Queja Heptalogía Las Crónicas de Narnia (C. S. Lewis)

O cómo adoctrinar a la infancia en el cristianismo, el machismo y el racismo

Sí, sí, ya se que estos libros fueron escritos hace bastante tiempo y son hijos de su época. Y también se que todos los libros reflejan la ideología de quien los ha escrito. Pero es que esta heptalogía está hecha para adoctrinar. Me explico: no es que sean libros cuyas historias contengan machismo, racismo y una apología cristiana por el momento en que fueron escritos, es que han sido escritos específicamente para transmitir esos mensajes. Puede parecerse, pero hay una gran diferencia. Y a mi hacer libros para la infancia, que es especialmente manipulable, con el expreso propósito de adoctrinar subrepticiamente me resulta repugnante.

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Y lo peor es que estos libros se consideran clásicos de la literatura infantil y siguen leyéndose y/o recomendándose a la infancia. No digo que haya que prohibirlos, ojo, pero es necesario tener en cuenta que no son un entretenimiento inocente y tomarse el tiempo de explicarle a los peques que no todo lo que sale es bueno y deben cuestionárselo.

Apología descarada del cristianismo

Los libros están hechos para ser alegorías cristianas y enseñar a creer. Aslan es claramente una representación de Cristo y las historias, o son reinterpretaciones de partes de la Biblia (El león, la bruja y el armario es la pasión y resurrección de Jesús y La última batalla es el apocalipsis y el juicio final), o están destinadas a decir que hay que tener fe y no cuestionar los designios de Dios Aslan (El príncipe Caspian y La silla de plata).

El problema de esto, en el ámbito de la calidad literaria, es que transmitir valores pesa más que construir un buen argumento, por lo que las tramas suelen solucionarse con deus-ex-machina como porta-aviones que se resumen en que Aslan aparece y lo resuelve todo a base de agitar su melena Pantene. Pero lo más grave es que el mensaje de los libros es horriespantoso: tienes que creer en Aslan y hacer todo lo que te diga sin cuestionar nada. ¿Que Aslan desaparece durante largos periodos en los que deja a los narnianos siendo esclavizados o aniquilados? Él sabrá y sus motivos tendrá, los caminos del señor son misteriosos no es un león domesticado, igual tienes que creer en él y su infinita bondad. ¿Que Aslan da órdenes cuestionables y cero explicaciones? Pues a obedecer y punto, que lo dice Aslan y no se le puede llevar la contraria por mucho que no te parezca una buena decisión, el razonamiento propio está sobrevalorado. ¿Que Aslan mata, deja morir u ordena matar? Pues OK. Seguro que las personas afectadas son mala gente y está justificado porque Aslan siempre es el bueno. Siempre. Aunque a veces haga casi lo mismo que la gente a la que se enfrenta o haya permitido que se creara el problema en primer lugar. O sea, nada de animar a la infancia para que piense por sí misma, reflexione sobre sus acciones y las consecuencias de estas o desarrolle un sistema de valores. Obediencia y fe ciegas sin cuestionar nada ni permitirse siquiera dudas o atisbos de pensamientos y opiniones propias. ¡Qué buen mensaje!… Para lograr una sociedad fácilmente manipulable, aborregada y llena de fanatismo.

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Machismo

Los libros están saturados de machismo rancio. La mayor parte de los habitantes de Narnia son animales parlantes y ¡aún así las hembras son amas de casa que cocinan y hacen las labores domésticas mientras los machos sí hacen las cosas que es lógico que hagan como animales! Ejemplo: una castora no puede construir diques, por el hecho de ser hembra su papel tiene que ser cocinar y limpiar para el macho mientras él ya sí construye diques. Además, en las muy escasas ocasiones en que salen animales hembras queda claro que estas son pasivas en contraposición con los machos, que sí mandan y toman la iniciativa. Véase el caso de el caballo Bree y la yegua Hwin.

En el caso de humanas no es mejor. Tienen tres papeles:

– Floreros y premios para los hombres sin más importancia que dar descendencia. Por ejemplo, la esposa de Caspian, que está ahí para que el chaval saque una recompensa de su viaje en La travesía del Viajero del Alba, darle un hijo y luego cascarla para que se empiece la trama de La silla de plata. Jamás se la vuelve a mencionar.

– Brujas malas que quieren esclavizar Narnia. Lo triste es que son las únicas mujeres realmente empoderadas porque claro: mujer poderosa = maldad. ¿¡Cómo van las mujeres a gobernar en lugar de estar subordinadas a los hombres!? ¡Vade retro satanas! ¡¡¡El poder es masculino!!!

– Apoyo a protas masculinos y ejemplo de «cómo ha de ser la mujer ideal». Sí, hay mujeres con papeles protagónicos importantes (Lucy y Jill) pero se establece una clara dicotomía: mientras los hombres son valientes, decididos y guerreros ellas deben ser protegidas y son dulces, compasivas y encargadas de tareas como la curación de los heridos. Aún en el caso de que alguna peleé se quedan en la retaguardia o se ponen a llorar por el horror de la batalla, no como los machotes, que se dan tortas con decisión en primera línea. El papel de las mujeres es, ante todo, ser señoritas y dejar la esfera pública a los hombres.

Además, mucho ojo con dejar de ser modestas y virtuosas. Una mujer que se sepa guapa y piense en divertirse es lo peor. Sólo hay que ver lo duramente que se juzga a Susan por el imperdonable pecado de aprovechar su hermosura y dedicarse a vivir su vida como le daba la gana en lugar de permanecer casta y pura hasta la sepultura fiel a Narnia, aunque fuera Aslan el que le dijera que ya no podía volver nunca.

Racismo

Mientras que los narnianos son de raza blanca y cultura occidental Calormen, el reino vecino, está habitado por personas que claramente son una alegoría de la raza y cultura árabes. Por supuesto, los calormenos son salvajes, crueles, nada honorables y adoran a Tash, un dios sanguinario que es el anti-Aslan, en una clara referencia al anti-Cristo.

Sí, hay dos personajes de Calormen que son buenos: Aramis y Emeth, pero, a parte de que el segundo no llega ni a terciario, sólo son buenos porque dan la espalda a su cultura para abrazar la narniana y hacerse adoradores de Aslan. El mensaje no puede estar más claro: la raza y cultura blancas son superiores y las demás lo peor, pero si aceptas que tenemos la razón y asumes nuestro modo de pensar haremos una excepción contigo y sí merecerás respeto, no como el resto de quienes son como tu. ¿A que somos buena gente? Pista: NO.

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Sentencia

Si quieres darles estos libros a peques recuerda enseñarles también a cuestionarlos, no son un entretenimiento inocente.

Queja La Esmeralda de Kazán (Eva Ibbotson)

¿Qué me estás vendiendo Ibbotson?

Este libro no me ha parecido malo, pero ha habido un par de aspectos del mismo que han bastado para estropearme la lectura. Además, la decepción ha sido doble, porque el principio del libro prometía y porque lo demás que he leído de esta mujer me ha gustado, así que no entiendo qué le ha pasado aquí. He dudado sobre si hacer esta queja o no, pero ¿para qué tengo un blog si no es para hablar de lo que me de la gana aunque a nadie le importe?

Sin título¡A dar la brasa con mis quejas se ha ha dicho!

El libro va sobre que en la Viena de principios de siglo vive Annika, una niña que es abandonada al poco de nacer y adoptada por Ellie y Sigrid, dos criadas. La niña es feliz, su pasión es cocinar, tiene dos amigos: Pauline, una niña que siempre está leyendo y es la primera de la la clase; y Stefan, un niño pobre con tropecientos hermanos; y le cae mal Lormarie, una repelente niña rica a la que sus padres siempre están consintiendo (¿venganza guiño de Ibbotson después de que Rowling se inspirara primero en El secreto del andén 13?).

El caso es que la cría es una buena protagonista: espabilada y trabajadora, o eso parece en el primer tercio del libro, porque de pronto aparece una aristócrata alemana que resulta ser la madre perdida de Annika y de ahí en adelante se va todo a la porra. Para mí que falta una escena en la que a la niña la lobotomizan con una cuchara sucia, desde que aparece su madre se vuelve retramonger y no sólo es incapaz de enterarse de lo que pasa en sus narices, es que encima se convierte en una damisela que necesita que la rescaten constantemente. Y, para empeorar más las cosas, en la mayoría de los líos se mete ella por culpa de su imbecilidad. ¡Menuda forma de destrozar a un buena protagonista!

Resulta que la madre está arruinada, pero Annika no es capaz de darse cuenta pese a que pasan hambre, no dejan de desaparecer objetos de valor y la casa se cae a pedazos. Hasta que se lo explican con manzanitas, cree que es que los nobles siguen un entrenamiento especial para ser más duros y por eso viven en esas condiciones. Ajá. Y me tengo que creer que esta es la misma niña que hasta ese momento era espabilada.

No obstante, lo peor es que la niña tiene con su madre una relación tóxica de narices y aguanta lo que sea por amor, aunque su madre la trate como a un trapo. La madre le roba, le miente repetidamente, favorece al resto de la familia dejándola de lado y no deja de hacerle perrerías. DESTRIPE Le roba a Annika su herencia para gastarse el dinero en caprichos para ella y sus otros familiares, aleja a Annika de todos los que quiere, no la deja hacer lo que le gusta y la envía a un internado para niñas indeseadas donde la maltratan. FIN DESTRIPE Y, pese a todo lo anterior, Annika sigue creyendo que su madre la quiere y se lo justifica todo. Pfff. ¿Es que esta niña no sabe sumar dos más dos?

Sin títuloY lo peor es que en tu casa también lo saben y se aprovechan de ti en tu cara.

Para colmo, Annika pone a su madre, a la que conoce desde hace meses (porque si la hubiera criado sería entendible), por encima de su familia adoptiva y sus amigos, con los que ha crecido y que sí la quieren sinceramente y se preocupan por ella. Dicha familia adoptiva y amigos le dan muchas oportunidades de quedarse con ellos y ser feliz, pero nones, la mongola siempre elige a su madre. Luego la madre le hace una faena y son esa familia adoptiva y esos amigos los que tienen que partirse los cuernos por salvarla, sólo para ver como Annika los rechaza y vuelve a tirarse en los brazos de su madre otra vez. DESTRIPE La madre la mete en un internado horrible donde Annika está a punto de plantearse el suicidio de lo mal que lo pasa y, cuando consiguen rescatarla, le dicen que han descubierto que la madre en una ladrona; puede denunciarla, volver a vivir con ellos y ser feliz, pero ella prefiere volver con su madre. FIN DESTRIPE ¿Pero esto qué es, una apología de la importancia de los lazos de sangre por encima del verdadero cariño? DESTRIPE Porque aunque es cierto que termina eligiendo a su familia adoptiva y a sus amigos, lo hace sólo después de enterarse de que esa mujer que decía ser su madre en realidad no lo es, que si no se queda con ella. FIN DESTRIPE ¿Qué tienes en contra de la adopción Ibbotson? ¿Te ha hecho algo para que la odies de esa manera o qué?

Encima, Annika reconoce que con su madre es desgraciada y que preferiría mil veces su vida anterior, así que se la pasa llorando y lamentándose. Pues, no es por quedar como un monstruo sin corazón, pero ajo, agua y resina. Te han dado un montón de oportunidades de librarte de esa situación y sigues en ella porque quieres. Casi deseaba que Annika terminara mal (sí, el libro termina bien, es para niños ¿qué esperabais?). Eso habría enseñado que hay que tener dos dedos de frente y confiar en la gente que te quiere, no defender a alguien que te trata mal sólo porque tiene tu sangre y esperar sin mover un dedo a que los demás te salven de tu estupidez.

Por lo demás es buen libro y me ha gustado la crítica que hace a la nobleza y a la educación que permitía la crueldad con tal de, supuestamente, crear personas de provecho; así como su alabanza al trabajo y a ser útil. Pero ese mensaje anti-adopción y la damiselación de la protagonista me han repateado los higadillos.

Sentencia

Un libro entretenido para niños, pero que alguien le ponga a Annika el letrero de «nunca imitar en casa».