Reseña Los Libros de Plomo (Fernando Martínez Laínez)

Nunca vi un título tan acertado, ¡este libro sí que es un plomo!

Si el objetivo del autor era inducir a quien leyera a un coma profundo me quito el cráneo, ¡vaya si lo consigue! Me ha costado siglos terminar este libro porque la mitad del tiempo lo he pasado poniéndome esparadrapo en los ojos para mantenerlos abiertos y la otra mitad gritando «¡Nooo!, ¿cómo es posible que aún me queden tantas páginas» o «Ay virgencita dame paciencia, o una pistola, lo que pille antes». Yo digo que el título está puesto con recochineo porque los Libros Plúmbeos no aparecen hasta casi la mitad de la novela, salen poco y pintan menos.

¿Que de qué va el libro entonces? Pues hay un par de agentes del CNI que van a Granada a interrogar a un yihadista, pero esa trama se queda en nada porque el tipo desaparece. Así que les agentes se pasan como cien páginas emborrachándose y tomando tapas en bares con la excusa de investigar. Luego, de pronto, ¡un típico asesino colgado de esos que oyen voces apareció! Así que te cuentan cómo un par de policías investigan los asesinatos. Y después surgen de pronto unos terroristas muyahidines muy chungos que le han comprado un explosivo aún más chungo a la mafia rusa y quieren volar Granada. También hay por ahí un líder de secta pirado y una vidente curandera para meter rollo esotérico.

¿Que cuál es la relación entre todas esas tramas? Que están en la misma novela. Diría que al autor le pagaban el libro al peso, pero me parece que más bien tiene que ver con su trauma particular. Claramente, Martínez Laínez es un monologuista frustrado, LE ENCANTA escucharse a sí mismo. Por eso se la pasa metiendo paja a punta pala. Por ejemplo, si tiene contar cómo un policía encubierto sigue a unos sospechosos lo hace así: Fulano (inserte aquí un resumen de toda la vida y obra de Fulano, además de una mención a que su familia bien, gracias) seguía a Mengano (inserte aquí sus los pensamientos de este, sus planes y sus traumas por haber participado en la guerra de Iraq), porque (inserte explicación sobre cómo y por qué han pedido a Fulano que lo siga). Así que Fulano lo seguía en X sitio (inserte un copia-pega de Wikipedia una explicación sobre la arquitectura e historia del lugar) con las siguientes precauciones (inserte un cursillo exprés sobre cómo espiar sin que te detecten).

Y por si lo anterior no fuera suficiente para caer en un sueño profundo, encima tenía que estar agradecida porque estaban contándome algo que hacía avanzar la trama. Que a veces al autor también le da por hacer cosas como describir una manifestación con tal nivel de detalle que te dice hasta de qué color eran las pancartas y te las transcribe… para que luego resulte que esa manifestación no pinta NADA en la historia, es simplemente que alguien pasaba al lado casualmente. Eso es llevar el relleno a otro nivel.

Sin títuloForma de narrar del autor y las violentas interesantes fantasías que provoca en quien lee.

Les personajes, pfff. Aquí ya sí que no es suficiente la pistola, hace falta una Gatling. Cada pocas páginas aparecen más y a cada personaje que tiene a bien asomar la nariz, tanto si es importante como si es alguien que pasaba por allí de casualidad llevando un café, se le dedica mínimo media página. Es algo así: Sotano era un policía muy amigo de Pepito porque se conocieron en su juventud en una embajada de Egipto. Además, Sotano tiene problemas familiares porque su mujer lo ha dejado y su hija es una actriz que no le habla (ninguna de ellas pinta nada en la novela, no te vayas a creer). Y ahora que te he metido este rollo pollo pues resulta que Sotano no vuelve a aparecer en toda la puñatera novela, ya que sea porque no tenía ninguna importancia (¡anda, como lo que nos han contado de él!), ya porque sólo lo he presentado para cargármelo. Y ¡NO dejan de aparecer más y MÁS personajes cual plaga de cucarachas! ¡¡Arggg!!

Les úniques que tienen una mínima importancia son los agentes del CNI, Héctor Medina y Berta Santana, y un par de policías, Ayala y Varela, uno de los cuales tiene una personalidad que se basa en decir todo el rato «joder, joder» (no estoy segura de cuál, ni me importa). Por supuestísimo, esos pares de protagonistas se la pasan disparándote a traición digresiones personales sobre su vida y su visión del mundo (una diría que al cabo de media novela se les habría acabo la munición de ideas, pero no porque les muy $%#& parece que tienen una puñetera metralleta y no dejan de divagar hasta que se termina el libro, o hasta que lo tiras por la ventana, lo que llegue antes). Y encima ¡vuelven a hacer las mismas reflexiones cada vez que salen!

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Igual esa obsesión por andar filosofando les atrofia el cerebro, porque a veces se les va la pinza y hacen unas deducciones tronchantes. Ejemplo: el asesino pirado deja en los cadáveres unas notas en las que emplea términos judíos y nombra a Odín. Sin embargo, Thor y Yahveh sabrán por qué, la policía llega a la conclusión de que el culpable es un fundamentalista cristiano relacionado con el nazismo. ¡Claro que sí!

¡Ah! Y el narrador sufre del Síndrome del Piojo, o sea, va saltando aleatoriamente a la cabeza de toda aquella persona que ose acercarse demasiado. Estás en la cabeza de une personaje y de pronto ¡zasca! te encuentras sin previo aviso dentro de la cabeza de otre, y esto puede ocurrir más de una vez en el mismo capítulo. Resultado: confusión total.

b51bd078968b5856648e86d177a0fde1d0aa5ce1_hqSi no fuera porque estaba demasiado dormida habría estado tan confusa que me habría herido a mí misma.

Es tal la obsesión del autor por no salir de la espiral de aburrimiento infinito que hasta sabotea los pocos momentos de emoción que hay. Si pone a algune personaje en una situación de vida o muerte se asegura de decirte previamente si va a estirar la pata o no, no vaya a ser que creemos una mínima tensión.

Lo único bueno que le reconozco a la novela es que el autor parece que se ha documentado y sabe de lo que habla. Lástima que tenga la imperiosa necesidad de restregarle a les lectores esos conocimientos por la cara en lugar de conformarse con usarlos para construir la ambientación.

Sentencia

Un libro fantástico… para curar el insomnio, para todo lo demás MarterCard lee otra cosa.

PS: Os estaréis preguntando por qué me he leído esto. Es una muy buena pregunta, yo también me la hago. Pues porque estaba de viaje y era el único libro en español que podía prestarme la persona con la que me alojaba. Era esto o el diccionario letón-español. SPOILER: el diccionario resultó más interesante. ¿Sabíais que en letón «maquillaje» es «grima»?

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Queja Trilogía La Materia Oscura (Philip Pullman)

O cómo a veces acabas siendo lo mismo que criticas

Estoy taaan decepcionada con esta trilogía. El primer volumen me gustó. OK, tenía relleno y algunas partes bastante leeentas, pero también una buena protagonista que se comportaba como lo que era: una niña (demasiades escritores confunden «niñe» con «idiota»), buenes personajes secundaries, un mundo atractivo, una historia interesante y un final ÉPICO (con mayúsculas porque es de los mejores que he leído). Así que estaba emocionadísima y me tiré encima de la segunda parte cual si fuera el último helado en el Sahara.

Sin títuloEsta era yo agarrando el segundo tomo.

Pero lo leí y fue como «mmm, bueeeno, se ha reducido bastante el nivel, pero es un libro de transición, seguro que el último ya será el mejor de todos». Pero entonces leí el último y ya fue un «¡¿pero que punta Miércoles (corrector activado) es esta?!». La trilogía empieza muy bien, pero pasa de buena a cuesta abajo, sin frenos y de culo para más inri.

Parece ser que Pullman escribió esta trilogía como una refutación de Las crónicas de Narnia y los valores que esa heptalogía transmite. Ya que ese era el plan del autor le voy a seguir la corriente para explicar por qué creo que la ha acabado cagando de la misma manera que C. S. Lewis.

Racismo

En Narnia les Calormenes, de piel morena y recuerdan a les árabes, son malvades; mientras que les narnianes, que son les buenes, son de piel clara y preferiblemente con el pelo rubio.

Bueeeno, supongo que podemos aceptar los libros de Pullman como animales de compañía antirracistas si pasamos un poco bastante la mano. Hay otras especies y etnias (mulefas, giptanes) que son interesantes y ayudan a les protagonistas, pero son secundarias y al final de protagonistas blanques (Coulter, Will y Mary) y preferiblemente rubies (Asriel y Lyra) no salimos. Si tanto quería luchar contra el racismo eurocéntrico habría sido mejor que les protagonistas fueran de alguna cultura no europea y/o pertenecieran a otra etnia que no fuera la blanca, ¿no?

4cfc688f631f1114558695cd462433ac--jurassic-world-cast-vincent-d-onofrioPongo a secundaries puntuales de otras etnias junto a mis protagonistas guays y relevantes blanques, ¿veis como soy mazo de antirracista?

Machismo

En Narnia los hombres son guerreros y valientes mientras que las mujeres son señoritas dulces y compasivas que suelen quedarse atrás a la hora de luchar.

En este punto el fracaso ha sido tan estrepitoso que duele. Decir «los hombres son fuertes, luchadores y capaces mientras que las mujeres no» es machista, pero también lo es decir «las mujeres pueden ser fuertes, luchadoras y capaces, pero NUNCA más que los hombres, no te vayas a creer». Y en La materia oscura las personajes femeninas parecen diseñadas para palidecer ante los masculinos.

En el primer tomo Lyra es una gran protagonista: inteligente, valiente y capaz de sacarse las castañas del fuego. Sin embargo, en el segundo libro aparece Will y desde entonces él es quien parte el bacalao: toma las decisiones, pelea, idea los planes y ayuda o salva a Lyra porque, repentinamente, esta se vuelve una inepta que no hace más que meter la gamba. DESTRIPE Estaba muriéndose de hambre en Cittàgazze sin saber qué hacer hasta que Will la encuentra, si persigue su propio objetivo en lugar de ayudar a Will sólo consigue que le roben y Will tiene que ayudarla, Coulter la secuestra y es Will quien tiene que salvarle el culo. FIN DESTRIPE ¡Menuda forma de cargarse a una buena protagonista!

Más ejemplos: Asriel es un hombre inteligente que con su carisma consigue lo que quiere, sin embargo, Coulter es el prototipo de femme fatale. Es lista, pero lo que emplea para logar sus objetivos son sus dotes de seducción. Porque claaarooo, los hombres con su labia y su cerebro lo pueden lograr todo, no obstante, las mujeres lo que necesitan es ser sensuales. Una (cis)mujer sólo tiene que restregarle las tetas por la cara a un hombre para tenerlo comiendo de su mano (la tía es más sutil, pero en esencia eso es lo que hace). ¡Con un par… de tetas!

Ya las brujas son el acabose. Son guerreras y capaces, pero también caprichosas, crueles, celosas y abandonan a sus amantes masculinos y/o son infieles cuando quieren; sin embargo, si se encaprichan con un hombre este las tiene que corresponder por narices o tratan de cargárselo. O sea, son como los hombres exponentes de la masculinidad tóxica, pero a ellas se las presenta como arpías y se victimiza a los pobrecitos hombres. Al revés no. ¡Qué casualidad!

Propaganda de una ideología

Los de Narnia son libros descaradamente religiosos en los que suele primar el transmitir valores sobre el argumento, que muchas veces se resuelve por la cara gracias a oportunas apariciones de deus-ex-Aslan.

Pues aquí igual, ¿quién necesita hacer libros coherentes que desarrollen satisfactoriamente la trama? Lo importante es decir que las religiones son muuu malas.

En el primer libro hay una crítica a la religión, pero en el tercero el autor le da una patada a la sutilidad y tira del recurso descarado y facilón de que tooodas las personas religiosas son una panda de manipuladoras sedientas de poder que se dedican a obstaculizar el progreso, torturar y matar. Eso cuando no son extremistas a los que no les importa inmolarse para matar infieles. Pero lo peor es que, con la excusa de vender su ideología, Pullman se pasa el argumento por el forro. ¿Cómo consigue el bando de los anti-dioses, en meses y partiendo de cero, esa mega fortaleza y ese súper ejercito que Mordor y sus huestes son a su lado una chabola y unos pringaos con palos y piedras? ¿Qué pasa con la gente que perseguía a Will? DESTRIPE ¿De dónde sacan los malos esa bomba inter-dimensional que con un mechón de pelo de una persona puede provocar una explosión donde esta se encuentre? Y ¿por qué puñetas dicha bomba no afecta a la raíz del pelo? FIN DESTRIPE Y eso sólo por mencionar algunos ejemplos.

Respuestas del autor: «el ejercito y la fortaleza las obtienen porque… estooo… ¡pueden controlar el tiempo! Y lo demás… pueees… ¿Qué más da? ¡Estoy intentando vender mi ideología, no escribir buenos libros!».

A Wizard Did It

Oda a la vida y al libre albedrío

De las obras de Narnia parece desprenderse que la vida no es tan importante como lo que viene después y que no hay que cuestionar nunca la fe.

Aquí sólo tienes una vida y hay que aprovecharla. Además, no puedes creerte todo lo que te digan, hay que tener un pensamiento crítico y rebelarse de ser necesario. Todo muy bien, así que sigo sin entender qué le dio al autor para tirar por tierra su trabajo en el final. ¿Se drogó antes de escribirlo? ¿Alguien que le odia le cambió a traición las últimas páginas? ¿Se dio cuenta de que la había cagado en lo demás y decidió rematar la historia para que no sufriera? ¡¿Por qué pasamos de «la voluntad humana lo puede todo» a la resignación, de la capacidad crítica a creernos lo primero que nos dicen y convertimos la rebelión en una pataleta propia de un trastorno de oposición desafiante?! ¡¿POR QUÉ?! Para una vez que sí estaba transmitiendo lo que quería…

DESTRIPE Que Lyra y Will terminen separades es una estupidez. Llevamos la trilogía entera diciendo que no hay nada imposible y las religiones son malosas porque imponen lo que tenemos que hacer. ¿Cómo es posible que ahora llegue una ángel y les diga «ea, cada une a su mundo y cerrando las puertas entre ellos, que vuestro destino es separaros. Hacedme caso que soy una ángel, ya sabéis, una de esos seres contra los que os acabáis de enfrentar por ser mentiroses y controladores» y le hagan caso sin más? ¿A Dios y las autoridades religiosas se las debe cuestionar, pero al destino y le primer «líder» que aparezca hay que bajarles las cabeza? Mi no entender. FIN DESTRIPE

Sin título

Y ¿no iba también la cosa de avanzar y ser personas cada vez más sabias? Entonces, ¿por qué destruir el progreso? Que síii, que usarlo podía traer horribles males, pero también enormes beneficios, así que lo suyo sería emplearlo con cabeza. Es como si decidiéramos destruir los laboratorios porque, aunque crean medicinas que salvan millones de vidas, también se pueden usar para crear drogas, así que mejor que no haya innovaciones en medicina a arriesgarnos. Puede que bastante gente tenga que fastidiarse y morir de enfermedades tratables, pero al menos nadie podrá crear éxtasis. Ajá. Una lógica impecable, qué duda cabe.

DESTRIPE Sí, me estoy refiriendo a lo de destruir la Daga Sutil porque, claramente, las ventajas de unir varios mundos y tener un material que puede cortarlo todo no merecen la pena si al hacer cada corte dimensional aparece un único espanto que además se puede destruir. Mejor ocultar el conocimiento hasta que alguien más lo descubra y empleé sin saber las consecuencias. Anda, ¡lo que ya había pasado y por eso se monta la que se monta con los espantos! FIN DESTRIPE

Sentencia

No son libros anti-Narnia, son Narnia 2.0 versión el ateísmo es chachi pistachi.

Reseña el Diablo Viste de Prada (Lauren Weisberger)

Las anécdotas se visten de novela

Erase una vez una chica (Lauren Weisberger) que empezó a trabajar como ayudante de la editora de la revista de moda Vogue (Anna Wintour), que resultó ser exigente, fría y antipática, pero como era la que mandaba la tenía que aguantar. Así que la chica salía de su trabajo protestando y con un montón de anécdotas sobre lo malosa que era su jefa. Un día se le encendió la bombilla y pensó ¿por qué no escribo sobre mi situación en lugar de limitarme a quejarme? Así nació el libro objeto de esta reseña. ¿El problema? Una novela necesita de algo llamado argumento. Las anécdotas por si mismas, por entretenidas o graciosas que sean, son como las intenciones: sólo con ellas no vas a ningún sitio. No pongáis esa cara, lo de que la intención es lo que cuenta es una excusa y todo el mundo lo sabe, si no me creéis probad a decirle a vuestre jefe «le juro que tenía toda la intención del mundo de hacer mi trabajo, pero en lugar de ponerme a ello me fui de fiesta o me quedé en la cama haciendo la croqueta». Luego me decís si os han felicitado por vuestras buenísimas intenciones o estáis llorando en la cola del paro.

Este libro cuenta cómo una chica recién salida de la universidad (Andrea Sachs) piensa que conseguirá su trabajo soñado en ese maravilloso y agradable mundo que es el laboral (ah, inocente criatura). Empieza a trabajar como ayudante de la editora de la revista de moda Runway (Miranda Priestly), que resulta ser exigente, fría y antipática, pero, como después de un año trabajando para ella puedes acceder al puesto que quieras gracias a sus contactos, la tiene que aguantar. A partir de ahí nos cuentan un montón de anécdotas sobre lo malísima que es la jefa. Fin. Bueno, miento, también nos dan datos aleatorios sobre la vida de la protagonista que no interesan a nadie por su nula relevancia. Por ejemplo, ¿para qué se molestan en contar que Andrea es judía o que no le cae bien el marido de su hermana? Su religión no afecta a nada de lo que pasa, la hermana dice tres frases en todo el libro y el marido una. Son apuntes que sólo están para rellenar páginas y que parezca que hay algo parecido a una historia más allá de que a la autora le apeteciera poner a parir a su antigua jefa. No cuela.

Sin títuloUn dato tan interesante y necesario para esta reseña como los de la vida de Andrea para el libro.

El libro no es más que una larga queja sobre lo abyecta, hasta el extremo que ríete tú de Cruela de Vil, que es Miranda. Ejemplos (no literales pero sacados del libro):

Miranda: Oye tú (ni me molesto en aprenderme cómo te llamas, ni que fueras humana), ya sé que tengo criada y cocinero, que estamos fuera de tu horario laboral y que es Sábado por la noche e igual tienes planes, pero quiero que vayas a comprarme orégano para la cena.

O bien:

Miranda: No tienes derecho a descanso para comer ni ir al baño (¿no te he dicho ya que no te considero humana?) porque ahora que te he contratado tienes que estar disponible veinticuatro horas al día, siete días a la semana.

Respuesta en ambos casos:

Andrea: Por supuesto Miranda, como tu digas (toleraré este comportamiento como perfectamente normal).

En serio, yo se que en EEUU tienen menos derechos laborales que en Europa, pero eso es más propio de una fábrica de Inditex en Bangladésh. Una de dos, o el comportamiento de Miranda está «un pelín» exagerado con respeto a los hechos reales o en realidad la trama sucede en Haití y Andrea es una restavek. Si fuera real le habría salido más a cuento denunciar porque no es una trabajadora precaria ni en negro: tiene contrato, testigues y una situación desahogada en la que puede permitirse estar sin trabajar si la despiden.

Sobre les personajes: Andrea es rubia y no le interesa la moda, pero se viste de marca por su trabajo; Miranda es desagradable, exigente y sádica; Emily es la otra ayudante de Miranda; Lily es la mejor amiga de Andrea y una borracha; Alex es el encantador novio de Andrea; y Cristian es un escritor rico, guapo y creído con el que Andrea coquetea y se lía de vez en cuando, porque en esos momentos no se acuerda de lo maravilloso que es su novio (luego Andrea se siente dolida cuando Alex la deja, ¿no es un encanto de criatura?). No, no es un resumen simplista, eso es todo lo que te dicen de elles. Y porque son les más importantes, que de otres no se menciona ni el nombre. Entre que con la información que te dan no puedes ni visualizarles y que Miranda es inhumana bien podrían ser pepinillos en lugar de personas y nunca lo sabríamos por el libro.

PepinillaAndrea, ¿eres tú?

Y la presentación que se hace del mundo de la moda no es estereotipada, es lo siguiente. Todas las chicas son altísimas (¿de dónde las sacan? la estatura media la cismujer en Estados Unidos es 1’61) y anoréxicas (si no usas menos de la talla 38 y tienes un trastorno alimenticio no estas capacitada para trabajar en algo relacionado con la moda, todo el mundo sabe eso), todos los hombres son homosexuales promiscuos y con mucha pluma (¿un machote heterosexual interesándose por la moda o, aún peor, entendiendo sobre ella? ¡Inconcebible!), etcétera. Igual lo anterior sería aceptable si el libro fuera una crítica o una parodia, pero no es el caso. Apenas hay reproches, ironías o sentido del humor; lo que sí hay es muuucha moda. Se dedican páginas enteras a hablar del maquillaje, los peinados y la ropa que usan les personajes (algo mucho más importante que caracterizarles, dónde va a parar). Y lo peor es que no se aprende sobre elegancia ni glamour. Sólo te dicen marcas, colores y materiales, como si te estuvieran describiendo el contenido de un armario.

Creo que la propia autora se dio cuenta de que no había transmitido nada, así que al final intentó meter una moraleja buenrollista que hace aguas porque, ni pega con el resto del libro, ni está bien planteada. DESTRIPE Lily está en coma tras un accidente por conducir borracha. Andrea está en París con Miranda y si se va la despedirán. Decide quedarse, sin embargo, luego piensa que lo correcto es volver porque está dejando de lado a su familia y amigos y blablablá. Peeero, sólo lo piensa cuando Miranda le pide una cosa que no puede hacer y, por tanto, prefiere darse el gusto de renunciar antes de que la despida de todas formas. Mmm, sí, me has convencido de que Andrea es moralmente muy superior a Miranda y de que las amistades son lo primero, sí, sí. FIN DESTRIPE

Sentencia

Para aprender un montón de marcas que nunca podrás pagarte. Es uno de esos raros casos en que la película es mejor (y más corta).

PS: ¿A nadie más le parece raro que no se cargaran al vigilante sádico de Runway? Andrea dice que lo aguanta porque es su amigo. Chica, replantéate tu concepto de amistad. Si alguien se dedica a estresarte y humillarte públicamente no es tu amigo. Teniendo en cuenta que hay que hacer cualquier cosa (legal o no) por complacer a Miranda y que, aparentemente, no existen los derechos, no creo que nadie vea con malos ojos que se le partan las piernas por obstaculizar los recados.

Reseña el Ocho (Katherine Neville)

O el arte de rellenar cientos de páginas con conspiranoias y sin decir nada

Hace tiempo que este libro me producía curiosidad. Es el precursor de las obras tipo El código da Vinci y un montón de gente lo adora. Es decir, ha sido algo así como ir a los orígenes del thriller pseudo esotérico con una obra de culto y… ¡santa madona de la pilila enhiesta, menuda fumada de monguis con anfetas turcas de las buenas o malas, no sé!

El libro cuenta dos historias: una sucede durante la Revolución Francesa y su protagonista es Mireille de Remy, una novicia; y la otra ocurre durante la Guerra Fría y la protagonista es Catherine Velis (mirad el nombre de la escritora y decidme que no suena a cuando a los 12 años te auto insertas de modo idealizado en tu historia), una informática que es la primera mujer en lograr su puesto… detalle que sólo sirve para fardar (mirad el paréntesis anterior), ya que en realidad daría igual que fuera dentista o pescadera: su trabajo no afecta lo mas mínimo a la trama. Ambas tramas están relacionadas por un ajedrez mazo misterioso que esconde un gran secreto que nadie sabe qué es, pero todo el mundo quiere porque hay así como leyendas secretas (que luego no lo son tanto dado que las conoce medio mundo) que dicen que da un poder chachi piruli. Así que nuestras intrépidas protas deberán adelantarse a la malvada organización de turno que quiere usarlo «para el maaal» (léase con voz ominosa). Ya sabéis, típico argumento de películas domingueras de sobremesa.

OK, no es lo que se cuenta sino cómo se cuenta. El problema es que el libro es un GRAN «quiero y no puedo». Quiere ser de misterio y contar una historia mazo trascendente y llena de acción e intrigas, pero le sale un churro y no con chocolate rico:

1. Neville intenta convencer de que el secreto del ajedrez es muy importante y arcaico y para ello intenta relacionarlo con un montón de situaciones históricas y temas aleatorios, rollo conspiranoia. No obstante, la forma en que lo hace es tan ridícula que no llega ni a patética. Ejemplos: resulta que la Revolución Francesa fue un engaño orquestado para registrar la abadía de Monglane en que se encuentra al principio el ajedrez. ¿Simplemente asaltar una abadía dejada de la mano de Dios? Nope, mejor instar una revolución que cambie el país como excusa. ¡Claro que sí! O, como hay versos que tienen 8 sílabas y las cadenas de ADN también tienen forma de 8 si las miras desde cierto ángulo… ¡¡Todo está relacionado!! Eso prueba de que este secreto milenario se encuentra oculto en todas las artes y ciencias y es parte de la esencia del ser humano.

its-a-conspiracySíii, todo tiene sentido. Ajústate el sobrero de papel de aluminio, anda, que el grupo reptiliano illuminati seguro que está intentando leerte la mente desde su nave espacial.

2. Por la misma razón también salen un montón de personas reales como Gadafi, Catalina la Grande, Robespierre o Letizia Bonaparte. En realidad no pintan nada. Aparecen de forma aleatoria en algún capítulo, cuentan por la cara algo remotamente relacionado con el número 8 y, por tanto, con el famoso secreto del ajedrez, y se van. En plan: «Hola persona desconocida, ¿cabes que la leyenda de la reina Dido de Cartago en realidad tiene que ver con el secreto milenario que estás buscando porque resulta que ella era pelirroja? Pues sí. Sólo quería que lo supieras. Ala, adiós.»

Sin título

Lo anterior provoca que ¾ del libro sean puro relleno. Si los eliminas en realidad no afecta nada a la trama. Respeto al ¼ que resta… No es mejor:

1. Las investigaciones que hacen Cath, Mireille y Cía consisten en deambular aleatoriamente esperando toparse con el siguiente indicio que les diga qué hacer o dónde ir a continuación; plan que, increíblemente, funciona: siempre encuentran un beduino majo dispuesto enseñar los lugares sagrados de su pueblo, un zarevich enrollado que deja acceder a su cámara del tesoro, o van a la tumba del cardenal Richelieu y hacen una pregunta ¡y aparece el fantasma y contesta! (no es broma). Y así va tirando la trama a fuerza de nuevas pistas y viajes de un sitio a otro.

2. Ejemplo real de uno de los complicadísimos enigmas a los que hacen frente las protas, concretamente un mensaje cifrado que ni la KGB logra desvelar, para que os hagáis una idea del nivel de sesudo misterio:

Sin título

3. La mentalidad de Cath y Mireille es tal que así: «Ese hombre que está leyendo ha pasado la página justo antes de que ese otro estornudara, ¡y al hacer eso la mujer que estaba a su lado le ha dicho un significativo “salud”! ¡¡Son espías y se están comunicando en un código secreto!!» Por ejemplo, el cerebro tras todo lo que le ha pasado a Mireille y una chunga chunguísima… no parece ser consciente de la existencia de Mireille. En las pocas escenas en que sale simplemente se dedica a vivir su vida. Y la mayoría de las veces que les sucede algo malo a las protas es más bien por estar en el lugar y momento equivocados. DESTRIPE Cuando la prima de Mireille muere ella dice que el horrible secreto le ha costado la vida y para nada, es que casualmente la pilla la turba enfurecida de las Masacres de Septiembre. FIN DESTRIPE

4. OK. Sí que hay gente malosa que persigue y acosa a las protas y Cía y sirve para crear un par de escenas de acción, pero sus planes son tan patéticos que no me extraña que pierdan. Son del calibre de: me caso contigo y te aguanto 20 años porque tengo la leve sospecha de que trabajas para el otro bando.

5. El interés amoroso de Cath da asco. Se dedica a seguirla, colarse en su habitación y arrastrarla y vapulearla para que haga lo que él dice. Pero atención al momentazo en que comienza su relación: él confiesa a Cath que la ha deseado desde la primera vez que la vio y que la única razón por la que no la tiró al suelo y VIOLÓ (sip) ahí mismo es porque había testigues. Ante esta dulce y sentida declaración, Cath, en lugar de pegarle una patada en la cara y tirarlo por la borda (en ese momento están en un barco), queda impresionada y se besan. Al suceder esto él decide que «ya se ha contenido lo suficiente», se la echa al hombro cual saco de patatas y se la lleva para tener sexo (UNGA, UNGA); pese a que no pregunta ni deja ninguna opción ella encantada, tomándose la situación como si fuera muy divertida y romántica (sip de nuevo). Después de una genialosa sesión se sexo quedan como pareja y se juran amor eterno (y yo vomito).

6. ¿Os he dicho que las protas luchan contra una organización malosa que quiere hacerse con el secreto, verdad? ¡Ja! Os he mentido. Eso es lo que el libro quiere que pienses al leer, pero lo cierto es que no se sustenta en nada. Se supone que son el bando blanco contra el negro y cada personaje representa una pieza (de modo muy forzado y estúpido, pero eso es otra historia), siendo el bando blanco el malísimo y el negro el bueno… porque el negro lo dice. Por lo que sabemos, el bando blanco bien podría buscar acabar con el hambre en el mundo, ya que nunca se conocen sus motivaciones, simplemente son mala gente porque se oponen al negro y san Seacabó. Ambos se dedican ha hacer más o menos lo mismo: matar, robar, traicionar y demás mientras les convenga. Así que a mi estas simplezas morales de que si la contraparte mata es vil, pero si mato yo no pasa nada porque, ¿no acabo de decir que son viles?, como que no me convence.

7. La sorpresa final… de sorpresa tiene poca. Te hueles mucho antes lo que está pasando porque canta como el pescado de 4 semanas, la verdad. Y, a ver, ¿por qué siempre la disyuntiva es destruir el secreto o difundirlo arriesgándose a que lo tenga gente que «no esté preparada»? Igual es que yo soy un monstruo egoísta pero ¿sólo a mi se me ocurre quedármelo para uso personal en lugar de las dos opciones anteriores? Así como idea loca.

Sentencia

Si te encantan los libros de misterio pseudo esotéricos puedes pasar un buen rato, si no mejor ver una de esa películas de sobremesa domingueras, tienen la misma calidad y tardarás menos.

Reseña Zombi: Guía de Supervivencia (Max Brook)

No descuides el mayor bien que posees: la vida, no la desperdicies leyendo esto

Este libro me ha resultado tan pero taaan decepcionante. Esperaba una mezcla entre enciclopedia fantástica que hablara de zombis, incluyendo sus orígenes, tipología y demás; con mucho humor y multitud de guiños a películas, novelas y videojuegos. ¡Habría sido genial!… Pero nada más lejos de la realidad. ¿Este género que es sinónimo de terror, plantas, gore, acción y hasta crítica social? Pues este libro consigue que sea ABURRIDO con mayúsculas. Antes de llevar ¼ ya estaba bostezando y saltándome páginas.

En lugar de lo que esperaba, el libro es como uno de esos manuales para scout, pero orientado a cómo actuar en caso de amenaza zombi. ¿Por qué creéis que tan poca gente lee guías de supervivencia y así nos va ante catástrofes naturales? Exacto, porque suelen ser un peñazo sólo seguidas por los manuales de instrucciones y los términos y condiciones de uso. Pues imaginaos encima una que es TOTALMENTE INÚTIL porque está pensada para una situación que nunca se dará. Para eso me leo qué hacer durante un tsunami o un terremoto, que es mucho más necesario. La única parte pasable son las supuestas historias reales del final.

—Pero Sele, eso contado con humor puede resultar en una desternillante parodia tanto del género zombi como del survivalismo.

Exacto, SI Y SÓLO SI se hace con humor… *suspiro*. Este libro está etiquetado como humor y, de haberse empleado, habría sido divertido de leer. Pero no. Aquí el humor está más muerto y mucho mejor enterrado que les zombis de Brook. Capítulo por capítulo se describen las mejores armas, los lugares para esconderse, las vestimentas, etcétera; de un modo totalmente serio y aséptico. Ni un mísero atisbo de broma o guiño a quien lee. Hay asuntos que NO puedes tomarte en serio. Este es uno de ellos. ¿Quién quiere leer totalmente en serio la lista detallada de las 36 cosas que tienes que llevar en la mochila y el modelo de vehículo has de usar en un ataque zombi? Zzz.

—Bueno, ¿y qué me dices del valor pedagógico? Igual los consejos sirven para situaciones reales y aprendes supervivencia sin darte cuenta.

Debido a la situación demasiado fantástica que propone no hay nada que sea rescatable para la vida real. Por ejemplo, advierte que nunca hagas señales que delaten tu posición si estás en medio de la naturaleza y quieres que te rescaten, cuando es justamente lo que deberías hacer, porque, claro, les zombis se dirigirán a tu posición. Y, a veces, directamente da información equivocada: dice que si estás en la jungla lo mejor es abrirse camino a machetazos entre la vegetación. Ajá, cuéntame más. Eso está sacado de películas y cómic, pero en realidad así lo único que vas a lograr es, primero, cansarte muy rápido; y segundo, seguramente romper el machete y quedarte con cara de imbécil. Y eso es independiente de que te persiga una horda zombi o no.

Ah, y Brook sólo y exclusivamente se centra en su tipo de zombis made in Hollywood. Me resulta no sólo facilón y una demostración de pereza para informarse, sino directamente racista e irrespetuoso. Siendo que les zombi son criaturas que pertenecen a la religión vudú, procedente de África Occidental, y que EEUU se las ha apropiado y reinterpretado tal como él las presenta, está muy feo ignorar la cultura a la que ha robado, tachándola encima de ignorante y diciendo que sus zombis son supercherías, no como las criaturas mazo «realistas y científicas» de las que habla su guía. Y también mezcla alegremente conceptos sin informarse. Por ejemplo, llama a sus zombis gules como si fueran sinónimos, cuando son otras criaturas distintas procedentes de la mitología árabe. Pero no, es que según él todo son lo mismo, o sea, les zombis que él ha creado. Las culturas de las que ha sacado nombres e ideas representan en el fondo su concepto de zombi, que es el verdadero, lo que pasa es lo hacen mal debido a su ignorancia y superstición en lugar de abordar el tema de modo científico como él. El neo imperialismo y lo de creerse el ombligo del mundo lo llevamos bien, por lo que veo.

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Veamos ese tipo de zombis «único y verdadero» que son Jesucristo y Lázaro plantea Brook. Resulta que todo es muy científico y nada sobrenatural: se crean por un virus que se transmite por fluidos corporales y mata cualquier especie a la que infecte… menos la humana, porque en ese y sólo en ese caso después de matar a la persona toma mágicamente el control de su cerebro, haciendo que el cuerpo pierda todas las funciones corporales (respiratoria, circulatoria y nerviosa), pero de alguna manera se siga moviendo, sea inmune a la putrefacción y ahora busque comer personas porque patatas (sí, específicamente personas, la carne animal ya no les gusta y sólo la usan como última opción, no son gourmet ni nada). Sep, suena a cencia buena, qué duda cabe. Y aún dejando de lado lo anterior hay varias contradicciones. Por ejemplo, resulta que les zombis no tienen ningún tipo de habilidad sobrehumana, no obstante, son capaces de detectar a una presa aún sin ver, o aunque camufle su olor y tienen súper oído. Habilidades nada sobrehumanas, ¿verdad? ¿O es que yo soy una piltrafilla? Sacadme de dudas, ¿alguien puede ver una brasa de colilla a más de 1 kilómetro y oler u oír a otra persona a 16? Además, son demasiado idiotas para entender que unas escaleras se suben levantando los pies, así que sólo 1 de cada 4 lo logra sin caerse; pero ojo cuidao como vayas en barco y eches el ancla, que si hay zombis en el fondo deducirán en el acto que arriba hay comida, escalarán por el ancla y abordarán tu barco. De eso sí son capaces. Serán zombis piratas.

Pero imaginemos por un momento que de verdad hay una invasión zombi y son casualmente como dice Brook. ¿Podrás entonces agitar este manual y reír de satisfacción gritando que has sobrevivido gracias a él cuando todo el mundo creía que te faltaba un tornillo por leerlo? Pues a menos que vivas en EEUU no. Está enfocado 100% para habitantes de ese país:

– ¿Armas? Un subfusil con 50 balas de principal y una pistola con 30 de secundaria. Ajá. No sé si eso será lo típico que hay en cada hogar por allá, pero aquí en España lo más peligroso que puedo encontrar por mi casa es la llave inglesa de la caja de herramientas y el rodillo de amasar pan. En fin, me consolaré pensando que, aunque tenga menos posibilidades de sobrevivir a un ataque zombi, no cualquier loco puede pillar un arma y hacer una matanza.

– ¿Qué hacer si les zombis asedian tu casa? Pillar un hacha y derribar la escalera para atrincherarte en el piso de arriba, ya que no saben escalar a menos que sean anclas. Mmm, supongo que eso servirá para esas casitas de madera tan monas que se ven en las películas, pero en el edificio de pisos en el que vivo yo las escaleras son de cemento y están integradas en la estructura. A menos que fuera familia de Wonderwoman no lo veo factible. Y si fuera familia de Wonderwoman digo yo que no tendría que preocuparme por les zombis, así que sigue sin servirme el consejo.

love_struck_america_x_reader_for_rainbowchick214_by_mew846-d4xyqbyA menos que seas de EEUU, aún en el hipotético caso de ataque zombi, igualmente la guía sólo te vale para limpiarte el culo.

Sentencia

Para reírte mejor ojea las guías de broma de Internet, tienen más gracia, la misma utilidad y son más cortas; y para aprender sobre supervivencia lee guías de verdad.

Reseña Diez (Gretchen McNeil)

Claro ejemplo de que hasta para plagiar hay que saber hacer bien las cosas

Este libro es la millonésima pseudocopia descarada versión actualizada de Diez negritos, de Agatha Christie, y se las arregla para potenciar al máximo todos los defectos que tenía la obra original, eliminar sistemáticamente sus virtudes y, asimismo, alcanzar tales cotas de ridículo que roza la parodia. Y si fuera una parodia todavía, lo triste es que la novela va en serio, así que no sabes si reíste de todas formas o llorar. Mucho.

Ya que la propia autora de esta novela se empeña en compararla con la de Christie yo no voy a ser menos. Así de paso os demuestro por qué compararse con otras obras y/o intentar emularlas, sobre todo si son muy conocidas, suele ser una pésima idea.

the-girl-who-did-nothingLas comparaciones son odiosas, sobre todo para quien pierde.

¡Chan, chan, chaaan!

McNeil VS Christie

Round one: argumento. Three, two, one… ¡Fight!

El argumento es igual: diez personas llegan a una isla, son acusadas de unos crímenes, se dan cuenta de que están aisladas y empiezan a morir una a una. Pero McNeil pensó que lo que necesitaba la historia eran adolescentes con las hormonas revolucionadas, corazones desbocados, sonrojos y suspiros cada pocas páginas. Porque esta es una historia de asesinatos, horror y tal, pero ¿cómo vamos a no incluir algo tan importante como la tensión sexual el amorrr? ¡Seguro que los dos temas se completan genial! Pista: NO.

Round two: personajes. Three, two, one… ¡Fight!

¿Qué en la novela de Christie les personajes son acartonades y típiques? Pues aquí igual, pero en lugar de darle una mínima personalidad a todes mejor limitarnos a tres, no nos vayamos a herniar.

Meg, la protagonista, va de tímida y buena, pero es una hipócrita prima de Bella Swan que juzga y desprecia a todo el mundo para sus adentros (ese es imbécil, esa una estirada) y está más salida que el pico de una plancha (oooh, el chico que me gusta me ha sonreído, hay un cadáver en la casa, pero está guapísimo con esos hoyuelos *babas*. ¡Que horror, otro cadáver! ¡¡Él está buenísimo y yo con estos pelos!! *babas*). Además, al final resulta ser casi más psicópata que la persona tras los asesinatos. DESTRIPE Pese a las muertes y ver a su amiga morir de forma sangrienta acaba feliz porque ha conseguido hacerse novia del chico que le mola. Ni Hannibal Lecter. FIN DESTRIPE

Minnie es amiga de Meg y, con la excusa de ser bipolar, se dedica a tratar a esta como a un felpudo mientras Meg lo aguanta todo por no quedarse sola, pero en realidad está deseando perderla de vista. Da gusto ver amistad verdadera y sana entre mujeres.

Y T.J. es el chico guapo, atlético y popular por el que medio instituto suspira, pero que (¡oh casualidad!) se fija en la chica tímida e impopular porque ella es espacial, no como las otras cien mil con las que se ha liado.

El resto son un grupo indefinido (lo máximo que se dice de elles es el color de su pelo o un rasgo físico aleatorio) al que yo llamo carnaza, ya que sólo están ahí para llenar el cupo de fiambres.

Round three: desarrollo de la historia. Three, two, one… ¡Fight!

Tanto Christie como McNeil dependen de la casualidad hasta lo inverosímil (que suerte que justo la persona que la mente criminal tenía planeado electrocutar es la que tiene un ataque de histeria y corre hacia la puerta electrificada). Pero si Christie es capaz de crear angustia e intriga aquí es imposible tomarse la historia en serio cuando a la prota le da por hacer cosas como preguntarse si de verdad le gusta a T.J. frente a un cadáver empalado aún caliente.

Round four: forma de contar la historia. Three, two, one… ¡Fight!

Si Christie va rotando el punto de vista de les personajes aquí Meg es la única narradora en primera persona. Eso es muy irritante, no sólo porque es una niñata hormonada y repelente (insisto, Bella Swan), sino que encima es imbécil perdida. No os imagináis la desesperación cuando las pistas son evidentes como una patada en la cara y la prota sigue sin sumar dos más dos durante un montón de páginas. Ejemplo: Meg encuentra un diario y una foto de una chica de su instituto a la que marginaban, además, quienes están en la casa han dicho cosas que coinciden con las del diario. Pues la muy mamerta sigue preguntándose si todo es casualidad y cuando (¡aleluya!) llega a la conclusión de que los asesinatos son una venganza se cree una genia.

ll51ee8031¡Menos mal que me lo has dicho! ¡¡Nunca lo hubiera adivinado!!

Round five: desenlace. Three, two, one… ¡Fight!

Christie presenta un final duro y cruel en el que todo queda explicado de forma algo razonable. McNeil tira del topicazo de asesine que, si toda la obra ha sido calculadore y metódique, ahora le da por descubrirse y soltar un monólogo más largo que un día sin Internet (porque de alguna manera tenía la autora que explicar lo que no se ha sabido transmitir de otra forma). Y, para colmo, lo remata todo con un final inverosímil y cliché que contradice la lógica de la historia, se ríe del sentido común de quien lea y hace más aguas que el Titanic. DESTRIPE Meg sobrevive (¿alguien lo dudaba?), ella y T.J. consiguen derrotar al asesino (que muere de forma horrible y estúpida), se juran amor eterno y empiezan a darse el lote mientras llega la policía. FIN DESTRIPE

Bonus round: traducción. Three, two, one… ¡Fight!

Para acabar de rematarlo todo la traducción es una chapuza. Han traducido muchas palabras tal cual en lugar de atender al significado que debería tener la oración en español. Ejemplos:

«Nathan se apoyó contra la isla de la cocina.» Es evidente que han traducido literalmente «isla» de «island» y la frase queda muy rara.

«Unas palabras entraron en fundido en la pantalla.» «Fundido» no significa exactamente lo mismo que «molten» ni se usa en los mismos contextos ¿sabéis?

En serio editoriales, ya sé que estamos en crisis y queréis ahorrar, pero, por favor, no uséis el traductor de Google, que quedáis muy mal.

Sin título

Christie win McNeil K.O.

Sentencia

Lee la obra original o ve cualquier película estilo Sé lo que hicisteis el último Verano, en el primer caso te encontrarás una novela mejor y en el segundo no perderás tanto tiempo.

Reseña Trilogía el Amor más allá del Tiempo (Kerstin Geir)

La historia de siempre contada con más gracia

Tengo muchos sentimientos contrapuestos con estos libros. Basculo entre una lectura ágil y una saturación de relleno, unos personajes divertidos y los topicazos más odiosos, una historia entretenida y una previsibilidad absoluta, la parodia y el humor y la caída de lleno en lo que se quiere parodiar.

Sin título.pngYo leyendo los libros.

La historia va de Gwendolyn Shepherd, cuya familia no es normal (por supuesto): su tía abuela tiene visiones, ella ve fantasmas (Thor nos libre de una protagonista que no sea especial) y descienden de una estirpe de viajeras en el tiempo de la que su prima es la última. Sin embargo, la trama da un giro súper inesperado y se descubre que en realidad la última viajera es Gwen (me niego a poder eso como destripe, es más evidente que una patada en la cara.) A partir de ese momento se nos relata la típica historia de chica normal que, sin comerlo ni beberlo, se encuentra con que tiene un poder que pone su vida patas arriba e implicada en los planes de una logia secreta mazo de misteriooosaaa. También hay un chico muy guapo (¿una historia juvenil sin hormonas amorrr? ¡Inconcebible!), pero que tiene una buena hostia es irritante y borde, y, y… bueno, todos los típicos, tópicos, túpicos que ya hemos visto mil veces en literatura juvenil.

Sin embargo, siempre digo que no es lo que se cuenta sino cómo se cuenta y en este caso los libros se salvan por ese como. Son lo de siempre, pero contado de forma divertida y desenfadada, como riéndose se sí mismos, así que resultan amenos. El problema es que arrastran unos defectos que lastran el resultado final.

Para empezar, no es que sean predecibles, es que son una orgía de carteles de neón y señales luminosas. Las pistas que dan tienen la sutilidad de la martillazo en la frente, y eso cuando no te deletrean las cosas directamente, no vaya a quedar alguna pobre alma despistada que no se haya coscado de tooodo lo que va a pasar y se lleve una mínima sorpresa. Era todo taaan requeteobvio que yo pensaba que la autora lo estaba haciendo adrede para despistar, pero no. Todo era exactamente como había imaginado. DESTRIPE Incluso lo de que Gwen era en realidad hija de Lucy y Paul se veía de lejos: la conocen y quieren aunque nació justo cuando desaparecieron *guiño, guiño* y su supuesta madre, Grace, fue la última que vio a Lucy y Paul *guiño, guiño*. Hasta aclaran, por si acaso aún no lo pillas, que Grace se negó a que la examinaran aunque, en teoría, acababa de dar a luz *guiño, guiño*. FIN DESTRIPE

Encima te revelan lo que te venías oliendo desde el principio como si fuera una gran sorpresa. Si es que parecía que fuera recochineo. Por ejemplo, Gwen ve fantasmas y se supone que la última viajera debería tener un don relacionado con la muerte. Pues NADIE suma dos más dos hasta que (¡por fin!) en el último libro alguien dice que ha llegado a la sorprendente deducción de que, oye, igual eso de ver fantasmas es el don. ¡Noooo! ¿Me lo juras? Se que la literatura juvenil no se caracteriza precisamente por ser sorprendente, pero Geir, tía, cortate un poco.

Sin títuloHe aquí el nivel de sutileza de la autora durante toda la trilogía.

Para seguir quiero hablar de los personajes, porque tienen tela.

Gwendolyn Shepherd me gusta porque es una adolescente de verdad con gustos y formas de pensar propios de su edad. Además, su familia es pintoresca pero no disfuncional; y tiene una amiga, Leslie, con la que comparte una amistad sincera y bien llevada. ¡Aleluya! No soporto a esas protagonistas «especiales» que se dedican a despreciar al resto del mundo y luego victimizarse alegando que si nadie las quiere no es porque sean insoportables, sino porque les gustan los libros de Jane Austen y las Brontë y, claro, al ser taaan originales nadie las comprende.

El problema es que también es la típica chica de literatura juvenil que aparece el chico y se le desboca el corazón, se olvida de respirar y se le desconecta el cerebro. Pfff. Juro que cada vez que veo escenas del estilo pienso que a ver si es verdad que la prota en cuestión no se acuerda de respirar. Y muere. ¿Qué? Eso no es crueldad, se llama selección natural.

Grace Shepherd es la típica madre que no le cuenta nada a su hija «para protegerla». Ajá. Es muchísimo mas seguro arriesgarse a que la muchacha acabe saltando en el tiempo sin previo aviso y tenga que meterse en la logia sin preparación y paranoica perdida porque no sabe en quién confiar ni qué hacer, todo porque su madre se ha negado a abrir el pico. Había que protegerla del gravísimo peligro de que su cerebro cortocircuitara al darle la mínima explicación.

Charlotte Montrose es prima de Gwen y encarnación de la chica guapa pero perraca que se dedica a molestar por deporte. Sólo le falta ser rubia (es pelirroja) y líder de las animadoras. Lo triste es que tiene atisbos de intentos de romper el tópico (es la empollona marginada y no la popular del instituto) y viendo cómo es su madre y cómo ha sido si vida se podría entender su actitud. De haberla desarrollado y humanizado habría sido un personaje muy interesante.

Sin título

Gideon de Villiers es el odioso cliché de borde que se dedica a ser paternalista y tratar a Gwen como un trapo, pero como es guapo hay que perdonárselo todo e intentan vender que Gwen y él se enamoran, a pesar de cómo la ha tratado y que se conozcan de semanas. Pfff. ¡Que hartazgo ya de que el chico sea siempre un chaval increíble que supere en todo a la chica y esta tenga que sentirse muy honrada porque él se haya dignado a elegirla! ¿Por qué no mejor una idea loca que se me acaba de ocurrir? Segurísimo que nunca nadie ha oído nada parecido. *¡Chan, chan, chaaaan! Redoble de tambor* ¡Una relación igualitaria donde ambes integrantes estén al mismo nivel y se traten con respeto! Lo se, soy demasiado original para el mundo.

También está el malo psicópata que sólo piensa en si mismo y al que no le importa engañar, torturar y matar con tal de lograr sus objetivos. ¿Pa qué esforzarse en innovar? No digo quien es porque sería un destripe tremendo, pero, sinceramente, es aparecer y que no puedas evitar visualizar un enorme letrero que lo señala como malo e intuir TODO su plan.

Eso sí, soy muuu fan de la la gárgola Xemerius. El mejor personaje de lejos. No sólo es gracioso sino que parece dar voz a mis pensamientos diciendo cosas como que una situación de peligro no es la adecuada para dejarse llevar por las hormonas. Gracias a él que no morí de aburrimiento o diabetes en varias partes. Además, cualquiera capaz de soltar un «¡Oh, Dios mío, cuánta sangre!» en una novela romántica juvenil tiene mi amor (platónico) incondicional.

También necesito quejarme enérgicamente sobre cómo buenos momentos de parodia se mandan a la porra al caer la historia de lleno en lo que se parodiaba. Es un tema que me ha decepcionado taaanto. Por ejemplo, hay una escena SUBLIME en la que a Gwen se le han roto los esquemas porque Gideon no se ha comportado como ella esperaba según las películas románticas, por lo que se lamenta de su corazón roto de forma exagerada y sobreactuada comparándose con la sirenita, la dama de las camelias y similares. Sin embargo, llega un momento en que tiene que dejar de victimizarse dramáticamente porque: 1) es consciente de que tiene cosas mucho más importantes que hacer, 2) necesita orinar, que las necesidades biológicas ahí siguen. Esa es, sin duda, de las mejores sátiras que he leído sobre los melodramas adolescentes típicos de la literatura juvenil. Lo malo es que luego sí resulta ser todo como una peli romántica y la supuesta parodia se queda en una gracieta puntual y una forma de alargar la trama con el típico malentendido entre la pareja principal. Mi gozo en un pozo.

fi2laUn minuto de silencio por todo ese potencial paródico tan cruelmente asesinado. Nunca te olvidaremos.

Otro problema importante son las incongruencias. Cuando se trata de hacer una buena historia sobre viajes en el tiempo hay que tener MUCHO cuidado para cuadrar bien las cosas. Geir no lo tiene. De hecho, más bien se inclina por poner lo que le conviene y no dar explicaciones esperando que cuele. Por ejemplo, si Gwen evita la muerte de James en el pasado entonces ya no podría haber conocido a su fantasma en el presente. Pero total, ¿a quién le importa cuadrar la trama? ¡Lo importante son las hormonas! ¡La gente estará demasiado ocupada babeando suspirando para darse cuanta de menudencias como que la historia a ratos no tiene sentido!

Sin contar la excesiva dependencia de las casualidades para que avance la historia. Y me refiero a situaciones de la magnitud de «resulta que esta llave que se me ocurrió coger por pura chiripa cuando pasé así como de refilón por una habitación es justo la necesaria para abrir esta arca fundamental para la trama», o «vuelvo una esquina y me encuentro con alguien que me proporciona unos papeles ultra secretos que lo explican todo». Mira, no. Poner eso y esperar que quien lee lo asuma sin más es una tomadura de pelo.

Por último tenemos el abuso del relleno. ¡La virgen cuanto relleno! Aquí no bastaría con unas tijeras, hay que meter una podadora automática y tres psicópatas con motosierras. Las divisiones entre los libros están como hechas a cuchillo, en plan «ya llevamos suficientes paginas, vamos a cortar y dejamos el siguiente capitulo para otro libro». Mas que ante una trilogía tenia la sensación de estar ante un único libro muuuy largo. Y, lo que es peor, alargado metiéndole relleno a casco porro. Y no ayuda que mucho del relleno sean situaciones cliché que no despiertan el mínimo interés. Por ejemplo, la clásica escena del baile donde la prota aparece monísima de la muerte en su flamante vestido y farda de ir con el chico guapo. Me aburrooo. ¡Si es que se llega a caer en la redundancia con tal de llenar páginas! ¿Por qué se repite tanto que son doce los viajeros del tiempo? ¿La autora tenía miedo de que no pudiéramos quedarnos con el numero? Normal, siendo un dato taaan complicado.

Si en lugar de tres se hubiera escrito un único libro habría sido muchísimo mejor. Pero claro, la pela es la pela y ¿por qué conformarse con vender un libro pudiendo vender tres?

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Sentencia

Es la historia de siempre, pero contada con arte. Si te gusta el género juvenil-romántico la recomiendo para pasar un rato ameno.