Reseña Orgullo y Prejuicio y Zombis (Jane Austen y Seth Grahame-Smith)

O cuando en vez de escribir un libro lo plagias de mala manera

Sinceramente, he leído este libro porque esperaba que fuera una basura que me diera para una tarde riéndome (de él) y una reseña sangrienta. Mirad el título, ¿alguien en su sano juicio podía esperar una buena obra? Y, ¡sí!, ha cumplido ampliamente mis expectativas. Veamos por qué.

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Para empezar, Grahame-Smith es un vago aprovechado y este es el mayor problema que impregna toda la obra. Me explico. No hay nada malo en reinterpretar. Ahí está El rey león, que a fin de cuentas es la versión Disney de Hamlet y se considera una obra de arte (es más, todas las películas de Disney son reinterpretaciones de obras ya existentes).  Si Grahame-Smith hubiera hecho algo similar le podría haber salido algo bueno y, me gustara o no, lo encontraría respetable. Pero no. En vez de escribir algo por sí mismo ha cogido tal cual Orgullo y prejuicio (aprovechando que los derechos de autoría ya habían caducado), le ha hecho cuatro cambios (sigue siendo como un 80% la obra original tal cual) y lo ha VENDIDO añadiendo su nombre (con todo el descaro). Cambios que tienen que ver con añadir zombis y gore dignos de películas domingueras de serie B. ¿Qué podía salir mal? Respuesta:

– No hay sentido ni coherencia interna. Mantener las mismas costumbres y mentalidad de la época georgiana, presentadas de modo realista e intimista, añadiendo sin justificación ni conjugación que la gente mata zombis a lo Kill Bill no queda gracioso ni interesante, sino falso y MUY mal hecho. Fracasa estrepitosamente en ambos ámbitos: la historia ya no tiene valor histórico por los añadidos absurdos, y como gore es aburrida debido a que está ceñida a un guión que reduce al mínimo la acción.

– La trama es ridícula y está llena de incongruencias. En una línea se habla de gente que muere desmembrada y a la siguiente a nadie le importa ni ha pasado nada, o alguien suelta una amenaza de mutilación y le responden con toda tranquilidad y alegría con una opinión sobre bordados. Obviamente es porque los agregados se han puesto sin ningún cuidado y no pegan ni con cola con el material original.

– Les personajes parecen tener un trastorno grave de la personalidad. De nuevo, culpa de los pegotes puestos sin preocuparse de que tuvieran sentido, que provocan que sus personalidades queden erráticas e inestables. Por ejemplo, Elizabeth tan pronto arranca corazones de cuajo o suelta amenazas de muerte como se sonroja y baja la mirada azorada porque alguien ha dicho algo grosero, pasando de un estado a otro en una linea.

Mmm, voy a hacer algo parecido. Alabadme por «actualizar» tan bien una obra cumbre de la literatura universal, de modo que ahora sí es interesante. La voy a llamar La vida es sueño y alienígenas:

¿Qué es la vida? Un frenesí.

¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño;

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.

Y los alien están aquí,

ocultos entre el montón.

Firmado: Calderón de la Barca y Selenita.

Y no, no me vale que me digan que es una parodia tanto del libro original como del género zombi. Las parodias hay que tomárselas en serio (por mucho que parezca un contrasentido) y deben estar trabajadas, empleando la ironía para criticar algo y/o transmitir un mensaje. No vale poner cualquier estupidez mal hecha y tratar de justificarse diciendo que es una parodia.

Para seguir, holi racismo. El libro es culturalmente ofensivo con las civilizaciones asiáticas. Mezcla varias sin ningún respeto ni conocimiento, refiriéndose únicamente a la china y japonesa (que supongo que serán las únicas que conoce el autor) y basándose en tópicos. Total, ¿para qué documentarse? Eso llevaría tiempo y sería intentar hacer un buen libro. Resulta que las Bennet presumen de ser fieles discípulas entrenadas en el Monasterio Shaolin, en China, que se pinta como un sitio de artes marciales cuando es un templo fundamental de la religión budista zen y donde se instruye en un modo de vida. Peeeero luego usan katanas como armas, amén de entrenar en dojos, que son de Japón. Y las posturas de batalla de las que hablan en realidad están sacadas mayoritariamente del yoga, originario de la India, y algunas del muay tailandés. Para que entendáis cómo queda en cuanto tienes una mínima idea, es igual que hablar de Europa tal que así:

Estuvieron en… eeeh, Albania. La religión era el cristianismo protestante, que es la única que conozco. Se comunicaban en… mmm…, sí, lituano y valenciano, suenan parecidos porque terminan en «-ano». ¡Oh!, y usaban el alfabeto cirílico, que creo que por esa zona hay un alfabeto que se llama así y queda mazo exótico. ¿Deporte nacional?: el criquet. ¿Comida tradicional?: la pizza de paella con salmorejo. Me suenan todos esos nombres. ¡kHè viEn Lho Eh Hecho¡ Thotal, zHon coZHas dHe HeuRRopA, küE eZ toDHo loh MiZmo.

Ah, y también hay gordofobia. Mientras en la historia original se metían con Collins porque no tenía criterio y era un pelota, sin aludir en ningún momento a su físico, aquí lo han hecho gordo y se lo ridiculiza y menosprecia por ello, metiéndose con su aspecto o lanzando pullas referentes a que le gusta zampar y no hace deporte como si fueran comentarios muy graciosos. Porque claro, la gente gorda es que es una tragona y una floja y por eso está así, ¿verdad? Jejeje, qué asco dan. Riámonos.

Para terminar, Grahame-Smith es un machista que considera los sentimientos, la coquetería, el gusto por las fiestas, la ropa y, básicamente, todo lo que tradicionalmente se asocia a la feminidad como aburrido y propio de gente débil y/o idiota. Lo guay es ser una guerrera impasible copiando la masculinidad tóxica. Peeero bien que aclara que las Bennet están buenorras y son bonitas y femeninas a pesar de ser guerreras. Porque, o sea, vale que sepan arrancar cabezas, pero sólo mientras sigan cumpliendo los cánones de belleza (que, por cierto, eran distintos en esa época) para que me gusten. Ya mujeres muy musculosas, con cicatrices o que no se arreglen no; eso no me pone. Y, por supuesto, también aclara que si a Elizabeth le gusta Darcy es porque es fuerte y diestro en batalla, que ella no quiere estar con un hombre al que pueda superar porque entonces no lo respetaría (hay gente que se retrata sola y no se da cuenta). Supongo que el autor piensa que muy bien que las mujeres sepan luchar y sean fuertes físicamente, eso es mucho que mejor que las estúpidas «cosas de chicas», pero nunca más que los hombres, tampoco nos flipemos. A ver si ahora van a querer ser nuestras iguales o algo.

9e15b70eb0f171dd7a92a96b29e48c6cGrahame-Smith está a favor de las chicas guerreras mientras sean así (y lo más triste es que si buscas en Google todas las imágenes que te salen son parecidas).

Además, resulta que cuando las mujeres se casan dejan de ser cazadoras de zombis para servir mejor como buenas esposas. Porque eso era lo más realista, claro. Si es que, entendedlo, en ese tiempo había mucho machismo. Una cosa es poner una época georgiana llena de zombis, ninjas, patadas voladoras que hacen que gente rebote contra el techo y luchas de espadas con los ojos cerrados; no obstante, la igualdad ya iba a ser muy inverosímil e históricamente incorrecta.

Sentencia

Si eres muy fan de las películas de zombis de serie B puede servirte para echarte unas risas, pero es un vulgar sacacuartos mal hecho.

PS: Estoy por publicar mi fanfic gender-bender de Orgullo y prejuicio con todo el morro. Total, hasta resulta más coherente y mejor escrito que esta obra y al menos es interesante como experimento para subvertir roles de género. Igual cuela y me saco unas pelas.

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Queja Cuando decide el Corazón (Elizabeth Bowman)

Claro ejemplo de por qué NO hay que compararse con novelas clásicas

Esta queja va dedicada a Camino F. que fue la que me sugirió leer la obra. Espero que la disfrutes para que al menos mi sufrimiento con el libro valga algo.

¿Por qué no aprenderá la gente de una vez que las comparaciones son odiosas? De verdad, si queréis escribir haceos un favor y no plagiéis de mala manera otra obra muy conocida, tenéis el 99% de posibilidades de que os salga algo peor y miren vuestro libro por encima del hombro. Es como condenaros adrede a ser un quiero y no puedo ni de lejos, y por ello demuestro que no tengo originalidad y doy pena para escribir.

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Este libro es una mala copia de Orgullo y prejuicio. La autora dice que es un homenaje; bien, no seré yo quien quiera poner límite para decir dónde termina el homenaje y comienza la copia descarada, pero para mí este libro es claramente lo segundo. No sólo la historia y les personajes son prácticamente iguales con algún cambio para peor, sino que hay algunas partes de diálogos o escenas que literalmente son iguales. Y sí, Elizabeth Bowman se las ha arreglado para hacer un desastre que no tiene ninguna de las virtudes de Orgullo y prejuicio, pero sí muchos defectos que añade ella por su cuenta. Resultado: un truño. Veamos por qué.

Epic feil namber guan: la trama y personajes son MALAS copias.

Al ser una copia no hay ningún atisbo de sorpresa ni interés sobre qué pasará. Además de que mantiene el defecto de la novela de Austen de ser a ratos muy explicativa y contar en lugar de mostrar. Lo segundo lo podría haber arreglado, porque ya que vas a copiar qué menos que intentar mejorar el trabajo original. Y respecto a la previsibilidad, esta no era mala en la obra de Austen porque la gracia era que mostraba las costumbres y comportamientos de la nobleza rural inglesa de su tiempo, a la vez que hacía una sutil crítica de lo que consideraba injusto. Aquí no hay nada de historicidad ni crítica social que salve la historia. Les personajes se comportan buscando únicamente que las escenas sean intensas: que si las mujeres gritándose insultos a la cara y tirándose de los pelos como verduleras, que si los hombres siendo abiertamente agresivos y dedicándose a amenazar en público, que si personajes desconociendo las costumbres sociales de la época o rebelándose abiertamente contra ellas sudando de todo. ALUCINA LUBINA VECINA. Si vas a copiar al menos hazlo bien para mantener las virtudes, no cojas la idea para hacer una mala telenovela.

No he visto esta telenovela, pero es una escena muy famosa y pega bastante con cómo se comportan aquí les personajes.

Si algo mostraba la obra original es que en esa época la gente siempre debía mantener la compostura en público y, aunque se odiaran, lo más a lo que llegaban era a soltarse sarcasmos. Eso y que tenían claro que la sociedad era la que era y había que amoldarse a la misma (como suele pasar siembre, vaya), aunque tuvieran sus atisbos de rebeldía o no les pareciera justa.

Eso sí, reconozco que Fanny, la protagonista femenina, tenía potencial y más que a Elizabeth Bennet me recordaba a Catherine Morland, de La abadía de Northanger, por su manía de ver la vida como si fuera una novela gótica y pasarse el rato soñando con aventuras en lugar de gustar de las convenciones sociales. Ojalá Bowman hubiera explotado ese punto para darle una buena evolución que supusiera enfrentarse a la realidad y madurar. Lamentablemente eso no pasa y se queda en la típica protagonista de novela rosa que va de especial por ser «rebelde» y deslenguada y que gusta al soltero más deseado porque patatas.

Epic feil namber chú: hacer a Darcy un maltratador.

Ya he mencionado esto en otra entrada y no me cansaré de hacerlo. Está visto que no queda claro y me toca mucho las narices que destrocen de esta forma a uno de los pocos iconos románticos que es sano y un buen ejemplo.

Darcy es mostrado en el libro original como un hombre serio y socialmente torpe. Puede parecer altivo y antipático porque no se encuentra cómodo con gente desconocida y, como no se le dan bien las interacciones, a veces suelta comentarios que no son los más apropiados; pero en ningún momento tiene la intención de herir o ser grosero, y mucho menos con su interés romántico. En la obra original, el comentario sobre que Elizabeth no le parece lo bastante bonita es una excusa para no tener que bailar con una desconocida, no sabía que ella estaba escuchando. Es más, se muestra varias veces que lo incomoda la gente que habla mal de otra a sus espaldas. Y lo que le dice a Elizabeth sobre la familia de esta es cierto, simplemente no era de buen gusto, pero cuando lo suelta no cae en que se puede tomar mal y no como un halago a ella por sobresalir (lo dicho: socialmente torpe). Pero, insisto, SE NOTA que siempre mantiene la educación y es atento con la gente que le importa. ¡Dejad de reinterpretarlo como un capullo insufrible que se dedica a ir de perdona vidas e insultar y humillar a todo el mundo y especialmente a la mujer que le gusta!

Y, sí, la frase anterior es la definición de Oliver, el «galán» de este libro. STOP convertir en un maltratador a un personaje que NO lo es (sí, insultar y humillar también es maltratar). Sobre todo si luego se excusa y perdona su comportamiento porque *suspiro* es que estaba/se ha enamorado. El maltrato no es admisible jamás. La única razón para presentar a un personaje así sería que se mostrara lo tóxico que es y se lo mandara a pastar.

Epic feil namber zrí: el estilo de escritura pseudo florido.

Gente del mundo que se dedica a escribir, haceos un favor y no tratéis de poner una prosa culta y florida cuando no sabéis. La escritura culta no consiste en escribir las palabras más rebuscadas que conozcáis y poner metáforas que no tienen sentido ni propósito en cada linea. Ni tampoco en poner constantes referencias a toda obra clásica que se os ocurra sin venir a cuento. ¡Por el gran e impío culto de Cthulhu, este común yerro preña mi corazón de júbilo como el viento las velas de un navío, haciendo fluir de mi boca carcajadas cual torrente indómito! ¿Veis?, yo también puedo hacer eso y no por ello mi entrada gana calidad, ¿verdad? Así no conseguís que la obra quede evocadora y profunda, sólo dais entre pena y risa. Mejor escribir sencillo y bien que tratar de dárselas de genialidad del Siglo de Oro y fallar miserablemente. La escritura elaborada requiere de mucho tiempo y habilidad para no quedar como un pegote, ante la duda no lo intentéis.

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Epic feil namber for: añadir misoginia.

Austen hacía a lady Chaterine altiva y clasista, a las hermanas de Bidgley antipáticas y ridiculizaba a la señora Bennet; se podría haber incluido más sororidad y mejor representación femenina como mejora. Pero no. Empeora respecto a Orgullo y prejuicio porque, menos Fanny y su mejor amiga Charlotte, son todas unas arpías. Aquí las madres de Fanny y Charlotte son unas maleducadas insufribles que se dedican a controlar a sus pobres y bonachones maridos, a los que se victimiza. No deja de resultarme curioso cuando en el original era el señor Bennet el que se dedicaba a ser sarcástico con su esposa y meterse con ella. Y la reinterpretación de lady Chaterine lo mismo, pero ahora con Oliver, del que es madre. Ya no es que sea clasista y se crea superior por su posición social, comportamiento desagradable pero entendible; es que es una gorrona abiertamente manipuladora y cruel que quiere vivir a cuento de su hijo, habiéndolo hecho antes de su marido, sin mover ni un dedo y vejando a todo el mundo simplemente para sentirse bien. Encima hay una escena donde Oliver «la pone en su sitio», lo que no deja de ser irónico porque él es igual: un mandón clasista que hace lo que le da la gana, dedicándose a ser desagradable porque sí. ¿Qué pasa, que si lo hace una mujer es horrible, pero si lo hace un hombre es guay?

Yo lo flipaba. ¡Todas las casadas unas maltratadoras con los hombres con que tenían relación, esposos o hijos! ¡Y las solteras unas oportunistas envidiosas y mentirosas! ¿Quién ha escrito esa parte, una página de Vox igualitaristas para poder tener ejemplos de mujeres que también maltratan porque en la realidad casi no hay?

Sentencia

A menos que busques echarte unas risas no pierdas el tiempo y mejor lee Orgullo y prejuicio. Este es uno de esos casos en los que hay que decir no a las imitaciones.