse con usarlos para construir la ambientación.

Sentencia

Un libro fantástico… para curar el insomnio, para todo lo demás MarterCard lee otra cosa.

PS: Os estaréis preguntando por qué me he leído esto. Es una muy buena pregunta, yo también me la hago. Pues porque estaba de viaje y era el único libro en español que podía prestarme la persona con la que me alojaba. Era esto o el diccionario letón-español. SPOILER: el diccionario resultó más interesante. ¿Sabíais que en letón «maquillaje» es «grima»?

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Reseña y Crítica Feminista a Seducción (Jodi Ellen Malpas)

La justificación de la misoginia más rancia

Este libro entra en la categoría de vomitivo y pernicioso. No es simplemente que sea malo por estar mal escrito, que lo está; o porque la historia sea aburrida y ridícula, que también. Transmite unos valores horribles que hacen daño en la vida real.

Es la típica pseudo historia (porque es muy discutible que exista argumento) en que una mujer conoce a un hombre, empiezan una relación que se basa sólo en el sexo aunque te intenten vender que es algo más, se suceden un montón de escenas absurdas para rellenar y al final rompen para dejar abierta una continuación. O sea, una copia de Cincuenta sombras de Grey para intentar subirse a la ola del éxito. Y si creíais que la novela de James ya era tóxica esperad a conocer esta. Es que no falla, abras por donde abras el libro te vas a encontrar indefectiblemente con algo de lo siguiente:

1. Justificación de la masculinidad tóxica en su máximo exponente.

Este el tema principal sobre el que gira el libro. Se presenta a un hombre que es el epítome de la masculinidad tóxica: violento, homófobo, maltratador, violador, obsesivo, controlador, putero, con problemas de alcoholismo, una grave psicopatía que le impide preocuparse por nada ni nadie que no sea él y una tremenda megalomanía que hace que jamás asuma responsabilidad por nada. No obstante, las escenas se dedican a justificar absolutamente todos sus comportamientos con mensajes tan chulos como:

– Los hombres son violentos, controladores y muy sexuales por naturaleza y las mujeres deben plegarse a sus deseos. Toda la relación entre Ava y el engendro este se basa en que él se encapricha y decide unilateralmente que ella será suya. A partir de ahí la espía, la acosa sexualmente y la persigue cada vez que intenta alejarse; sudando ampliamente de la voluntad de ella. Lo único que importa es él y sus ganas de follar sentimientos. Y así con todo y especialmente con el sexo: cuando él quiere sexo asume que ella también y no para hasta lograr su objetivo, como los de la Manada, encima jactándose de que ella lo deseaba porque él es muy guapo. Todo este espeluznante proceso de acoso, maltrato y violaciones es ampliamente defendido y romantizado por todo el mundo, que se dedica a presionar a Ava diciendo que tiene suerte de que un tío así le haga caso y que no se haga la difícil.

– Los hombres JAMÁS tienen la culpa de nada. NUNCA. ¿Que se emborrachan y/o se ponen violentos? Culpa de la mujer por dejarlos/no hacerles caso. ¿Que acosan y violan? No se pueden controlar, se ve que no tienen cerebro y no pueden razonar, los pobres; son las mujeres, que provocan con su existencia. ¿Que mienten y manipulan? Es que las pobres mujeres son demasiado idiotas para entender nada, mejor no contarles las cosas. ¿Que un tío se encierra sin permiso con una mujer en una habitación mientras ella está trabajando, se empieza a quitar la ropa y a manosearla a ella y, finalmente, la viola (acto que, por cierto, sucede con la supuesta novia del hombre bajo el mismo techo)? Culpa de la mujer por ser tan guarra de provocarlo respirando el mismo aire que él. ¡Mira lo que has hecho, arpía, has provocado que un pobre e inocente hombre ponga cuernos! ¡¡Mala pécora!! ¡¡¡Tentadora!!! Sí, así es como se trata el tema y no diciendo que ha sido una puñetera violación. Ese es el nivel.

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2. Mentiras que quieren que nos creamos.

Son milongas machistas que el machismo necesita que te tragues para autojustificarse, porque si dudas de ellas querrás desmontarlo y empezarás a exigir el mejor trato que mereces:

– Este libro se supone que es erótico, pero sólo te calentará si lo usas para encender la chimenea, porque las escenas sensuales son aburridas, repetitivas y sosas. Intentan convencer de que el hombre es un dios del sexo para justificar a los hombres que son unos egoístas e inútiles en la cama, porque en realidad folla de pena el tío este. Lo que pasa es que aquí mágicamente con meter los dedos en la vagina (sí, sólo meter los dedos, ¿clítoris? ¿qué es eso, un pokémon?) o apretar un pezón las mujeres ya tienen 3 orgasmos. Con eso y con chupar penes, ya que son caramelos y el semen sabe a gloria divina; vamos, que en el fondo los hombres te hacen un favor al dejar que se la chupes. El sexo se limita a eso y a la penetración, algo que también produce supuestamente múltiples orgasmos porque sí.

Novelas eróticas del mundo: me creeré que un tío es bueno en la cama cuando sepa hacer cunnilingus en condiciones. Si no nada.

– Justo cuando piensas que el hombre ya no puede dar más asco se descubre su trabajo: es proxeneta. Sí, habéis leído bien, es rico a base de vender y explotar mujeres. Pero claro, pintan que la prostitución es fantabulosa y maravillupenda. Ahora resulta que las prostitutas están encantadas y se lo pasan súper bien, es más, casi que los puteros les hacen un favor por tener sexo con ellas, que hacen que disfruten y encima les dan dinero. ¡Viva la prostitución y larga vida a los puteros, que son tipos encantadores y solidarios que ayudan a mujeres!

Os dejo un minuto para que vomitéis o rompáis algo.

¿Habéis vuelto? Bien, sigamos. Pero yo no me alejaría de la bolsa para vomitar.

– Un hombre de 40 años es sensual y maduro sin dejar de ser joven, una mujer de más de 30 es una vieja y si a esa edad no ha encontrado pareja acabará como la loca de los gatos, por lo que debemos agradecer toda la atención masculina siempre no vaya a ser que nos pase eso. ¿Doble moral y posible justificación de la pedofília? ¿Dónde?

3. Situaciones supuestamente (notad la cursiva, es intencional) graciosísimas.

Son escenas de alivio cómico que se supone que están para que te mondes, algo que se recalca por les personajes intervinientes, que se parten cada vez que sucede algo de esto e insisten en lo divertido que ha sido, como cuando en las series te ponen risas enlatadas. Bueno, pues esas escenas son básicamente:

– Agredir y humillar mujeres, a ser posible de forma pública. Ejemplo: una mujer acaba de compararse un teléfono y aún no sabe manejarlo bien, por lo que se equivoca al hacer una llamada. Su marido se lo quita de las manos, le mete un empujón y grita que es una imbécil; luego se disculpa ante les testigues con aire de resignación, en actitud de «perdonad a mi esposa por ser tan retrasada, pobre yo, que la tengo que aguantar y me hace pasar vergüenza públicamente». La audiencia le da la razón y se ríe, compadeciéndolo. Todo correcto.

not-funny¡Le ha gritado a su mujer y le ha metido un empujón que casi la tira al suelo! Jajaja, ¡qué chispa!

– Insultar y ridiculizar a gays. Sí, a gays y no a homosexuales en general porque las lesbianas no existen en este libro. ¿Cómo iba a haber gente cuya vida no girara alrededor de los hombres? ¡Inconcebible Ejemplo: hay un hombre gay, compañero de trabajo de la protagonista, que es presentado del modo más tópico posible y cada vez que aparece se burlan de que es amanerado y femenino. En plan: maricón de mierda tenías que ser, qué asco, no como los machotes.

EXTRA: Por favor, no caigáis en el machismo del libro.

Quiero defender a Ava porque en muchas reseñas negativas la culpan a ella por ser idiota y aguantar el maltrato. STOP. Nunca hay que culpar a una víctima, la culpa es siempre del maltratador. Hacer esto es caer en el mensaje machista de que una mujer merece ser maltratada si soporta la situación por lo que sea. Ava no tiene la culpa de ser una marioneta sin personalidad al servicio de la ¿trama? Si queréis odiar a Ava existen 2 buenas razones para ello, una con mucho más peso que la otra:

– La de peso es ser una pedazo de racista que haría llorar de emoción a Hitler. Cada vez que aparece el único hombre negro de la trama la protagonista no deja de denominarlo mentalmente por apelativos deshumanizantes como «mastodonte», «mole» o «montaña». Además de que lo flipa porque hable y actúe con tranquilidad y sepa hacer cosas como llamar a una puñetera puerta A PESAR de ser negro. Claro, Ava, es que la gente negra es salvaje y debería estar en la selva o en el zoo gruñendo con un taparrabos, ¿verdad? Es alucinante que un negro sepa comportarse como una persona, porque no es que lo sea o algo.

– La personal es que no me gusta la gente que se cree superior por tener estudios, pero tampoco el caso contrario de despreciar el conocimiento, la preparación y el esfuerzo. La protagonista se la pasa diciendo que ella es muy buena decoradora, mejor que gente con doctorados, sin haber estudiado nada porque el estilo y buen gusto son cuestión de talento natural e intuición. Mira, vete a pastar. Hay mucha gente que estudia y se prepara muy duro para hacer tu trabajo para que ahora tú vengas de guay a quitarles el mérito diciendo que es un talento natural. Ah, por cierto, se siente gente que estudie decoración: os están tomando el pelo porque, aparentemente, eso no se puede aprender.

Os dejo un ejemplo del gran talento de Ava, porque en realidad es una desgracia en su trabajo, pese a que la autora intenta convencer de lo contrario a base de decirlo en lugar de mostrar. Y también es un ejemplo del nivel de conocimiento del que hace gala el libro en general. Situación: Un danés le dice a Ava que le gustaría que le decorara la casa con un estilo escandinavo tradicional. Bien, Escandinavia en sentido estricto son 3 países (Noruega, Suecia y Dinamarca), en sentido amplio 6 (a los anteriores se añadirían Islandia, Las Islas Feroe y Finlandia) y 7 si hacemos caso a las reivindicaciones de Estonia. Dichos 7 países se parecen interna y externamente como un huevo a un tornillo. ¿Qué hace Ava? ¿Se informa más? Nooo, ella va a usar su intuición, con la que llega a la famtabulosa conclusión de que le va a decorar toda la casa con muebles del Ikea. Tócate un pie.

tumblr_lkir03R6rO1qi62qb.gifEspero impaciente que alguien le diga que quiere que le decore la casa con un estilo estadounidense, ¿qué os apostáis a que se la decora como el McDonald?

EXTRA 2: Carcajadas varias a costa del libro y no con el libro.

Para que no digáis que critico el libro por mal escrito sin razón os dejo también unos pocos ejemplos para que veáis la calidad literaria, para al menos sacar algo de humor de esta… cosa. Son del principio, cuando aún no había caído en la garras del odio y la desesperación:

«Tendrían que anestesiarme para que yo me atreviese con esos pasatiempos que bombean sangre en las venas.»

¡Sangre bombeando para mantenerte con vida! ¡¿Dónde se ha visto semejante cosa?! Y, se ve que la gente que no tiene pasatiempos tampoco sangre, ¿no? A ver si les personajes son zombis y no me he enterado.

«Esboza una gran sonrisa recta […].»

Una sonrisa RECTA. ¡Claro que sí! ¿Alguien puede sonreír manteniendo la boca recta y que eso no quede como una mueca rara y espeluznante? Que mande una foto, que no me lo creo.

«El pelo rojo y largo de Kate tiene tanta personalidad como ella.»

Eso no dice mucho de su personalidad. Me encantan los insultos disfrazados de cumplidos.

«Las cejas de Patrick asienten junto con su cabeza.»

Lo tiene que especificar porque, ya sabéis, hay veces que la gente asiente y sus cejas se quedan tal cual en el aire en lugar de permanecer en su cabeza.

Sentencia

Quemadlo.

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PS: Os dejo este fantabuloso destripe cortesía de El Club Escarlata para ilustrar bien el nivel de horror al que llega este libro, entiendo que sea difícil de creer.

Reseña el Diablo Viste de Prada (Lauren Weisberger)

Las anécdotas se visten de novela

Erase una vez una chica (Lauren Weisberger) que empezó a trabajar como ayudante de la editora de la revista de moda Vogue (Anna Wintour), que resultó ser exigente, fría y antipática, pero como era la que mandaba la tenía que aguantar. Así que la chica salía de su trabajo protestando y con un montón de anécdotas sobre lo malosa que era su jefa. Un día se le encendió la bombilla y pensó ¿por qué no escribo sobre mi situación en lugar de limitarme a quejarme? Así nació el libro objeto de esta reseña. ¿El problema? Una novela necesita de algo llamado argumento. Las anécdotas por si mismas, por entretenidas o graciosas que sean, son como las intenciones: sólo con ellas no vas a ningún sitio. No pongáis esa cara, lo de que la intención es lo que cuenta es una excusa y todo el mundo lo sabe, si no me creéis probad a decirle a vuestre jefe «le juro que tenía toda la intención del mundo de hacer mi trabajo, pero en lugar de ponerme a ello me fui de fiesta o me quedé en la cama haciendo la croqueta». Luego me decís si os han felicitado por vuestras buenísimas intenciones o estáis llorando en la cola del paro.

Este libro cuenta cómo una chica recién salida de la universidad (Andrea Sachs) piensa que conseguirá su trabajo soñado en ese maravilloso y agradable mundo que es el laboral (ah, inocente criatura). Empieza a trabajar como ayudante de la editora de la revista de moda Runway (Miranda Priestly), que resulta ser exigente, fría y antipática, pero, como después de un año trabajando para ella puedes acceder al puesto que quieras gracias a sus contactos, la tiene que aguantar. A partir de ahí nos cuentan un montón de anécdotas sobre lo malísima que es la jefa. Fin. Bueno, miento, también nos dan datos aleatorios sobre la vida de la protagonista que no interesan a nadie por su nula relevancia. Por ejemplo, ¿para qué se molestan en contar que Andrea es judía o que no le cae bien el marido de su hermana? Su religión no afecta a nada de lo que pasa, la hermana dice tres frases en todo el libro y el marido una. Son apuntes que sólo están para rellenar páginas y que parezca que hay algo parecido a una historia más allá de que a la autora le apeteciera poner a parir a su antigua jefa. No cuela.

Sin títuloUn dato tan interesante y necesario para esta reseña como los de la vida de Andrea para el libro.

El libro no es más que una larga queja sobre lo abyecta, hasta el extremo que ríete tú de Cruela de Vil, que es Miranda. Ejemplos (no literales pero sacados del libro):

Miranda: Oye tú (ni me molesto en aprenderme cómo te llamas, ni que fueras humana), ya sé que tengo criada y cocinero, que estamos fuera de tu horario laboral y que es Sábado por la noche e igual tienes planes, pero quiero que vayas a comprarme orégano para la cena.

O bien:

Miranda: No tienes derecho a descanso para comer ni ir al baño (¿no te he dicho ya que no te considero humana?) porque ahora que te he contratado tienes que estar disponible veinticuatro horas al día, siete días a la semana.

Respuesta en ambos casos:

Andrea: Por supuesto Miranda, como tu digas (toleraré este comportamiento como perfectamente normal).

En serio, yo se que en EEUU tienen menos derechos laborales que en Europa, pero eso es más propio de una fábrica de Inditex en Bangladésh. Una de dos, o el comportamiento de Miranda está «un pelín» exagerado con respeto a los hechos reales o en realidad la trama sucede en Haití y Andrea es una restavek. Si fuera real le habría salido más a cuento denunciar porque no es una trabajadora precaria ni en negro: tiene contrato, testigues y una situación desahogada en la que puede permitirse estar sin trabajar si la despiden.

Sobre les personajes: Andrea es rubia y no le interesa la moda, pero se viste de marca por su trabajo; Miranda es desagradable, exigente y sádica; Emily es la otra ayudante de Miranda; Lily es la mejor amiga de Andrea y una borracha; Alex es el encantador novio de Andrea; y Cristian es un escritor rico, guapo y creído con el que Andrea coquetea y se lía de vez en cuando, porque en esos momentos no se acuerda de lo maravilloso que es su novio (luego Andrea se siente dolida cuando Alex la deja, ¿no es un encanto de criatura?). No, no es un resumen simplista, eso es todo lo que te dicen de elles. Y porque son les más importantes, que de otres no se menciona ni el nombre. Entre que con la información que te dan no puedes ni visualizarles y que Miranda es inhumana bien podrían ser pepinillos en lugar de personas y nunca lo sabríamos por el libro.

PepinillaAndrea, ¿eres tú?

Y la presentación que se hace del mundo de la moda no es estereotipada, es lo siguiente. Todas las chicas son altísimas (¿de dónde las sacan? la estatura media la cismujer en Estados Unidos es 1’61) y anoréxicas (si no usas menos de la talla 38 y tienes un trastorno alimenticio no estas capacitada para trabajar en algo relacionado con la moda, todo el mundo sabe eso), todos los hombres son homosexuales promiscuos y con mucha pluma (¿un machote heterosexual interesándose por la moda o, aún peor, entendiendo sobre ella? ¡Inconcebible!), etcétera. Igual lo anterior sería aceptable si el libro fuera una crítica o una parodia, pero no es el caso. Apenas hay reproches, ironías o sentido del humor; lo que sí hay es muuucha moda. Se dedican páginas enteras a hablar del maquillaje, los peinados y la ropa que usan les personajes (algo mucho más importante que caracterizarles, dónde va a parar). Y lo peor es que no se aprende sobre elegancia ni glamour. Sólo te dicen marcas, colores y materiales, como si te estuvieran describiendo el contenido de un armario.

Creo que la propia autora se dio cuenta de que no había transmitido nada, así que al final intentó meter una moraleja buenrollista que hace aguas porque, ni pega con el resto del libro, ni está bien planteada. DESTRIPE Lily está en coma tras un accidente por conducir borracha. Andrea está en París con Miranda y si se va la despedirán. Decide quedarse, sin embargo, luego piensa que lo correcto es volver porque está dejando de lado a su familia y amigos y blablablá. Peeero, sólo lo piensa cuando Miranda le pide una cosa que no puede hacer y, por tanto, prefiere darse el gusto de renunciar antes de que la despida de todas formas. Mmm, sí, me has convencido de que Andrea es moralmente muy superior a Miranda y de que las amistades son lo primero, sí, sí. FIN DESTRIPE

Sentencia

Para aprender un montón de marcas que nunca podrás pagarte. Es uno de esos raros casos en que la película es mejor (y más corta).

PS: ¿A nadie más le parece raro que no se cargaran al vigilante sádico de Runway? Andrea dice que lo aguanta porque es su amigo. Chica, replantéate tu concepto de amistad. Si alguien se dedica a estresarte y humillarte públicamente no es tu amigo. Teniendo en cuenta que hay que hacer cualquier cosa (legal o no) por complacer a Miranda y que, aparentemente, no existen los derechos, no creo que nadie vea con malos ojos que se le partan las piernas por obstaculizar los recados.

Reseña Zombi: Guía de Supervivencia (Max Brook)

No descuides el mayor bien que posees: la vida, no la desperdicies leyendo esto

Este libro me ha resultado tan pero taaan decepcionante. Esperaba una mezcla entre enciclopedia fantástica que hablara de zombis, incluyendo sus orígenes, tipología y demás; con mucho humor y multitud de guiños a películas, novelas y videojuegos. ¡Habría sido genial!… Pero nada más lejos de la realidad. ¿Este género que es sinónimo de terror, plantas, gore, acción y hasta crítica social? Pues este libro consigue que sea ABURRIDO con mayúsculas. Antes de llevar ¼ ya estaba bostezando y saltándome páginas.

En lugar de lo que esperaba, el libro es como uno de esos manuales para scout, pero orientado a cómo actuar en caso de amenaza zombi. ¿Por qué creéis que tan poca gente lee guías de supervivencia y así nos va ante catástrofes naturales? Exacto, porque suelen ser un peñazo sólo seguidas por los manuales de instrucciones y los términos y condiciones de uso. Pues imaginaos encima una que es TOTALMENTE INÚTIL porque está pensada para una situación que nunca se dará. Para eso me leo qué hacer durante un tsunami o un terremoto, que es mucho más necesario. La única parte pasable son las supuestas historias reales del final.

—Pero Sele, eso contado con humor puede resultar en una desternillante parodia tanto del género zombi como del survivalismo.

Exacto, SI Y SÓLO SI se hace con humor… *suspiro*. Este libro está etiquetado como humor y, de haberse empleado, habría sido divertido de leer. Pero no. Aquí el humor está más muerto y mucho mejor enterrado que les zombis de Brook. Capítulo por capítulo se describen las mejores armas, los lugares para esconderse, las vestimentas, etcétera; de un modo totalmente serio y aséptico. Ni un mísero atisbo de broma o guiño a quien lee. Hay asuntos que NO puedes tomarte en serio. Este es uno de ellos. ¿Quién quiere leer totalmente en serio la lista detallada de las 36 cosas que tienes que llevar en la mochila y el modelo de vehículo has de usar en un ataque zombi? Zzz.

—Bueno, ¿y qué me dices del valor pedagógico? Igual los consejos sirven para situaciones reales y aprendes supervivencia sin darte cuenta.

Debido a la situación demasiado fantástica que propone no hay nada que sea rescatable para la vida real. Por ejemplo, advierte que nunca hagas señales que delaten tu posición si estás en medio de la naturaleza y quieres que te rescaten, cuando es justamente lo que deberías hacer, porque, claro, les zombis se dirigirán a tu posición. Y, a veces, directamente da información equivocada: dice que si estás en la jungla lo mejor es abrirse camino a machetazos entre la vegetación. Ajá, cuéntame más. Eso está sacado de películas y cómic, pero en realidad así lo único que vas a lograr es, primero, cansarte muy rápido; y segundo, seguramente romper el machete y quedarte con cara de imbécil. Y eso es independiente de que te persiga una horda zombi o no.

Ah, y Brook sólo y exclusivamente se centra en su tipo de zombis made in Hollywood. Me resulta no sólo facilón y una demostración de pereza para informarse, sino directamente racista e irrespetuoso. Siendo que les zombi son criaturas que pertenecen a la religión vudú, procedente de África Occidental, y que EEUU se las ha apropiado y reinterpretado tal como él las presenta, está muy feo ignorar la cultura a la que ha robado, tachándola encima de ignorante y diciendo que sus zombis son supercherías, no como las criaturas mazo «realistas y científicas» de las que habla su guía. Y también mezcla alegremente conceptos sin informarse. Por ejemplo, llama a sus zombis gules como si fueran sinónimos, cuando son otras criaturas distintas procedentes de la mitología árabe. Pero no, es que según él todo son lo mismo, o sea, les zombis que él ha creado. Las culturas de las que ha sacado nombres e ideas representan en el fondo su concepto de zombi, que es el verdadero, lo que pasa es lo hacen mal debido a su ignorancia y superstición en lugar de abordar el tema de modo científico como él. El neo imperialismo y lo de creerse el ombligo del mundo lo llevamos bien, por lo que veo.

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Veamos ese tipo de zombis «único y verdadero» que son Jesucristo y Lázaro plantea Brook. Resulta que todo es muy científico y nada sobrenatural: se crean por un virus que se transmite por fluidos corporales y mata cualquier especie a la que infecte… menos la humana, porque en ese y sólo en ese caso después de matar a la persona toma mágicamente el control de su cerebro, haciendo que el cuerpo pierda todas las funciones corporales (respiratoria, circulatoria y nerviosa), pero de alguna manera se siga moviendo, sea inmune a la putrefacción y ahora busque comer personas porque patatas (sí, específicamente personas, la carne animal ya no les gusta y sólo la usan como última opción, no son gourmet ni nada). Sep, suena a cencia buena, qué duda cabe. Y aún dejando de lado lo anterior hay varias contradicciones. Por ejemplo, resulta que les zombis no tienen ningún tipo de habilidad sobrehumana, no obstante, son capaces de detectar a una presa aún sin ver, o aunque camufle su olor y tienen súper oído. Habilidades nada sobrehumanas, ¿verdad? ¿O es que yo soy una piltrafilla? Sacadme de dudas, ¿alguien puede ver una brasa de colilla a más de 1 kilómetro y oler u oír a otra persona a 16? Además, son demasiado idiotas para entender que unas escaleras se suben levantando los pies, así que sólo 1 de cada 4 lo logra sin caerse; pero ojo cuidao como vayas en barco y eches el ancla, que si hay zombis en el fondo deducirán en el acto que arriba hay comida, escalarán por el ancla y abordarán tu barco. De eso sí son capaces. Serán zombis piratas.

Pero imaginemos por un momento que de verdad hay una invasión zombi y son casualmente como dice Brook. ¿Podrás entonces agitar este manual y reír de satisfacción gritando que has sobrevivido gracias a él cuando todo el mundo creía que te faltaba un tornillo por leerlo? Pues a menos que vivas en EEUU no. Está enfocado 100% para habitantes de ese país:

– ¿Armas? Un subfusil con 50 balas de principal y una pistola con 30 de secundaria. Ajá. No sé si eso será lo típico que hay en cada hogar por allá, pero aquí en España lo más peligroso que puedo encontrar por mi casa es la llave inglesa de la caja de herramientas y el rodillo de amasar pan. En fin, me consolaré pensando que, aunque tenga menos posibilidades de sobrevivir a un ataque zombi, no cualquier loco puede pillar un arma y hacer una matanza.

– ¿Qué hacer si les zombis asedian tu casa? Pillar un hacha y derribar la escalera para atrincherarte en el piso de arriba, ya que no saben escalar a menos que sean anclas. Mmm, supongo que eso servirá para esas casitas de madera tan monas que se ven en las películas, pero en el edificio de pisos en el que vivo yo las escaleras son de cemento y están integradas en la estructura. A menos que fuera familia de Wonderwoman no lo veo factible. Y si fuera familia de Wonderwoman digo yo que no tendría que preocuparme por les zombis, así que sigue sin servirme el consejo.

love_struck_america_x_reader_for_rainbowchick214_by_mew846-d4xyqbyA menos que seas de EEUU, aún en el hipotético caso de ataque zombi, igualmente la guía sólo te vale para limpiarte el culo.

Sentencia

Para reírte mejor ojea las guías de broma de Internet, tienen más gracia, la misma utilidad y son más cortas; y para aprender sobre supervivencia lee guías de verdad.

Reseña Ai Yori Aoshi (Kou Fumizuki)

O la exaltación de la Yamato Nadeshiko

Yamato Nadeshiko es un término japonés que se emplea para referirse a la mujer ideal. Esta debe ser bella, delicada, joven (menos de veinticinco años), sumisa, callada, dulce, fiel y complaciente. Además de saber llevar la casa, ser buena madre y ensalzar los valores tradicionales japoneses. Vamos, lo que viene siendo un florero sin personalidad cuyo propósito en la vida es tener descendencia y ser el reposo de su dueño marido. Y sí, este anime está dedicado a decir que ese es el tipo de mujer ideal, porque claro ¿qué hombre no querría tener una bonita esclava doméstica y sexual? Y ¿qué mujer no quiere ser un objeto por y para hombres? ¿Estudios?, ¿trabajo?, ¿realización personal? ¡Pamplinas! Ni que las mujeres fueran seres humanos.

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Pero, como dijo Jack el destripador, vayamos por partes. A ver… mmm. ¡Urg! Pfff. Estoooo…*Selenita respira hondo, se retuerce y le salen sarpullidos.* El anime podría haber sido bueno. Hala, ya lo he dicho.

Parte de una base interesante: el matrimonio arreglado entre les herederes de prestigiosas familias dueñas de empresas. Este tipo de matrimonios siguen dándose en Japón y habría sido interesante ver como, bajo la apariencia de modernidad, perviven costumbres arcaicas tales como usar a les hijes para sellar alianzas. O como la noción de respetabilidad puede ser de de una hipocresía vomitiva, ya que Kaoru es hijo de una amante y lo desprecian por ello, pero lo separan de su madre a la fuerza para utilizarlo cuando no hay heredero legítimo. Sin embargo, el autor se marcó un Jack Sparrow y saludo a la oportunidad mientras pasaba. Lo anterior es una excusa para contar la típica historia de novela rosa de 1€ de prometides a la fuerza que se acaban enamorando.

Además, se intenta convertir el anime en una comedia harem, lo que se carga toda la seriedad. Resulta que Kaoru Hanabishi, el prota y típico chico torturado y más soso que un zapato asado, rompe el compromiso arreglado y las relaciones con los Hanabishi. Pero Aoi Sakuraba, a la que intentaban hacer dulce e ingenua, pero queda retramonger, está enamorada de él tras haber hablado dos veces de peques y va a buscarlo. Por excusa estúpida de harem número 32 terminan viviendo juntes, aunque fingiendo que ella es la casera de la residencia de Kaoru. Así ya hay excusa para que se puedan ir mudando más y más chicas, a saber:

Miyabi Kagurazaki, el prototipo de señorita Rottenmeier. Es la única que en lugar de perder el culo por Kaoru tiene el objetivo de ser una trabajadora eficiente, razón por la cual la pintan como una amargada desagradable.

Tina Foster, la extranjera liberal (léase como excusa para que sea una sobona con gusto por la ropa sepsi), rubia y de ojos azules (visión fetichizada que tienen en Japón de las extranjeras) cuya afición es manosearle las tetas a toda chica que se le ponga por delante para crear fanservice gratuito (¿veis lo que os decía?).

Taeko Minazuki, la voluptuosa retrasada que no se da cuenta de que está buena y por eso los tíos la usan para exhibirse mientras babean como mandriles en celo (en serio hombres del mundo, ¿no os da asco que os representen así?). Es taaan idiota que le dicen que es normal ir en cosplays sacados de Play Boy y se lo cree.

Mayu Miyuki, la tsundere.

Chika Minazuki, la lolita despreocupada e hiperactiva.

Por supuestísimo, aunque Kaoru no había tenido novia en su vida es aparecer Aoi y que haya que coger número para enamorarse de él: justo en ese momento aparecen tías que siempre habían estado enamoradas en secreto y, por razones a cual más estúpida, empiezan a colgarse de él todas las chicas que conoce. La palma se la lleva Chika, que después de que Kaoru la vea desnuda empieza a fantasear con casarse con él (¡¿?!).

Encima, la serie se hace muuuuy repetitiva y tópica. Los episodios se vuelven una sucesión de chistes manidos y excusas para poner fanservice: Tina tocando tetas, el capítulo de playa para poner a las chicas en biquini, el viaje a los baños termales en el que Kaoru acaba en el baño de mujeres por error, el momento de tensión sexual porque Kaoru pasa una noche en la misma habitación que otra, la fiesta de disfraces para ver a las chicas en disfraces sensuales (a los hombres no, claro), etcétera, etcétera.

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Y si no es un harem, porque no hay ninguna duda razonable de que Kaoru se vaya a quedar con otra que no sea Aoi; no funciona como comedia, porque es sosa y más repetía que el ajo; y no es una crítica a las costumbres arcaicas japonesas. ¿Qué queda? Lo que dije al principio, un montón de capítulos cansinos en los que se dedican a ensalzar la figura de la Yamato Nadeshiko poniendo a Aoi como esclava mujer ideal. He aquí los valores que se ensalzan en el anime:

La mujer ideal es pasiva y abnegada: Aoi espera en un rincón aguantando que otras le tiren los trastos al chico que le gusta hasta que este se digne a hacerle caso. El que tiene que actuar es él, que para eso es el hombre. Si tomamos la iniciativa los podemos agobiar, pobretes.

La mujer ideal es dependiente y débil: Aoi necesita ser salvada y cuidada hasta extremos tan ridículos como que se pierde y no es capaz de preguntarle a alguien dónde está, se pone a lloriquear hasta que Kaoru la encuentra. Pfff. ¿Cuántos años tienes, tres?

La mujer ideal es la reina de la casa: no hay mejor mujer que la que tiene la casa perfecta y la cena preparada para complacer a su marido cuando vuelva del curro. Si el hombre compartiera esos quehaceres secundarios no se podría dedicar a triunfar en la vida y eso es cortarle las alas.

La mujer ideal vive por y para su hombre: su función en la vida es estar ahí para consolarlo y hacerlo sentir a gusto. Incluso si él no se digna a soltar prenda ella ha de arreglárselas para adivinar lo que piensa y ayudarlo. Una mujer es feliz si su marido es feliz.

Por supuesto, todo lo anterior te lo hacen ver como: «¡Fua! ¡Pero que remonísima y fantabulosa es la chica! No como las demás, que al ser decididas, activas, independientes o tener vida propia no satisfacen plenamente al pobre Kaoru. ¡Qué suerte tiene este de tener a Aoi! ¡¿Por qué no pueden ser todas las mujeres como ella?!»

Sentencia

Patético y soso intento de comedia harem con machismo del rancio de regalo.

 

Reseña Diez (Gretchen McNeil)

Claro ejemplo de que hasta para plagiar hay que saber hacer bien las cosas

Este libro es la millonésima pseudocopia descarada versión actualizada de Diez negritos, de Agatha Christie, y se las arregla para potenciar al máximo todos los defectos que tenía la obra original, eliminar sistemáticamente sus virtudes y, asimismo, alcanzar tales cotas de ridículo que roza la parodia. Y si fuera una parodia todavía, lo triste es que la novela va en serio, así que no sabes si reíste de todas formas o llorar. Mucho.

Ya que la propia autora de esta novela se empeña en compararla con la de Christie yo no voy a ser menos. Así de paso os demuestro por qué compararse con otras obras y/o intentar emularlas, sobre todo si son muy conocidas, suele ser una pésima idea.

the-girl-who-did-nothingLas comparaciones son odiosas, sobre todo para quien pierde.

¡Chan, chan, chaaan!

McNeil VS Christie

Round one: argumento. Three, two, one… ¡Fight!

El argumento es igual: diez personas llegan a una isla, son acusadas de unos crímenes, se dan cuenta de que están aisladas y empiezan a morir una a una. Pero McNeil pensó que lo que necesitaba la historia eran adolescentes con las hormonas revolucionadas, corazones desbocados, sonrojos y suspiros cada pocas páginas. Porque esta es una historia de asesinatos, horror y tal, pero ¿cómo vamos a no incluir algo tan importante como la tensión sexual el amorrr? ¡Seguro que los dos temas se completan genial! Pista: NO.

Round two: personajes. Three, two, one… ¡Fight!

¿Qué en la novela de Christie les personajes son acartonades y típiques? Pues aquí igual, pero en lugar de darle una mínima personalidad a todes mejor limitarnos a tres, no nos vayamos a herniar.

Meg, la protagonista, va de tímida y buena, pero es una hipócrita prima de Bella Swan que juzga y desprecia a todo el mundo para sus adentros (ese es imbécil, esa una estirada) y está más salida que el pico de una plancha (oooh, el chico que me gusta me ha sonreído, hay un cadáver en la casa, pero está guapísimo con esos hoyuelos *babas*. ¡Que horror, otro cadáver! ¡¡Él está buenísimo y yo con estos pelos!! *babas*). Además, al final resulta ser casi más psicópata que la persona tras los asesinatos. DESTRIPE Pese a las muertes y ver a su amiga morir de forma sangrienta acaba feliz porque ha conseguido hacerse novia del chico que le mola. Ni Hannibal Lecter. FIN DESTRIPE

Minnie es amiga de Meg y, con la excusa de ser bipolar, se dedica a tratar a esta como a un felpudo mientras Meg lo aguanta todo por no quedarse sola, pero en realidad está deseando perderla de vista. Da gusto ver amistad verdadera y sana entre mujeres.

Y T.J. es el chico guapo, atlético y popular por el que medio instituto suspira, pero que (¡oh casualidad!) se fija en la chica tímida e impopular porque ella es espacial, no como las otras cien mil con las que se ha liado.

El resto son un grupo indefinido (lo máximo que se dice de elles es el color de su pelo o un rasgo físico aleatorio) al que yo llamo carnaza, ya que sólo están ahí para llenar el cupo de fiambres.

Round three: desarrollo de la historia. Three, two, one… ¡Fight!

Tanto Christie como McNeil dependen de la casualidad hasta lo inverosímil (que suerte que justo la persona que la mente criminal tenía planeado electrocutar es la que tiene un ataque de histeria y corre hacia la puerta electrificada). Pero si Christie es capaz de crear angustia e intriga aquí es imposible tomarse la historia en serio cuando a la prota le da por hacer cosas como preguntarse si de verdad le gusta a T.J. frente a un cadáver empalado aún caliente.

Round four: forma de contar la historia. Three, two, one… ¡Fight!

Si Christie va rotando el punto de vista de les personajes aquí Meg es la única narradora en primera persona. Eso es muy irritante, no sólo porque es una niñata hormonada y repelente (insisto, Bella Swan), sino que encima es imbécil perdida. No os imagináis la desesperación cuando las pistas son evidentes como una patada en la cara y la prota sigue sin sumar dos más dos durante un montón de páginas. Ejemplo: Meg encuentra un diario y una foto de una chica de su instituto a la que marginaban, además, quienes están en la casa han dicho cosas que coinciden con las del diario. Pues la muy mamerta sigue preguntándose si todo es casualidad y cuando (¡aleluya!) llega a la conclusión de que los asesinatos son una venganza se cree una genia.

ll51ee8031¡Menos mal que me lo has dicho! ¡¡Nunca lo hubiera adivinado!!

Round five: desenlace. Three, two, one… ¡Fight!

Christie presenta un final duro y cruel en el que todo queda explicado de forma algo razonable. McNeil tira del topicazo de asesine que, si toda la obra ha sido calculadore y metódique, ahora le da por descubrirse y soltar un monólogo más largo que un día sin Internet (porque de alguna manera tenía la autora que explicar lo que no se ha sabido transmitir de otra forma). Y, para colmo, lo remata todo con un final inverosímil y cliché que contradice la lógica de la historia, se ríe del sentido común de quien lea y hace más aguas que el Titanic. DESTRIPE Meg sobrevive (¿alguien lo dudaba?), ella y T.J. consiguen derrotar al asesino (que muere de forma horrible y estúpida), se juran amor eterno y empiezan a darse el lote mientras llega la policía. FIN DESTRIPE

Bonus round: traducción. Three, two, one… ¡Fight!

Para acabar de rematarlo todo la traducción es una chapuza. Han traducido muchas palabras tal cual en lugar de atender al significado que debería tener la oración en español. Ejemplos:

«Nathan se apoyó contra la isla de la cocina.» Es evidente que han traducido literalmente «isla» de «island» y la frase queda muy rara.

«Unas palabras entraron en fundido en la pantalla.» «Fundido» no significa exactamente lo mismo que «molten» ni se usa en los mismos contextos ¿sabéis?

En serio editoriales, ya sé que estamos en crisis y queréis ahorrar, pero, por favor, no uséis el traductor de Google, que quedáis muy mal.

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Christie win McNeil K.O.

Sentencia

Lee la obra original o ve cualquier película estilo Sé lo que hicisteis el último Verano, en el primer caso te encontrarás una novela mejor y en el segundo no perderás tanto tiempo.

Reseña Hetalia (Hidekaz Himaruya)

O la diferencia entre hacer las cosas bien y buscar vender

Esta reseña va dedicada a Emil, Olivier y Paula, aunque igual me odian y bloquean cuando la lean, pero ahí queda el detalle (¿?).

Me describieron este anime como una mezcla entre revisionismo y fanservice yaoi (combinación extraña donde las haya), por lo que esperaba lo peor, sin embargo, no me ha parecido ni de lejos para tanto. De hecho me ha resultado entretenido (a ratos). No obstante, no será para tirarlo a un tanque de pirañas radiactivas, pero sí hay bastante que criticar.

No tiene argumento como tal, se supone (nótese la cursiva, es intencionada) que son historietas político-históricas centradas en el Eje y los Aliados durante la IIGM (aunque luego el autor va poniendo todo lo que se le ocurre), plasmadas a partir de representaciones antropomórficas de los países. Con esa base, si eres una genialidad que sabe un montón de historia, política y cultura puedes hacer una obra maestra con capas y capas de significado. Si conoces de dichos temas lo mismo que yo de astronomía puedes hacer… Hetalia.

Kodama: ¿Y qué sabes tú de astronomía?

Selenita: Que las estrellas no son los grandes reyes del pasado sino bolas de fuego que vemos sólo por la noche porque están muuuy lejos. También se que hay algo llamado constelaciones, más que nada porque lo oí en Saint Seiya; y que la Estrella Polar y la Cruz del Sur sirven para orientarse en los hemisferios, aunque no se dónde están ni cómo hacer eso.

Entiendo que estando la obra basada en la IIGM puede percibirse como irrespetuoso hacer cachondeo barato y cliché de una de las grandes tragedias de la humanidad, pero para que pudiera ser revisionista debería adjudicársele valor cultural e histórico y eso sería sobrevalorarla MUCHO. Ni el anime es histórica y culturalmente correcto ni creo que lo pretenda (espero sinceramente que no, porque si Himaruya lo pretendía y eso es lo mejor que ha sabido hacer…). De vez en cuando tiene momentos brillantes, pero son tan esporádicos y poco aprovechados que me hacen plantearme si ha sido intencionado o al creador le ha «sonado la flauta» de chiripa. Como soy mala persona apuesto por la segunda opción. Por lo que como alguien me diga que Hetalia le ha enseñado historia y/o política, y lo he oído más de una vez y de dos, me río en su cara y le aporreo la cabeza con uno de los libros de mi carrera. Y tengo varios de tapa dura y MUY gordos. Es una amenaza.

23954_58b35c9468150Gráfica que plasma perfectamente el valor político, cultural e histórico de Hetalia.

Las situaciones están pensadas para hacer chistes facilones y las representaciones de los países son estereotipos con patas al servicio de la comedia… y de las descaradas insinuaciones yaoi. El autor se daría cuenta de que el filón estaba en insinuar y forrarse vendiendo doujinshi porque VAYA si explota el tema (cuando es la primera sugerencia que da el buscador entiendes por dónde van los tiros). En general me parece un anime simplón para matar el rato y hacerte cosplays. Diría que sus mayores defectos son: primero, que cuando le da por un chiste se repite como el ajo hasta lograr que ruegues que no siga con él. Pfff, no hay forma más efectiva de estropear una chanza. Y eso suponiendo que fuera graciosa, porque como desde el principio no tuviera gracia apaga y vámonos. Lo que me lleva al segundo defecto: varias bufonadas no resultan divertidas porque hacen referencia a algo tan sacado de contexto o específico que hace falta una nota explicativa para entender a qué se refiere el autor. Pista: si necesitas explicar un chiste es un mal chiste. Ejemplo: Ucrania en el siglo XI haciendo una gracieta sobre enseñar las tetas en televisión (¡¿?!).

Eso sí, necesito rajar del machismo. El anime tiene insinuaciones yaoi porque los protas y prácticamente todo el elenco son (cis)hombres. Esto me toca las narices por la mentalidad que tiene detrás. Vamos a ver, son representaciones antropomórficas de países, no tiene sentido que tengan género ni sexo. El género y el sexo son una realidad aplicable a personas. Deberían ser de género neutro o fluido y/o sin sexo. Ponerlos como hombres cis manda y refuerza el típico mensaje machista de que son estos los que representan a la humanidad y lo demás es subsidiario. No obstante, lo peor es que cuando aparecen las pocas (cis)mujeres que hay desearías que no lo hubieran hecho. Me explico, pese a las inexactitudes, prejuicios, invenciones y que sigo preguntándome de dónde ha salido la representación de algunos países (cofcofPoloniacofcof), al menos con los hombres se ha intentado que hagan referencia al país que encarnan. Las mujeres no hacen alusión de ninguna manera a sus países, son puros estereotipos de género:

– Bielorrusia: muy guapa, pero en realidad es una yandere aterradora que quiere a toda costa follarse a casarse con su hermano Rusia porque le da morbo el incesto.

– Ucrania: voluptuosa torpe con senos tamaño melones que botan cual súper Mario en cuanto se mueve medio milímetro. Para más inri, cuando eso pasa suena «boing».

– Liechtenstein: cría moe que va todo el rato detrás de su hermano Suiza diciendo «onii-sama» y busca su aprobación.

– Hungría: marimacha violenta a la que no le gustan demasiado las «cosas de chicas» como vestidos y está más a gusto haciendo actividades «de hombres» como pelear.

– Bélgica: mujer dulce y tranquila a la que le gustan cosas «femeninas» como cocinar postres, rollo esposa ideal.

– Seychelles: chica inocente y despreocupada que muchas veces no pilla qué está pasando y tiende a ser hiperactiva.

– Principado de Wy: niña pequeña que quiere ir de madura y con carácter, pero se nota a leguas que es bastante infantil.

También quiero mencionar el tufo a racismo. En las primeras temporadas el blanqueamiento es cosa de la animación, pero Himaruya hace cosas que te ponen la mosca tras la oreja:

– Hablar de la URSS y sólo molestarse en diseñar a los países blancos y europeos: Rusia, los bálticos y los europeos orientales; ignorando a los del Cáucaso y Asia (Moldavia no sale en el anime, pero existe en el manga, el resto no).

– Poner que EEUU y Canadá (los latinos, menos Cuba, ni existen) aparecieron espontáneamente en un territorio donde no había nadie. Por poca idea que tengas de historia tienes que saber que América se CONQUISTÓ. Hay cosas que están muy feas e ignorar deliberadamente uno de los mayores genocidios de la historia es una.

serhumano2

Sentencia

Un anime para matar el rato que va a lo que va, no hay más. Conocerlo te servirá para saber que esa gente con banderas en los salones del manga no son manifestantes.

PS: Acabaré leyendo fanfic porque me han dicho que es ahí donde está la chicha y porque, lo confieso, me dan curiosidad varias parejas y todo lo no heteronormativo es bien.